La salud digital como proyecto país

República Dominicana traza una hoja de ruta para un sistema de salud más integrado y accesible

                                                                                                       Víctor Atallah

Con una carrera médica impecable de más de 25 años y un compromiso social arraigado, el doctor Víctor Atallah asume con determinación su rol como Ministro de Salud Pública. Su gestión ha sido marcada por una visión de futuro que combina conocimiento científico, sensibilidad humana y un enfoque estratégico para modernizar el sistema de salud dominicano. A propósito de la transformación digital que impulsa el bienestar integral en el país, Atallah lidera la implementación de la Estrategia Nacional de Salud Digital 2024–2028, con la convicción de que la equidad, la eficiencia y la tecnología deben caminar de la mano.

Graduado con honores en INTEC y con una destacada trayectoria internacional en cardiología, Atallah ha sabido trasladar su experiencia clínica a la esfera pública, formulando políticas centradas en el paciente y apoyadas en la evidencia científica. Bajo su dirección, se ha iniciado la Prueba de Concepto de Interoperabilidad en tres hospitales clave del país, proyecto que marca el inicio del Expediente Único Digital de Salud y sienta las bases para conectar al sistema público con aseguradoras y administradoras de fondos de pensiones.

Su enfoque va más allá de la infraestructura tecnológica. Desde el Ministerio, se ha fortalecido el capital humano mediante alianzas con instituciones académicas, al tiempo que se trabaja en la futura Política Nacional de Telesalud. El uso ético de la inteligencia artificial, la alfabetización digital y la colaboración interinstitucional son pilares de esta transformación.

La labor comunitaria y educativa del doctor Atallah —reflejada en su fundación y su rol como docente— complementa su visión de una salud pública al servicio de los más vulnerables. Su paso por la medicina, la política y la acción social lo convierten en un líder que comprende que la transformación real solo es posible si coloca a las personas en el centro del cambio.

Desde su llegada al Ministerio de Salud, ¿cuáles han sido las prioridades estratégicas para avanzar hacia un sistema de salud más conectado, eficiente y centrado en el paciente?

Desde el primer día de gestión, tuvimos plena conciencia de que avanzar hacia un sistema de salud más conectado y eficiente requería situar a las personas en el centro de la transformación digital. Este enfoque no se limita a la incorporación de nuevas tecnologías, sino que implica una revisión profunda de los procesos, la toma de decisiones y los mecanismos de articulación entre las distintas instituciones del sistema.

En este orden, uno de los hitos más relevantes fue el lanzamiento oficial de la Estrategia Nacional de Salud Digital 2024–2028, en agosto de 2024. Esta estrategia representa una verdadera apuesta país para la modernización del sistema de salud, con una visión centrada en la equidad, la calidad y la integración. Su construcción se llevó a cabo de manera participativa, permitiendo alinear a múltiples actores del sector público, organismos técnicos y aliados estratégicos en torno a la salud y la transformación digital.

Actualmente se encuentra en desarrollo la Prueba de Concepto de Interoperabilidad en tres hospitales de la red pública, como primer paso hacia el Expediente Único Digital de Salud. Este piloto, basado en estándares HL7/FHIR, permitirá validar el intercambio seguro de información clínica.

En este sentido, es importante destacar que la interoperabilidad facilita el acceso a una visión integral del historial médico de un paciente, lo que mejora la calidad de la atención, reduce errores médicos y evita la duplicación innecesaria de pruebas y procedimientos, al tiempo que disminuye los costos operativos del sistema de salud y los gastos de bolsillo para la población.

De manera complementaria, se encuentra en desarrollo la Política Nacional de Telesalud, cuyo objetivo es establecer un marco legal sólido que permita brindar servicios de salud a distancia de forma segura, accesible y con estándares de calidad. Este proceso ha avanzado en la elaboración de un diagnóstico del marco normativo en el área, un análisis de brechas, así como una hoja de ruta normativa, elementos clave para garantizar una implementación responsable y sostenible.

La inteligencia artificial está transformando los modelos de atención médica. ¿Qué aplicaciones concretas están siendo consideradas o implementadas en República Dominicana para fortalecer el diagnóstico, la prevención y la gestión hospitalaria?

En el Ministerio de Salud Pública reconocemos que la inteligencia artificial representa una herramienta transformadora para modernizar la gestión, el análisis y la provisión de servicios de atención médica en la República Dominicana. Por ello, uno de nuestros compromisos ha sido fortalecer el capital humano en áreas estratégicas como la ciencia de datos, mediante alianzas con instituciones académicas de alto nivel, como el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), con quien hemos suscrito un acuerdo de cooperación orientado a ampliar las capacidades técnicas del Ministerio en este campo.

Varios de los proyectos desarrollados por profesionales del Ministerio durante sus estudios de maestría en ciencia de datos han estado enfocados en la aplicación de modelos de inteligencia artificial para la predicción de la demanda de servicios de salud en el sector público, con potencial utilidad para la planificación sanitaria, la gestión hospitalaria y la asignación eficiente de recursos.

