Resiliencia como competencia colectiva
Fraysis Moronta
Directora General Sénior de Capital Humano, Procesos, Tecnología y Operaciones del Banco de Reservas
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Revista Factor de Éxito - República Dominicana edición #69 República Dominicana
Resiliencia como competencia colectiva
“Mi objetivo es servir de referencia para jóvenes, más allá de hacernos eco de nuestros logros”, afirma Fraysis Moronta y además apunta que la visibilidad pública es una oportunidad para inspirar. Su liderazgo no solo ha sido un referente para mujeres y niñas, sino una muestra de que cuando se quiere, se puede. “No siempre se cuenta con referentes que nos inspiran a seguir sus pasos”, reconoce, por lo que ha asumido su rol con compromiso y responsabilidad.
Desde su posición, ha impulsado iniciativas en favor de la equidad y la diversidad, logrando que más del 55% de los colaboradores de su institución sean mujeres en todos los niveles. “El mayor premio es haber aportado al bienestar y prosperidad de miles de familias”, destaca. Su trabajo en educación e inclusión financiera ha sido clave para garantizar oportunidades.
Construir credibilidad en tiempos de cambio ha sido esencial en su carrera. “Las personas son leales a quienes les hablan de manera transparente y predican con el ejemplo”, asegura. Para ella, la resiliencia es una competencia colectiva que debe fomentarse en las organizaciones.
Su liderazgo cercano, estratégico y con impacto tangible ha sido clave en la transformación del sector bancario dominicano.
A continuación te invitamos a leer la entrevista completa:
¿Cómo maneja la visibilidad pública siendo una figura de referencia para tantas mujeres jóvenes y profesionales emergentes?
En mi caso, ser una figura pública es una circunstancia coyuntural que asumo con una gran humildad, compromiso y responsabilidad. Mi objetivo es servir de referencia para jóvenes, pues más allá de hacernos eco de nuestros logros, me motiva compartir los grandes desafíos y aprendizajes que he experimentado a lo largo de mi trayectoria profesional para inspirar a quienes están luchando por llegar a sus metas, a no rendirse y perseverar.
Me siento honrada de pensar que mi historia de vida ha podido servir de ejemplo, sobre todo, a mujeres y niñas, pues no siempre se cuenta con referentes que nos inspiran a seguir sus pasos y que son muestra irrefutable de que cuando se quiere, se puede. He sido afortunada de desempeñar un rol con gran visibilidad, que me ha dado la oportunidad de poder influir positivamente en los demás, aunque tengo la convicción, de que también se puede generar impacto aun sin tener esa exposición. Un liderazgo sano y colaborativo, cambia vidas profesionales y personales; yo soy fruto de ello. Dicho esto, creo firmemente en el trabajo en equipo, las sinergias y las mentorías, que son herramientas que potencian cambios significativos en las personas y las sociedades.
En mi caso, ser una figura pública es una circunstancia coyuntural que asumo con una gran humildad, compromiso y responsabilidad. Mi objetivo es servir de referencia para jóvenes, pues más allá de hacernos eco de nuestros logros, me motiva compartir los grandes desafíos y aprendizajes que he experimentado a lo largo de mi trayectoria profesional para inspirar a quienes están luchando por llegar a sus metas, a no rendirse y perseverar.
Me siento honrada de pensar que mi historia de vida ha podido servir de ejemplo, sobre todo, a mujeres y niñas, pues no siempre se cuenta con referentes que nos inspiran a seguir sus pasos y que son muestra irrefutable de que cuando se quiere, se puede. He sido afortunada de desempeñar un rol con gran visibilidad, que me ha dado la oportunidad de poder influir positivamente en los demás, aunque tengo la convicción, de que también se puede generar impacto aun sin tener esa exposición. Un liderazgo sano y colaborativo, cambia vidas profesionales y personales; yo soy fruto de ello. Dicho esto, creo firmemente en el trabajo en equipo, las sinergias y las mentorías, que son herramientas que potencian cambios significativos en las personas y las sociedades.
¿De qué manera su liderazgo ha contribuido a transformar políticas públicas o iniciativas en favor de la igualdad de género en su país?
Personalmente, me ha funcionado ser coherente con mis valores y convicciones; esto me ha llevado a impulsar iniciativas y políticas orientadas a la equidad, no sólo de género, sino de diversidad en general, entendiendo que el valor humano es esencial para instaurar una estrategia que potencie la productividad e innovación. He tenido la responsabilidad de liderar la creación de condiciones que garanticen la igualdad de oportunidades para mujeres, hombres y personas con discapacidad, lo que nos ha merecido muchos reconocimientos, sin embargo, el mayor de todos los premios es haber aportado al bienestar y prosperidad de miles de familias que hoy pueden acceder a una vida digna, gracias a estas oportunidades, a su esfuerzo y dedicación. Muestra de ello es que, en la empresa en la que actualmente laboro, más del 55% de los colaboradores son mujeres que ocupan posiciones en todos los niveles, y donde nos esforzamos para propiciar un clima laboral saludable y armonioso.
He tenido el privilegio de formar parte de proyectos enfocados en educación e inclusión financiera en todo el país. Así mismo, he participado en foros nacionales e internacionales donde la presencia y liderazgo femenino evidencian que estamos conquistando espacios de gran relevancia en todas las industrias, incluyendo el sector financiero.
