"Para una transformación sostenible es necesario compromiso de la alta dirección, un equipo con visión del negocio y foco en la gestión del cambio"

Tecnología, cultura organizacional y talento convergen en la estrategia digital que impulsa Goldsack desde la salud

                                                                                                                           Sebastián Goldsack G.

¿Qué se necesita para transformar digitalmente una organización sin perder el foco humano? Para Sebastián Goldsack, la clave no está solo en la tecnología, sino en la capacidad de construir equipos cohesionados, articular cultura organizacional y mantener una visión estratégica clara. Esta convicción ha guiado su camino durante más de 15 años liderando procesos complejos en sectores como salud, minería y energía.

Como ingeniero civil mecánico, complementado con estudios en transformación digital en el MIT y diplomados en administración y gestión de activos, Goldsack ha desarrollado una visión integral que trasciende lo técnico para centrarse en lo humano. Desde su posición actual como Gerente de Transformación Digital y Operaciones en la Clínica Sanatorio Alemán, ha impulsado una estrategia que no solo ha optimizado procesos mediante ERP y CRM, sino que también ha elevado la experiencia del paciente y la eficiencia institucional, basándose en la conformación de equipos de alto rendimiento.

Su compromiso con la seguridad digital lo ha llevado a desarrollar estructuras organizacionales robustas que integran ciberseguridad, datos e innovación, bajo una óptica de responsabilidad ética. Goldsack considera que el verdadero cambio cultural ocurre cuando la seguridad de la información se internaliza como práctica diaria en todos los niveles de la organización. En salud, sector que identifica como uno de los más atacados por amenazas digitales, la protección de datos clínicos no es solo una prioridad operativa, sino un compromiso con la vida de los pacientes.

Como presidente del Círculo de Transformación Digital e Innovación de IRADE, Goldsack promueve la articulación de líderes y organizaciones del Biobío para acortar brechas de adopción tecnológica. Desde ese espacio impulsa una transformación colaborativa, alineada con el desarrollo regional. Advierte que el éxito no radica en la sofisticación de las herramientas, sino en las condiciones habilitantes que permiten su adopción real y sostenida.

Su experiencia como gerente general le ha dado una perspectiva estratégica del liderazgo en tiempos de disrupción. Para él, liderar hoy implica comprender los lenguajes de la automatización, la inteligencia artificial y la gobernanza de datos, sin perder de vista el impacto humano. Cree en una cultura de aprendizaje continuo, en líderes que se reentrenan y fomentan entornos colaborativos capaces de adaptarse con agilidad.

Los casos de éxito que ha liderado, desde el mantenimiento predictivo en industrias hasta la digitalización integral del viaje del paciente en salud, evidencian su capacidad para integrar tecnología y propósito. Goldsack representa el nuevo perfil de liderazgo transformador: técnico, humano, colaborativo y profundamente comprometido con la sostenibilidad del cambio.

                     

Con más de 15 años de experiencia liderando procesos de transformación, ¿cuáles considera que han sido los factores clave para integrar con éxito tecnología, personas y cultura en sectores tan diversos como salud, minería y energía?

La transformación exitosa de tecnología, procesos y cultura requiere, ante todo, una visión compartida entre el directorio, la gerencia general y los líderes de área. Esta visión debe proyectarse en el corto, mediano y largo plazo, considerando no solo los beneficios esperados, sino también los costos, riesgos y capacidades necesarias para su implementación.

En mi experiencia, los procesos de transformación en sectores como salud, industrial, minería y energía solo prosperan cuando existe alineamiento estratégico y compromiso desde la alta dirección, permitiendo que las decisiones tecnológicas se enmarquen en un propósito de negocio claro, con gobernanza efectiva y foco en la sostenibilidad del cambio.

Actualmente dirige la transformación digital en la Clínica Sanatorio Alemán. ¿Qué aprendizajes y resultados puede compartir sobre cómo la digitalización ha mejorado la atención al paciente y la eficiencia operativa?

Durante estos últimos cuatro años, el principal logro ha sido la conformación de un equipo de transformación digital altamente capacitado, cohesionado y con un fuerte compromiso técnico y estratégico, lo que ha permitido impulsar con éxito una serie de proyectos clave para la Clínica Sanatorio Alemán.