En la actualidad, nos encontramos en la fase de evaluación de varias propuestas técnicas para la implementación de un proceso completo de transformación digital de la salud potenciado con la IA, que permitirá ampliar significativamente la atención primaria, con la incorporación de tecnologías de última generación, incluyendo diagnósticos y signos vitales con el solo uso del celular o una tableta.

La plataforma incluye, a su vez, el sistema de expediente único y el manejo de historial clínico, citas, dispensa de medicamentos, entre otros.

En ese mismo espíritu, para el año 2026 se tiene previsto avanzar en la identificación de casos de uso específicos de IA aplicados a la salud pública, priorizando áreas como la vigilancia epidemiológica, la gestión de citas, la telemedicina y la analítica predictiva. Nuestro objetivo es asegurar que cada avance tecnológico se traduzca en mejoras tangibles para la población, promoviendo una atención más eficiente, oportuna y centrada en las necesidades reales de las personas.

Usted ha dedicado más de 25 años a la medicina clínica. ¿De qué manera esa experiencia médica ha influido en la toma de decisiones y en la formulación de políticas públicas con enfoque humano y científico?

Mi experiencia médica, pero además mi experiencia en trabajo social a través de mi fundación por más de 25 años, ha influido profundamente en mi forma de tomar decisiones y formular políticas públicas. Porque cuando uno ha acompañado de cerca el sufrimiento de un paciente, comprende que detrás de cada dato o indicador hay una persona, una familia, una historia. Esa vivencia clínica me ha enseñado a no perder nunca de vista que la salud no se trata solo de ciencia, sino también de dignidad humana.

Al mismo tiempo, la formación científica me ha dado las herramientas para actuar con rigor, basándome siempre en la evidencia. Esa combinación —ciencia y humanidad— es la que trato de aplicar cada día en la gestión pública. Como médico, uno defiende al paciente en el consultorio; como servidor público, esa defensa se traslada al diseño de un sistema que lo proteja, lo escuche y le responda.

Esa mirada me ha permitido tomar decisiones más empáticas, realistas y sostenibles. Porque he vivido las limitaciones del sistema desde adentro, y eso me ha ayudado a cerrar la brecha entre lo que se diseña desde un escritorio y lo que realmente necesita la gente en su cotidianidad.

Nuestra hoja de vida, cercana a la gente y con un alto compromiso social y científico, nos ha permitido también generar confianza en diversos sectores, lo cual facilita avanzar más rápido.

La combinación de todos estos factores me ha servido mucho, y los uso al máximo para alcanzar mi mayor meta: llevar salud y bienestar al pueblo dominicano y dejar un sistema de salud más eficiente, sostenible y centrado en la gente.

Uno de los retos del sistema de salud dominicano ha sido la fragmentación entre entidades. ¿Qué esfuerzos se están realizando desde el Ministerio para promover la interoperabilidad de datos y una mayor integración con aseguradoras y pensiones?

Estamos plenamente conscientes de que la fragmentación del sistema de información en salud representa una de las principales barreras para lograr un sistema sanitario más integrado, eficiente y centrado en las personas. En respuesta, desde el Ministerio de Salud Pública hemos priorizado el desarrollo de una arquitectura nacional de interoperabilidad basada en estándares internacionales, como HL7 FHIR, que permita el intercambio seguro y oportuno de datos entre hospitales, aseguradoras, administradoras de fondos de pensiones y otros actores del sistema de salud.

Este esfuerzo se enmarca en el Programa de Apoyo al Fortalecimiento del Sistema Nacional de Salud, financiado por el Banco Mundial, cuyo Componente III está destinado al reforzamiento de los sistemas de información sanitaria y de las herramientas digitales de salud, con una inversión total de veintisiete millones setecientos mil dólares estadounidenses (USD 27,700,000.00). Este componente incluye proyectos estratégicos como el diseño del Expediente Único Digital de Salud, la transformación digital del Ministerio de Salud Pública y el desarrollo de sistemas para la toma de decisiones basadas en datos.

Actualmente, se avanza en la fase técnica de una prueba piloto de interoperabilidad en tres hospitales de la red pública nacional: el Hospital Pediátrico Dr. Hugo Mendoza, el Hospital Materno Dr. Reynaldo Almánzar y el Hospital General de Especialidades Dr. Mario Tolentino Dipp. Como parte de los avances, se ha completado la elaboración del acta de constitución del proyecto, se definió el modelo de arquitectura de interoperabilidad y el conjunto mínimo de datos clínicos basado en el estándar International Patient Summary (IPS) FHIR, y se encuentran en proceso de desarrollo las guías técnicas de implementación bajo el estándar HL7 FHIR. Asimismo, se realizaron talleres especializados para fortalecer las capacidades técnicas del personal, y ya se han efectuado pruebas iniciales de conexión entre sistemas.

Esta experiencia permitirá validar la viabilidad técnica y operativa del modelo propuesto y sentar las bases para una expansión futura a nivel nacional. A largo plazo, esta interoperabilidad no solo conectará servicios públicos, sino que también facilitará la integración con el sector asegurador y las administradoras de fondos de pensiones, fortaleciendo la coordinación, la eficiencia y el enfoque preventivo del sistema.

