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EE.UU. conmemora 15 años del “Milagro en el Hudson”, el heroico aterrizaje que salvó a 155 personas

Estados Unidos celebra este lunes el 15º aniversario “Milagro en el Hudson”, una heroica historia en la que un avión comercial, comandado por el piloto Chesley “Sully” Sullenberg, logró aterrizar en aguas del Río Hudson, Nueva York, sin que se registrara ninguna víctima durante el vuelo 1549 de US Airways, que despegó desde el aeropuerto LaGuardia, con destino a Charlotte, en Carolina del Norte.

Un total de 155 pasajeros y tripulantes fueron salvados y rescatados por los servicios de emergencia y barcos cercanos después de que Sullenberger, así como su copiloto, Jeffrey Skiles, después de que un grupo de aves impactó contra el aeroplano, causando daños en los motores con temperaturas de 6 grados bajo cero.

Al verse con la imposibilidad de lograr un aterrizaje seguro, Sullenberg se vio obligado a realizar una maniobra de emergencia para lograr terminar en el agua, la cual se dio sin sobresaltos y daños mayores, informó The Associated Press.

Luego de que las 155 personas resultaran ilesas y sin heridas graves por la maniobra de Sullenberger, las labores de rescate contaron con ferris locales y remolcadores. También aparecieron en escena helicópteros policiales, embarcaciones y botes salvavidas, mientras las bajas temperaturas obligaban a una rápida acción.


Botes de rescate flotan cerca de un avión de US Airways que flota en el agua después de estrellarse en el río Hudson en la tarde del 15 de enero de 2009 en la ciudad de Nueva York. (Foto: Neilson Barnard / Getty Images)
Pese a no registrarse heridos de gravedad, 78 personas sufrieron heridas leves, de las cuales cuatro fueron tratadas por presentar hipotermia y una sobrecargo sufrió una fractura. Los heridos fueron atendidos en el Hospital Saint Vincent’s Catholic Medical Center y en el St. Luke’s-Roosevelt Hospital Center.

Relatos dramáticos con un final feliz
Brian Siegel, miembro de la junta directiva del Museo de Aviación de Sullenburgur, relató a WSOC-TV lo que vivió cuando el motor comenzó a fallar y el avión comenzó a caer, algo que causó un momento desesperante dentro del avión.

“Recuerdo mirar por la ventana a mi derecha porque en realidad estábamos despegando sobre lo que entonces era el nuevo Yankee Stadium”, dijo Siegel. “Y fue justo en ese momento, mientras estaba mirando por la ventana, se escuchó un fuerte ruido sordo y el avión cayó, ya sabes, un poco y, ya sabes, la gente jadeaba”.

El pasajero agregó que el piloto Sullenberger, se acercó por el intercomunicador y les dijo a los pasajeros que se prepararan para el impacto.

Por su parte, otro testigo de nombre Ben Von Klemperer, citado por CNN, agregó que el experimentado piloto logró aterrizar en el río con poca velocidad, evitando así tener un contacto con el agua agresivo.

En declaraciones a BBC Mundo y ABC News, otro testigo, cuya identidad no dio a conocer, aseguró que la acción de Sullenberger evitó una tragedia mayor.

“Desde mi ventana vi a la aeronave volando por debajo de la zona de radar. Pensé que podía ser un ataque terrorista o algo así, pero parecía como si el avión tuviera problemas para ganar altitud”, precisó el testigo. “Él lo logró por unos segundos y luego el avión impactó contra el agua. Si no hubiera sido por esa maniobra se podría haber dañado todo el fuselaje”.

Informe final de la NTSB
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) emitió el informe final de la investigación más de un año después, el 4 de mayo de 2010, y determinó que accidente se debió a la ingestión de grandes aves por los motores, que resultaron en la pérdida casi total de empuje en ambos propulsores.

El informe de la agencia enfatizó que la buena toma de decisiones del piloto y el trabajo en equipo de la tripulación de la cabina fueron clave para evitar una catástrofe.

La NTSB indicó además que la buena visibilidad y el corto tiempo de respuesta de los operadores de transbordadores y de servicios de emergencia también influyeron en el exitoso aterrizaje.