Retos del sector energético dominicano

El sector eléctrico dominicano es fundamental para el Desarrollo Nacional en todos los órdenes. Aunque para algunos representa la cenicienta de la economía dominicana o un cuello de botella para el desarrollo de la competitividad de la economía nacional, afortunadamente ha empezado a dar ciertos pasos para cambiar y a la vez ofrece la posibilidad de hacer al sector auto sostenible.

Es de gran satisfacción introducir el tema de portada, magistralmente presentado desde la visión del Ministerio de Energía y Minas hasta los principales actores del sistema energético nacional, con relación a las áreas de generación, desde fuentes renovables y convencionales, hasta el ente regulador del sistema.

A través de estas páginas podrán apreciar como los ejecutivos de la gran minería nacional contribuyen a la competitividad de la generación eléctrica nacional y también al medioambiente, con buenas prácticas de explotación minera en base a estándares internacionales de minería moderna y responsable, inyectando energía excedentaria a la red eléctrica.

Además, contaremos con los comentarios y puntos de vista de uno de los principales ejecutivos del sector, desde la experiencia completamente privada en el negocio de la producción, distribución y comercialización de energía eléctrica. Finalmente, los comentarios y la visión de desde el área de los hidrocarburos, que representa una parte decisiva y crucial para el sector energético nacional.

Para abordar el tema energético es necesario saber desde dónde partimos y con qué contamos en la actualidad como base de capacidad de generación en nuestro país.

En tal sentido, por favor ver la gráfica debajo a noviembre 2019 con el porcentaje por tipo de generación y de combustible de la capacidad instalad nacional de generación en el SENI.

 

 

En el aspecto de la Distribución Eléctrica del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI). Debajo una gráfica de como esta divido el sistema y más abajo datos de su realidad con los datos completos más actuales disponibles.

 

Lastimosamente, el no haberse consumado la firma del pacto eléctrico ha sido una importante oportunidad perdida de poder ayudar de manera consensuada que todas las partes del sector energético nacional cumplieran las reglas del juego. Tanto las autoridades regulatorias como las gubernamentales que actualmente gestionan las tres distribuidoras de SENI y las empresas de transmisión y generación, así como los actores privados del sector, conformados por los generadores privados (convencionales y renovables) y los grandes usuarios, dada la actual coyuntura política y electoral de este 2020, no lo vemos viable por razones obvias.

A enero 2020, debemos destacar que, con la reciente entrada de las dos unidades de la Central Termoeléctrica a Carbón Punta Catalina, con unos 664 MW aproximados de base (24/7), algo ha cambiado en el mercado y es la tendencia a la baja del precio spot o costo marginal promedio de energía expresado en kWh sel SENI. Influido también por el actual despacho en línea de aproximadamente 500 MW de energía en base a fuentes renovables, fundamentalmente eólica y solar, con una menor presencia de biomasa también. Esta situación ha provocado la salida de algunas plantas de generación térmica en base a HFO (petróleo).

Si en adición a lo anterior, tomamos la próxima entrada al SENI de unos 750 MW Potencia, máximo a finales del 2020; aunque ya estos existían, ahora son generados en base a gas natural LNG y ya no más en base a HFO y Diesel como hasta ahora. Entendemos que esto provocará aun más salidas de plantas productoras en base a petróleo o HFO dentro del SENI, lo que ayudaría a mejores precios en el mercado eléctrico mayorista y a compensar la mayor generación con base a carbón. Esta, aunque más económica y competitiva, no deja de ser más contaminante que la producida en base a gas natural o gas de esquisto y la proveniente de fuentes de energía renovable.

Queda como asignatura pendiente la mejora de la gestión de las empresas de distribución eléctrica Edesur, Edenorte y Edeeste, en donde hay mucho por hacer todavía. Además, hace falta aumentar la eficiencia energética desde la parte de la demanda, es decir, desde los consumidores.

Como podemos ver, los retos del Sector Energético Nacional Interconectado son muchos e importantes. A fin de llegar a ser más auto sostenible económica y financieramente, compartimos las siguientes sugerencias:

• Lograr reducir sus altas perdidas comerciales y técnicas de las empresas Distribuidoras de Electricidad

• Hacerlo más limpio y amigable con el medioambiente contribuyendo así con la reducción de la huella de carbono. Por fortuna, se han comenzado a dar pasos importantes tanto desde el área de la generación, la distribución eléctrica y de hidrocarburos y por parte también de la gran minería.

• Desde la demanda, tratar de que cada vez más y más empresas y residencias gestionen mejor su consumo de energía mediante sistemas de eficiencia energética para la reducción de su consumo, mediante el monitoreo y manejo de la iluminación y las temperaturas dentro de empresas y oficinas a nivel nacional.

• Mediante la autogeneración, por parte de los usuarios y su consumo energético, a través de la instalación de paneles solares o de calentamiento de agua, aprovechando así las ventajas del sistema de medición bidireccional que permite la regulación dominicana, contribuyendo a la generación distribuida y el almacenamiento de energía.