Construir un futuro sostenible requiere corresponsabilidad y liderazgo consciente

Fusiona ética y sostenibilidad, impulsando modelos de negocios regenerativos para un futuro más equitativo y consciente.

                                                                          Nancy Bohórquez Páez

Nancy Bohórquez Páez se posiciona en la promoción de modelos de negocios conscientes y sostenibles en América Latina. Su enfoque visionario, fundamentado en la Economía del Bien Común y en metodologías innovadoras como el Ecogood Canvas, ha revolucionado las dinámicas empresariales tradicionales, demostrando que es posible armonizar la rentabilidad con el impacto positivo en el entorno social y ambiental.

Con una sólida formación académica que incluye certificaciones en Gestión Ágil de Proyectos de Impacto Social por el Banco Interamericano de Desarrollo y especializaciones en contabilidad financiera e internacional, Bohórquez ha liderado iniciativas que inspiran una transformación profunda en la forma en que las empresas entienden su propósito. Desde su rol como cofundadora de EpnCreAcción y EPN PYMES SAS, ha creado oportunidades significativas para pequeñas y medianas empresas, guiándolas hacia un camino de sostenibilidad y corresponsabilidad.

En su trayectoria, destaca su papel como mentora en reconocidas instituciones como la Universidad EAN y la Universidad Santo Tomás de Chile, donde ha trabajado estrechamente con emprendedores para potenciar proyectos innovadores. Además, como consultora acreditada en la Economía del Bien Común por la Universidad de Valencia, ha diseñado y ejecutado estrategias sostenibles para empresas y municipios, como Eslida en España, que han logrado integrar valores como la justicia social y la sostenibilidad ecológica en sus operaciones diarias.

Bohórquez también ha sido una voz activa en foros internacionales, compartiendo su visión en eventos como la COP 16 de Biodiversidad y conferencias de la Economía del Bien Común. Su compromiso con el liderazgo consciente no se limita al ámbito empresarial, sino que se extiende a la educación y al activismo comunitario, promoviendo una gobernanza sociocrática y la adopción de modelos regenerativos en toda América Latina.

Usted ha desarrollado modelos de negocios conscientes y participativos basados en la Economía del Bien Común. ¿Cómo considera que este enfoque transforma las dinámicas empresariales tradicionales y promueve un liderazgo más sostenible?
 
La consciencia en los negocios es un elemento esencial para transformar las dinámicas empresariales tradicionales hacia un modelo más ético, sostenible y participativo. Este enfoque, inspirado en la Economía del Bien Común, la “Doughnut Economics” o Economía de la Dona, por Kate Raworth, y la teoría U, invita a los líderes a reflexionar profundamente no solo sobre las consecuencias económicas de sus decisiones, sino también sobre sus impactos sociales, ambientales y éticos.

Al incorporar este nivel de reflexión, los líderes no solo asumen una responsabilidad individual por sus decisiones, sino que también promueven la corresponsabilidad colectiva dentro de sus organizaciones y con sus grupos de interés. Esto fortalece una cultura empresarial que prioriza valores como la justicia, la sostenibilidad y la transparencia.

Además, existen herramientas prácticas, como el Balance del Bien Común, el Ecogood Canvas, sociales, éticas y de propósito, que permiten evaluar de manera estructurada el desempeño de la empresa en dimensiones clave, como la dignidad humana, la solidaridad y la sostenibilidad ecológica. Este marco transforma las dinámicas empresariales tradicionales al redefinir el éxito, priorizando el bienestar integral sobre la maximización de beneficios a corto plazo

De esta manera, los líderes que adoptan este enfoque no solo guían a sus empresas hacia un impacto positivo, sino que también inspiran a otros actores del mercado a actuar de forma ética y regenerativa, construyendo juntos un modelo económico más equitativo y sostenible.

En su experiencia como mentora y consultora, ¿qué herramientas utiliza para medir el impacto positivo real de las empresas que asesora, y cómo estas métricas ayudan a optimizar los modelos de negocio?
 
Medir el impacto real de una empresa requiere un enfoque integral, ya que no es posible depender de una sola métrica para capturar su complejidad. En lugar de ello, se debe adoptar una visión de 360 grados que combine métricas financieras con indicadores de impacto social, ambiental, ético y de propósito. Este enfoque permite evaluar de manera holística cómo las acciones empresariales contribuyen al bienestar económico, social y ambiental.

