Ecosistemas resilientes

Un equipo de investigadores liderado por el profesor Tyler Cyronak, de la Universidad del Sur de Georgia, está explorando un enfoque innovador para aumentar la capacidad de los pastos marinos de almacenar carbono. Este método, denominado «intemperismo mejorado», implica añadir roca alcalina a los lechos de pastos marinos para reducir la acidez del agua y optimizar la captura de carbono en estos ecosistemas. El proyecto, financiado por una subvención de $250,000 de la Fundación Nacional de Ciencias, tiene como objetivo «supercargar» el proceso natural de captura de carbono de los pastos marinos.

Los océanos absorben alrededor de un tercio de las emisiones globales de dióxido de carbono, y los pastos marinos juegan un papel crucial en este proceso. A pesar de cubrir menos del 1% del fondo marino, estos ecosistemas almacenan aproximadamente el 11% del carbono enterrado en los océanos, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).

Sin embargo, el intemperismo mejorado presenta ciertos riesgos. Algunas de las rocas utilizadas podrían contener metales pesados que, al filtrarse en el agua, podrían afectar la salud de las especies marinas y entrar en la cadena alimentaria. Además, la alcalinidad de las rocas podría inhibir el crecimiento de los pastos marinos en lugar de estimularlo. El equipo de Cyronak evaluará cuidadosamente estos riesgos, midiendo el impacto en el crecimiento de los pastos y analizando la presencia de metales pesados en sus raíces y hojas.

Además del almacenamiento de carbono, los pastos marinos ofrecen otros beneficios ecológicos. Proporcionan hábitats vitales para diversas especies marinas, estabilizan los sedimentos oceánicos y actúan como barreras naturales contra la erosión costera. Si esta investigación demuestra ser efectiva, podría representar una solución «ganar-ganar»: potenciar el valor de los pastos marinos como sumideros de carbono mientras se conservan sus otros beneficios ecológicos.

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