Construcciones deberán adaptarse a la era post COVID-19

La crisis económica generada por la pandemia COVID-19 ha tenido un impacto fuerte en el sector inmobiliario y lo reta a adaptarse a nuevos patrones de comportamiento y consumo en el futuro.

De acuerdo con expertos de la firma EY, entre los principales cambios que se pueden llegar a observar tras la pandemia estarán consumidores que destinan más tiempo en sus hogares, que evitan aglomeraciones y que inclusive, trabajen a tiempo completo desde sus casas.  Por ejemplo, una encuesta realizada por EY con 1.300 de sus colaboradores en toda la región centroamericana, revela que un 97% quisiera seguir con algún grado de trabajo a distancia.

Dicha encuesta refleja también cuáles son los espacios que se prefieren para trabajar. En primer lugar, se encuentran las oficinas dentro de las casas con un 36%, la habitación personal ocupa el segundo lugar con un 33% y un 12% prefiere el comedor.

Esta tendencia al teletrabajo, cada vez más marcada por efecto del COVID-19 en muchas organizaciones dominicanas, debe considerarse como un importante foco de observación por parte los desarrolladores inmobiliarios, ya que su posible consolidación dentro de la llamada “nueva normalidad” va a darle más importancia a espacios flexibles, de fácil adaptación y que favorezcan esta modalidad de trabajo.

Para Alejandro Antillón, Líder del Sector Inmobiliario de EY Centroamérica, Panamá y República Dominicana, de cara a fases posteriores al COVID-19, “el sector debe considerar soluciones más centradas en la comodidad y experiencia del usuario, que ofrezcan virtualización y menor inversión. Además, los desarrolladores residenciales y sus arquitectos van a tener el gran reto de redefinir el concepto de “amenities” o áreas comunes para poder adaptarse a esas nuevas necesidades sin perder su atractivo y/o utilidad”, comentó.

 En este momento, el sector inmobiliario está sintiendo los efectos directos de la crisis generada por la pandemia.  Entre sus principales efectos se destacan la marcada disminución de la demanda, tanto en la compra como en el alquiler de propiedades, para uso comercial y de oficinas, así como la caída en la demanda de productos residenciales debido a la disminución del poder adquisitivo de las personas, la contracción de oportunidades de crédito y la incertidumbre hacia una pronta recuperación económica.

De acuerdo con Antillón, el sector inmobiliario podría tardar al menos 2 o 3 años para volver a los números que disfrutaba antes de la pandemia.

Fuente

Caribbeanporternovelli.com

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