Para lograrlo, es fundamental equilibrar métricas cualitativas y cuantitativas. Las métricas cualitativas, como la percepción de los grupos de interés o el nivel de compromiso ético, aportan una perspectiva narrativa sobre el impacto. Por otro lado, las métricas cuantitativas, como la reducción de emisiones de carbono, el porcentaje de inversión en proyectos sociales o los ingresos generados por productos sostenibles, ofrecen datos medibles y objetivos.

Herramientas como el Balance del Bien Común o el uso de estándares internacionales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) o la GRI (Global Reporting Initiative) pueden ser útiles para estructurar esta evaluación. Esto no solo facilita medir el impacto alcanzado por una acción puntual, sino que también ayuda a identificar áreas de mejora y fortalezas, garantizando que las decisiones empresariales estén alineadas con un modelo regenerativo y consciente.

Aunque este proceso puede ser complejo, integrar múltiples perspectivas permite a las empresas tomar decisiones más informadas y responsables, maximizando su contribución positiva al entorno y fortaleciendo su liderazgo sostenible.

A partir de su trabajo con casos como el municipio de Eslida en España o empresas como Ecotu SAS, ¿qué aprendizajes destacaría sobre la implementación de estrategias sostenibles en diferentes contextos?
 
Uno de los aprendizajes más significativos de casos como el municipio de Eslida en España o empresas como Ecotu SAS es que la sostenibilidad se materializa de manera efectiva cuando se fomenta la participación efectiva e inclusiva de todos los actores involucrados. Esto incluye no solo a las autoridades o la dirección de las empresas, sino también a empleados, comunidades locales, proveedores y otros grupos de interés.

La sostenibilidad se fortalece cuando es colectiva, inclusiva y basada en la corresponsabilidad, asegurando que los beneficios trasciendan a todos los niveles y contextos.

Actualmente está en proceso de certificación como experta en sociocracia. ¿Qué rol juega este modelo de gobernanza en la construcción de empresas más equitativas y colaborativas? 
 
El modelo de gobernanza sociocrático desempeña un papel esencial en la construcción de empresas más equitativas y colaborativas, al transformar la relación tradicional con el poder y la influencia dentro de las organizaciones. Este enfoque invita a las empresas a adoptar una inteligencia colectiva, centrada en el "nosotros" en lugar de perpetuar una visión antropocéntrica que prioriza el beneficio individual y jerárquico.

Uno de los principios clave de la sociocracia es la toma de decisiones por consentimiento, un proceso que no busca unanimidad, sino acuerdos suficientemente buenos donde las voces de todos los participantes sean escuchadas y las decisiones resulten aceptables incluso para quienes puedan tener objeciones razonables. Esto no solo fomenta un ambiente más inclusivo, sino que también fortalece el compromiso y la corresponsabilidad en la implementación de las decisiones.

Más allá de los resultados económicos, ¿qué valores cree que deben priorizarse para formar líderes que generen un impacto positivo y duradero en sus organizaciones y comunidades?
 
En el contexto actual de crisis climática, desigualdad social y pérdida de confianza en las instituciones, los líderes deben priorizar valores que trasciendan lo económico y reflejen un compromiso integral con el bienestar de las personas, las comunidades y el planeta. La dignidad para todos los seres vivos, la justicia social, la solidaridad, la sostenibilidad ecológica, y la transparencia y participación son fundamentales para este propósito.

Mirando hacia el futuro, ¿cuáles son sus objetivos como líder en la promoción de modelos de negocios conscientes y sostenibles? ¿Qué legado espera dejar en el ámbito empresarial y académico?
 
Mi objetivo como líder en la promoción de modelos de negocios conscientes y participativos es construir una red global de empresas y negocios que operen de manera consciente y participativa, logrando resultados económicos, sociales, ambientales y éticos positivos. Esta red será un ejemplo vivo de cómo las organizaciones pueden integrar principios de sostenibilidad y ética en su ADN, inspirando a otros a transformar la manera en que operan y generan impacto en sus comunidades.

En el ámbito empresarial, espero dejar un legado de herramientas, metodologías y casos de éxito que demuestren que los modelos de negocio conscientes no solo son posibles, sino esenciales para el futuro. En el ámbito académico, mi meta es contribuir al desarrollo de programas de formación que empoderen a nuevas generaciones de líderes, proporcionándoles una visión clara de cómo diseñar y gestionar negocios conscientes y participativos.