Entre ellos destacan iniciativas orientadas a mejorar la experiencia del paciente, como la gestión digital de citas médicas y la implementación de un CRM que facilita la coordinación de cirugías y procedimientos, anticipando necesidades y mejorando la comunicación con los usuarios. Desde una perspectiva operativa y financiera, la incorporación de un nuevo ERP ha permitido optimizar procesos de abastecimiento y logística, con impacto directo en la eficiencia de costos y el EBITDA institucional.

El mayor aprendizaje ha sido que la transformación sostenible depende en gran medida de contar con un equipo de excelencia, capaz de trabajar de manera integrada frente a los desafíos tecnológicos y culturales que implica digitalizar una organización de salud.

La inteligencia artificial está reformulando el panorama de la salud digital. ¿Qué usos están explorando en la clínica en áreas como gestión clínica, predicción de demanda o personalización de servicios?

En la Clínica Sanatorio Alemán ya contamos con iniciativas de inteligencia artificial en operación, como nuestra asistente virtual, que desde hace un par de años apoya a los pacientes en la confirmación de citas médicas, mejorando la eficiencia en la gestión de agendas y la experiencia usuaria.

Actualmente, estamos impulsando el uso de herramientas de IA generativa para aumentar la capacidad operativa de nuestros equipos, automatizando tareas repetitivas y facilitando el análisis de información. Sin embargo, el principal desafío que visualizamos es el siguiente paso: reconfigurar el modelo de atención y gestión, utilizando los datos generados para tomar decisiones más estratégicas, anticipar necesidades y rediseñar procesos con foco en valor para el paciente y eficiencia institucional.

En su experiencia, ¿qué estrategias han sido más efectivas para fomentar competencias digitales y una cultura de innovación en organizaciones con estructuras tradicionales?

Fomentar competencias digitales y una cultura de innovación en organizaciones tradicionales requiere una estrategia progresiva, con liderazgo visible y foco en el cambio cultural. En mi experiencia, lo más efectivo ha sido partir con proyectos concretos que generen valor tangible, mostrando resultados tempranos que validen el camino de transformación.

Este proceso solo es sostenible cuando el directorio y la gerencia general lideran activamente los cambios, respaldando no solo la visión estratégica, sino también la inversión que implica modernizar procesos, sistemas y capacidades internas. 

Además, ha sido clave contar con un área de gestión del cambio que acompañe a los usuarios en cada etapa, especialmente en los momentos de Go-Live. Esto permite que los cambios no sean vividos como algo traumático, facilita la adopción de nuevas herramientas y prepara a la organización para asumir con mayor disposición los siguientes desafíos de transformación.

Ha liderado la creación de áreas de innovación, datos y ciberseguridad. ¿Cómo se articula esta estructura para sostener la transformación digital de forma sostenible y segura?

En el ámbito de la salud, la seguridad de la información y la protección de datos son pilares fundamentales para una transformación digital sostenible. Esta industria es hoy la segunda más atacada por incidentes de ciberseguridad a nivel mundial, lo que nos obliga a establecer barreras sólidas, actualizadas y adaptativas frente a un entorno de amenazas cada vez más sofisticado.

Además, los datos clínicos tienen un nivel de sensibilidad único: contienen información personal, confidencial y muchas veces crítica para la vida de los pacientes, por lo que su resguardo no es solo una obligación técnica, sino también ética.

Por eso, nuestra estrategia ha sido avanzar hacia una cultura organizacional donde la seguridad de la información se asuma como una responsabilidad compartida. Similar a lo que ocurrió en los años 80 con el autocuidado en prevención de accidentes laborales, buscamos que cada colaborador —desde el nivel clínico hasta el administrativo— integre buenas prácticas de ciberseguridad en su quehacer diario.

               

Como presidente del Círculo de Transformación Digital e Innovación de IRADE, ¿cómo evalúa el nivel de madurez digital de las organizaciones del sur de Chile y qué brechas deben cerrarse para avanzar hacia modelos más resilientes?

