Edadismo vs Diversidad generacional

Mientras la sociedad avanza generando espacios de debate ante diversas formas de discriminación, el prejuicio por edad a nivel global persiste, ya sea subestimando a jóvenes profesionales o marginando a profesionales más experimentados.

El edadismo se deja ver hoy todavía en empresas, en forma de estereotipos, discriminación y prejuicios contra personas con motivo de su edad, como suele ocurrir con cualquier forma de discriminación, la mayor parte de las veces los argumentos discriminatorios a lo que se recurre, son erróneos y equivocados. 

En lo que respecta al lugar de trabajo la realidad indica que la discriminación por edad percibida reduce el compromiso tanto de las personas jóvenes como de los colaboradores senior. Muchas de estas miradas, erróneas en la mayoría de los casos, se focalizan en la poca posibilidad de reconversión y adaptación, el compromiso y la convivencia.

Los sesgos etarios hoy atentan contra la posibilidad de construir culturas laborales inclusivas que fortalezcan la convivencia intergeneracional.

La edad del candidato en varios casos genera dudas, desde el imaginario del otro: “¿podrá hacerlo?", "¿asumirá riesgos?", "quizás ya se encuentra en una etapa de cierre de su carrera”, un ruido que se sigue escuchando en lo cotidiano y que no siempre en esa instancia "no se analiza el todo".

Es momento de poner atención entonces en esos prejuicios cognitivos que llevan a que saquemos conclusiones demasiado rápidas, que llevan a aplicar "rótulos no válidos" y que influyen en la toma de decisiones, a veces inconsciente, al analizar un futuro colaborador. 

Cuando se ignoran las habilidades y el potencial de una persona debido a sesgos impuestos se está perdiendo la oportunidad de fomentar la diversidad de pensamiento y la innovación, la pluralidad conceptual y nuevas ideas.

La edad no aparece como determinante excluyente de manera manifiesta, aunque el filtro en muchas ocasiones se encuentra presente. ¿Hay un descarte silencioso respecto a la edad del profesional cuando el talento, en verdad, es una aptitud sin fecha de caducidad?

¿Interpretamos la linealidad cuando la riqueza hoy, en muchos casos, se encuentra en la diversidad de proyectos gestionados? ¿qué sesgos surgen en el entrevistador?

Debemos replantearnos el concepto de “talento” en cada organización enfocándonos también en colaboradores que aporten habilidades únicas al equipo, que aporten coraje y energía al proyecto, que sumen valor desde la experiencia y la actitud. E integrar políticas y dinámicas para poner en acción culturas inclusivas con un un verdadero liderazgo multigeneracional. 

Se trata entonces de potenciar miradas, estilos e interpretar nuevos códigos de convivencia. 
  
Hoy las organizaciones que desarrollan liderazgos inclusivos y que fortalecen la integración de generaciones se posicionan mejor en las prácticas para atraer y retener talento.
 
 El Talento no tiene edad!

Edadismo vs Diversidad generacional

Venciendo al COVID-19