Economía digital

Chile ha avanzado en modernizar su marco legal para impulsar la economía digital, con leyes sobre protección de datos, ciberseguridad y fintech. Sin embargo, este esfuerzo ha generado preocupación por una posible sobrerregulación. En menos de tres años, se han creado múltiples agencias con funciones similares y sin coordinación clara, lo que puede generar duplicidad de sanciones por un mismo hecho. Esto afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas, que no cuentan con recursos legales ni presupuestarios para cumplir con exigencias complejas.

Las nuevas normativas imponen sanciones severas, como multas de hasta el 4% de los ingresos anuales o más de 20.000 UTM, además de múltiples obligaciones de reporte. Esta situación eleva los costos operativos y genera incertidumbre jurídica. Mientras tanto, el país carece de una estrategia nacional coherente para fomentar la economía digital. En contraste, países como Argentina han adoptado políticas que promueven el desarrollo tecnológico mediante beneficios tributarios y apoyo a las exportaciones.

Si Chile no mejora la coordinación regulatoria y adopta una visión estratégica, el exceso normativo podría frenar su ecosistema digital y dificultar su competitividad global. Es urgente legislar con propósito y articulación para habilitar el crecimiento sostenible.