Desde el Círculo de Transformación Digital e Innovación de IRADE, hemos visto cómo las organizaciones del sur de Chile han comenzado a incorporar tecnologías como la inteligencia artificial (IA), pero todavía enfrentan brechas estructurales que limitan su adopción masiva y sostenida. El estudio más reciente sobre adopción de IA en Chile confirma esta percepción: si bien más del 80% de las empresas en la Región Metropolitana ya utilizan IA, esta cifra baja al 60% en regiones. Sin embargo, una vez que se adopta, el nivel de sofisticación es similar, lo que demuestra que la principal brecha no está en la capacidad de uso, sino en el acceso inicial y las condiciones habilitantes.

Uno de los grandes valores del Círculo de Transformación Digital de IRADE es la participación activa de líderes de alto nivel de empresas relevantes de la Región del Biobío y del país. En cada instancia de encuentro compartimos mejores prácticas, experiencias y aprendizajes con el propósito de fortalecer a nuestras organizaciones y aportar, desde nuestro rol, al desarrollo digital de la región. Sabemos que los desafíos son importantes, pero no tenemos duda de que vamos por el camino correcto: colaborando, aprendiendo y construyendo juntos una transformación con impacto real.

Desde su perspectiva como ex Gerente General y actual líder estratégico, ¿cómo ha cambiado el perfil del liderazgo organizacional frente a un entorno marcado por disrupción tecnológica constante?

El perfil del liderazgo organizacional ha comenzado a transformarse, impulsado por un entorno cada vez más dinámico y marcado por la disrupción tecnológica. Si bien aún persisten estilos de liderazgo tradicionales en algunas organizaciones, es evidente que se están incorporando nuevas competencias orientadas a la adaptabilidad, la agilidad y la gestión del cambio.

Hoy, los líderes deben ser capaces de enfrentar la complejidad con flexibilidad, fomentar entornos colaborativos y promover una cultura de aprendizaje continuo. La capacidad de "desaprender" y reentrenarse frente a nuevos contextos se vuelve esencial para liderar con eficacia, especialmente cuando se enfrentan tecnologías emergentes que transforman procesos, modelos de negocio y formas de interacción con los usuarios.

Desde una perspectiva técnica, es fundamental que quienes lideran comprendan conceptos como inteligencia artificial, automatización, gobernanza de datos y ciberseguridad. No necesariamente para ejecutarlos directamente, sino para evaluarlos estratégicamente, anticipar riesgos y tomar decisiones informadas sobre su adopción. A esto se suma el imperativo de actuar con responsabilidad ética en el uso de la tecnología, garantizando que su implementación contribuya no solo a la eficiencia y competitividad, sino también al bienestar de las personas y a la sostenibilidad de las organizaciones.

¿Qué indicadores o casos de éxito destacaría como evidencia del impacto positivo que ha generado la transformación digital en las organizaciones que ha liderado?

En los sectores industriales en los que he tenido la oportunidad de liderar procesos de transformación —como minería, energía, celulosa y refinerías— uno de los principales impactos ha estado en la implementación de soluciones de mantenimiento predictivo y analítica avanzada aplicadas a activos críticos. A través del uso de modelos, logramos anticipar fallas, optimizar los planes de mantenimiento y, en consecuencia, mejorar significativamente indicadores operacionales como la confiabilidad (MTBF) y la disponibilidad de los equipos. Este enfoque basado en datos ha permitido tomar decisiones más informadas y estratégicas, generando beneficios concretos en eficiencia, seguridad y continuidad operacional.

En el ámbito de la salud, el impacto se ha evidenciado principalmente en la transición desde sistemas aislados —muchas veces mixtos entre papel y plataformas digitales— hacia soluciones integradas que consolidan la información clínica y administrativa del paciente.

Esta transformación ha permitido mejorar la experiencia del usuario en todo su viaje de atención, al facilitar la trazabilidad, reducir tiempos de espera y mejorar la coordinación de atenciones. Para el cuerpo médico, contar con información oportuna y estructurada ha sido clave para apoyar el diagnóstico y la toma de decisiones clínicas, fortaleciendo así la calidad y seguridad del cuidado entregado.

 

  

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