Creo que esto más que una pregunta es un reconocimiento inmerecido.
Gracias. Cuando decides servir en el sector público la visibilidad muchas veces viene en el paquete, y más que manejarla la aceptas y te toca esforzarte para no decepcionar a esos que han puesto confianza en el equipo del que formas parte. Lo manejo y lo manejamos con mucho esfuerzo, trabajando en los detalles, sacrificando algunas cosas para invertir en una satisfacción futura. Creo que la maternidad nos enseña a lidiar con la visibilidad, cuando tienes espectadores que conocen tus debilidades y aún así esperan de ti, te aman y cuentan contigo el resto de tu vida, la visibilidad no es un momento, es un estilo de vida.
De qué manera su liderazgo ha contribuido a transformar políticas públicas o iniciativas en favor de la igualdad de género en su país?
Yo hablaría de igualdad de oportunidades, más que igualdad de género. En el caso de las mujeres hay un paso adicional: La capacidad de aprovechar esas oportunidades, no tanto por la capacidad técnica o profesional, sino por la capacidad de reconocer nuestro valor, por la calidad de nuestras decisiones y nuestra apertura al riesgo. Con mi equipo trabajo mucho en construir esas capacidades, en crear talento, en poner a las chicas en el frente y exponerlas a ese riesgo. Soy más dura con ellas, como toda mujer.
No es un defecto, es que reconozco que el diamante tiene más valor y necesita más trabajo. Trabajar para el turismo es trabajar en la generación de oportunidades para la mujer. Existe en el sector mucho emprendimiento femenino, es un sector con una cara de mujer. En el ministerio somos 4 Viceministras, Asonahores está dirigida por una mujer, grupo punta cana tiene tres mujeres en los puestos de liderazgo, las inversiones españolas está minada de mujeres: Encarna Piñeiro, Sabina Fluxa, Carmen Riu y otras muchas. Igual en los mandos altos y medio de los hoteles. Cada habitación tiene cara de mujer, cada sonrisa tiene cara de mujer, las playas tienen cara de mujer, las agencias de viaje tienen cara de mujer, las comunidades tiene cara de mujer.
¿Cómo ha logrado construir y mantener su credibilidad en momentos de transición o cambio organizacional?
La credibilidad se construye con coherencia entre lo que digo y lo que hago. Se construye sobrepasando las expectativas, poniendo tu integridad delante… pero sobre todo trabajando con entrega y dejando una huella. Se construye rodeándote de personas con tus mismos valores y con la misma disposición a trabajar y servir que tengas tu. Se construye dejando huellas visibles, documentando lo que haces, dominando lo que haces, dedicándote. Vas a fallar muchas veces, pero si has trabajado con sinceridad y eres capaz de reconocerlo, cambiarlo, y hasta mejorarlo, la gente te da la oportunidad. Siempre tendrás detractores. No debes ignorarlos, debes tener la capacidad de demostrar siempre la calidad de tu trabajo y de poner las prioridades sobre la mesa. Y más en el sector público, donde los recursos son muy limitados y todos tienen una prioridad. Establece las tuyas, trabaja en eso, deja el camino para que los próximos lo puedan hacer mejor. Comunica y disfruta el trayecto.
¿Qué papel ha jugado la resiliencia en su camino al éxito y cómo la ha desarrollado?
La capacidad de adaptación, volver a comenzar, aceptar las situaciones y aprender es la única opción cuando el objetivo es más grande que la situación. Tener un propósito me ayuda todos los días. No todos entenderán tu propósito o estarán de acuerdo. Si te da paz, no debemos buscar aceptación en cada momento. Si no te da paz o si no lo tienes, búscalo. La vida es un camino de alta y bajas, donde se vale en ocasiones perder la fuerzas, tener miedo, descansar, pensar en no seguir y cambiar el rumbo. La resiliencia se construye a diario, de manera intencional. Aprender a callar, recordar el propósito, intentarlo nueva vez con algún ajuste, analizar, escuchar a otros, estar dispuesto a cambiar de rumbo. Se que se escucha más bonito de lo que es, pero para mi, es así.