¿Cómo ha logrado construir y mantener su credibilidad en momentos de transición o cambio organizacional?
La credibilidad se logra a través de la coherencia, consistencia y resultados palpables. Como líder, tener comportamientos que generen confianza en los demás es crucial en los momentos de cambios y transición.
Considero que las personas son leales a quienes les hablan de manera transparente, oportuna, y, sobre todo, a quienes predican con el ejemplo y sus palabras se traducen en acciones. Tenemos que estar conscientes de que las transformaciones son logradas a través de la gente, por lo que el enfoque debe estar centrado en inspirar su participación, y, en momentos de adaptación a nuevos esquemas, es vital liderar con cercanía y empatía; así lograremos generar cambios donde no se sienta una imposición o exigencia.
Poder confiar en los valores y competencias de los colaboradores es imprescindible en los momentos donde la incertidumbre es la sensación predominante. Es por esto que las organizaciones deben mantenerse capacitando y desarrollando a sus talentos, proveyéndoles conocimientos y herramientas para hacer frente a los desafíos que suponen los cambios constantes, y esto no solo en un ámbito técnico, sino también en el de las relaciones humanas; esta poderosa combinación hace resiliente a una organización.
¿Qué papel ha jugado la resiliencia en su camino al éxito y cómo la ha desarrollado?
Hoy en día, en un mundo en que experimentamos tantos cambios y de manera constante, nuestra capacidad adaptativa es retada consistentemente y, contar con esta competencia, es imprescindible para crecer y desarrollarnos en cualquier ámbito.
En el sector financiero, que se caracteriza por su dinamismo y alta relevancia en las economías de los países, es imperante desarrollar la capacidad de identificar oportunidades en momentos de adversidad y capitalizar ese aprendizaje en un resultado positivo. Todos los días surgen nuevos desafíos que tenemos que enfrentar con determinación. De ahí la importancia de escoger minuciosamente el equipo que nos acompaña a alcanzar esa visión y esos objetivos trazados, con quienes es indispensable compartir nuestra visión estratégica.
La resiliencia también se trata de discernir cuando necesitamos ayuda de otros, ya sean colegas, mentores, expertos, que gocen de nuestra confianza; ellos fungen como nuestro soporte en momentos de turbulencia y nos ayudan a regresar a la calma para poder priorizar objetivamente y tomar decisiones más acertadas. Esto funciona tanto en el terreno profesional como en el personal.
Pienso que hoy en día la resiliencia no sólo debe ser una virtud individual que debemos cultivar intencionalmente, más bien, es una competencia colectiva que debemos fomentar en nuestros colaboradores de manera transversal a lo largo y ancho de las organizaciones.
La credibilidad se logra a través de la coherencia, consistencia y resultados palpables. Como líder, tener comportamientos que generen confianza en los demás es crucial en los momentos de cambios y transición.
Considero que las personas son leales a quienes les hablan de manera transparente, oportuna, y, sobre todo, a quienes predican con el ejemplo y sus palabras se traducen en acciones. Tenemos que estar conscientes de que las transformaciones son logradas a través de la gente, por lo que el enfoque debe estar centrado en inspirar su participación, y, en momentos de adaptación a nuevos esquemas, es vital liderar con cercanía y empatía; así lograremos generar cambios donde no se sienta una imposición o exigencia.
Poder confiar en los valores y competencias de los colaboradores es imprescindible en los momentos donde la incertidumbre es la sensación predominante. Es por esto que las organizaciones deben mantenerse capacitando y desarrollando a sus talentos, proveyéndoles conocimientos y herramientas para hacer frente a los desafíos que suponen los cambios constantes, y esto no solo en un ámbito técnico, sino también en el de las relaciones humanas; esta poderosa combinación hace resiliente a una organización.
¿Qué papel ha jugado la resiliencia en su camino al éxito y cómo la ha desarrollado?
Hoy en día, en un mundo en que experimentamos tantos cambios y de manera constante, nuestra capacidad adaptativa es retada consistentemente y, contar con esta competencia, es imprescindible para crecer y desarrollarnos en cualquier ámbito.
En el sector financiero, que se caracteriza por su dinamismo y alta relevancia en las economías de los países, es imperante desarrollar la capacidad de identificar oportunidades en momentos de adversidad y capitalizar ese aprendizaje en un resultado positivo. Todos los días surgen nuevos desafíos que tenemos que enfrentar con determinación. De ahí la importancia de escoger minuciosamente el equipo que nos acompaña a alcanzar esa visión y esos objetivos trazados, con quienes es indispensable compartir nuestra visión estratégica.
La resiliencia también se trata de discernir cuando necesitamos ayuda de otros, ya sean colegas, mentores, expertos, que gocen de nuestra confianza; ellos fungen como nuestro soporte en momentos de turbulencia y nos ayudan a regresar a la calma para poder priorizar objetivamente y tomar decisiones más acertadas. Esto funciona tanto en el terreno profesional como en el personal.
Pienso que hoy en día la resiliencia no sólo debe ser una virtud individual que debemos cultivar intencionalmente, más bien, es una competencia colectiva que debemos fomentar en nuestros colaboradores de manera transversal a lo largo y ancho de las organizaciones.