Estos avances han sido acompañados por importantes diagnósticos realizados en los últimos años, como el Diagnóstico y Plan de Mejora del Sistema de Información General en Salud (SIGS) y el Mapeo de Actores y Procesos de Información en Salud en la República Dominicana. Los estudios identificaron desafíos críticos como la fragmentación institucional, la falta de interoperabilidad efectiva, la ausencia de una estrategia nacional robusta de salud digital y debilidades en el uso de herramientas analíticas y en las competencias digitales del personal.

A partir de estos insumos —complementados por referencias técnicas de la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud y buenas prácticas regionales— se construyó la Estrategia Nacional de Salud Digital 2024–2028, que guía todos los esfuerzos actuales del país en materia de transformación digital en salud.

En coherencia con esta hoja de ruta, una unidad especializada dentro del Ministerio de Salud Pública lidera actualmente los principales proyectos de salud digital, asegurando su alineación con los principios de equidad, eficiencia, seguridad, interoperabilidad y respeto a la privacidad de la información en salud.

Nuestro objetivo es claro: garantizar que la información esté disponible donde se necesite, cuando se necesite y al servicio de la salud y el bienestar de cada ciudadano.

¿Qué indicadores o cifras puede compartir que reflejen avances recientes en digitalización, cobertura de salud o mejoras en atención primaria durante su gestión?

La Estrategia Nacional de Salud Digital 2024–2028 fue estructurada tomando como referencia marcos internacionales, particularmente los propuestos por la Organización Mundial de la Salud y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, incluyendo el Global Digital Health Index y el marco de madurez digital. En consecuencia, la estrategia establece un conjunto de indicadores agrupados en cinco dimensiones clave: Gobernanza y Regulación, Servicios Digitales, Interoperabilidad, Gestión de Información y Análisis, y Alfabetización Digital.

Cada una de estas dimensiones contempla metas medibles y objetivos específicos que permiten evaluar la progresión del país en el proceso de transformación digital del sector salud. El sistema de monitoreo de la estrategia contempla evaluaciones periódicas, con una revisión formal programada para finales del presente año. No obstante, ya es posible destacar avances concretos en varias líneas de acción.

En el ámbito de la interoperabilidad, se ha completado la definición de la arquitectura técnica y del conjunto mínimo de datos para la prueba de concepto actualmente en desarrollo en tres hospitales de la red pública. Esta fase incluye pruebas técnicas activas entre los sistemas de información de los establecimientos seleccionados, siguiendo los estándares HL7 FHIR.

Por otro lado, se encuentra en curso el Inventario Nacional de Iniciativas de Salud Digital, una herramienta estratégica que permite consolidar la información sobre programas, sistemas y soluciones tecnológicas implementadas en el país, con el objetivo de identificar duplicidades, brechas y oportunidades de articulación.

En materia de telesalud, se está elaborando un diagnóstico institucional con el propósito de identificar las capacidades existentes, las limitaciones regulatorias y tecnológicas, y las oportunidades para implementar la futura Política Nacional de Telesalud de manera segura, accesible y sostenible.

Estos avances reflejan el compromiso del Ministerio de Salud Pública con el fortalecimiento de la gobernanza digital, la consolidación de una infraestructura interoperable y el uso estratégico de la información para la toma de decisiones centradas en la equidad, la eficiencia y la calidad de los servicios de salud.

La colaboración público-privada es fundamental para fortalecer el ecosistema de salud. ¿Cómo valora el papel de alianzas con el sector asegurador y tecnológico en la construcción de un modelo más preventivo y sostenible?

Desde el Ministerio de Salud Pública (MISPAS) sostenemos con firmeza que la transformación digital del sector salud constituye un proceso colectivo, que debe construirse sobre la base de una visión compartida y mediante alianzas estratégicas que sitúen a las personas como eje central de cada decisión. En este marco, hemos promovido la conformación del Comité Estratégico de Salud Digital, un espacio de articulación interinstitucional en el que convergen entidades clave como la Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación (OGTIC), la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL), el Ministerio de Administración Pública (MAP), el Servicio Nacional de Salud (SNS) y el acompañamiento técnico del Banco Mundial.

Este comité tiene por objetivo asegurar que los avances en materia de digitalización respondan a las prioridades reales del país, y que la incorporación de soluciones tecnológicas, tales como la interoperabilidad, la telesalud y la inteligencia artificial, se lleve a cabo de forma ética, sostenible y con orientación a resultados en salud.

En este sentido, en julio de 2025 fue celebrado el taller de elaboración de la hoja de ruta de la Estrategia Nacional de Salud Digital (ENSD) 2024–2028, con la participación de más de cincuenta representantes del ecosistema nacional de salud y transformación digital. Este encuentro permitió validar y priorizar los pasos estratégicos para la implementación de la estrategia, consolidando una visión común del camino a seguir.

Cabe destacar el papel activo de la SISALRIL como miembro del Comité Estratégico, cuya participación resulta esencial para garantizar la coherencia entre las iniciativas de salud digital y las políticas nacionales de aseguramiento, cobertura y gestión del riesgo, promoviendo así un sistema de salud más articulado, eficiente y centrado en las personas.