Empoderando Identidades, Transformando Vidas
"La verdadera justicia social comienza cuando cada persona tiene un nombre y una voz para hacerse escuchar"
Tannya Bravo Mejía
Líder visionaria que ha dedicado su trayectoria a la defensa del derecho fundamental a la identidad, Tannya Bravo Mejía ha revolucionado el panorama social en el Estado de México. Como Presidenta de ADANA (Asociación Derecho a Nombre y Apellido), su labor ha sido reconocida con dos Premios Mérito Voluntario, consolidándose como una fuerza transformadora en la gestión de registros civiles para personas sin identidad legal.
Su visión innovadora trasciende el ámbito social para adentrarse en el emprendimiento con propósito. Como cofundadora de Mezcal Las Bravo, ha creado un modelo de negocio único que fusiona la tradición artesanal mexiquense con la responsabilidad social. Esta iniciativa no solo destaca en un sector tradicionalmente masculino sino que también genera recursos para apoyar las causas de ADANA.
Su liderazgo se distingue por la capacidad de tejer alianzas estratégicas que multiplican el impacto social. Desde su posición en la Subdirección Ejecutiva de Justicia Cívica y su experiencia en el servicio público, ha demostrado que la transformación social requiere de un enfoque multisectorial y colaborativo. Su habilidad para coordinar esfuerzos entre instituciones gubernamentales, organizaciones civiles y el sector privado ha sido fundamental para crear soluciones sostenibles.
Su trayectoria ejemplifica cómo el liderazgo femenino puede romper paradigmas y abrir nuevos caminos. A través de su trabajo en ADANA y Las Bravo, ha empoderado especialmente a mujeres invisibilizadas, creando espacios donde sus voces son escuchadas y sus derechos reconocidos. Este compromiso con la justicia social y la innovación empresarial la posiciona como una mujer Factor de Éxito, demostrando que el verdadero liderazgo se mide por su capacidad de generar cambios positivos y duraderos en la sociedad.
A continuación te invitamos a leer la entrevista completa:
¿Cuál ha sido mi decisión más audaz y cómo impactó en mi desarrollo profesional?
Mi decisión más audaz fue fundar ADANA para luchar por el derecho a la identidad de quienes nunca fueron registrados. Empecé sin recursos, pero con una convicción clara: que nadie debería vivir sin un nombre legal. Paralelamente, decidí lanzar Mezcal Las Bravo, una marca artesanal con causa, hecha en Tonatico, Estado de México. Ambas decisiones me enseñaron que el emprendimiento y la justicia social pueden caminar juntos. Hoy, el mezcal ayuda a financiar actas de nacimiento. Eso cambió por completo mi visión del impacto.
¿Qué estrategias he implementado para romper barreras de género?
He demostrado que una mujer puede liderar desde cualquier trinchera: desde una oficina legal hasta un alambique de mezcal. En ADANA, he priorizado la voz de mujeres invisibilizadas —abuelas, madres, niñas— que luchan por registrar a sus hijos. En Las Bravo, he creado una marca en un sector históricamente masculino, posicionando un mezcal con rostro femenino y propósito social. Ser coherente, valiente y no pedir permiso ha sido mi estrategia.
¿Qué rol han jugado las alianzas estratégicas y las conexiones profesionales en mi crecimiento?
Las alianzas han sido el corazón de mi camino. Con ADANA, hemos tocado puertas de instituciones, organismos internacionales y autoridades municipales para abrir rutas de registro. Y con Mezcal Las Bravo, me he rodeado de mujeres empresarias, artistas, activistas y marcas con causa que comparten el deseo de transformar desde lo local. Cada conexión ha sido una chispa que suma fuerza a este movimiento: identidad con sabor a justicia.