MIPYMES primero: reglas claras, innovación con impacto
“La digitalización no debe verse como un lujo, sino como una herramienta de supervivencia y competitividad.”
Isabel Puig Núñez
Doctora en Derecho y consultora con dominio en gobernanza corporativa y articulación público–privada, Isabel Puig dirige CODOPYME, voz del 98% del tejido empresarial dominicano. Desde allí ha impulsado la formalización de más de 500 MIPYMES mediante alianzas con el MICM (Industria y Comercio), DGII (Impuestos Internos), ProIndustria, Promipyme e INFOTEP, y ha creado espacios de diálogo como la Expo Feria CODOPYME, que convoca a más de 6,000 empresarios. En
paralelo, lidera la Cámara de Comercio Dominico–Guyanesa (GUYANACHAM) y la firma Laga Corporation, orientada a certificaciones y cumplimiento (ISO, ISCC) para competir en
cadenas globales.
Su propuesta encaja con esta edición “Cambiando las Reglas: Startups, innovación y tecnología”— al conectar regulación inteligente, transformación digital y sostenibilidad con resultados medibles para el usuario empresa. Lo que sigue explora barreras, oportunidades y modelos de gobernanza para escalar innovación MIPYME con impacto económico y social.
Como directora ejecutiva de CODOPYME, representando al 98% del tejido empresarial dominicano, ¿cuál ha sido el impacto cuantificable de sus iniciativas en términos de MiPyMEs formalizadas, políticas implementadas o mejoras regulatorias logradas en los últimos años?
Durante los últimos años, CODOPYME ha logrado avances significativos en materia de formalización, incidencia regulatoria y fortalecimiento gremial. A través de nuestras alianzas con el MICM, DGII, ProIndustria, Promipyme e INFOTEP, hemos contribuido a la formalización de más de 500 MIPYMES, a la creación de mesas sectoriales de diálogo público-privado, y a la incorporación de políticas más inclusivas para el sector en el marco de la Ley 488-08 y el Decreto 31-22 sobre manufactura local.
A nivel de incidencia, hemos impulsado la participación efectiva de las MIPYMES en el Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS), promovido el acceso a compras públicas a través de la DGCP y generado espacios de diálogo nacional como la Expo Feria CODOPYME, que se ha convertido en un punto de encuentro estratégico multisectorial para más de 6,000 empresarios y emprendedores.
En un ecosistema donde las MiPyMEs constituyen la columna vertebral de la economía, ¿cómo está CODOPYME impulsando la adopción de tecnologías emergentes como IA, blockchain o automatización para que estas empresas compitan efectivamente en la economía digital?
La digitalización no debe verse como un lujo, sino como una herramienta de supervivencia y competitividad. CODOPYME promueve la transformación digital del sector MIPYMES mediante la creación de alianzas con instituciones como INFOTEP para capacitar a empresarios en automatización, inteligencia artificial aplicada a la gestión y marketing digital inteligente.
Además, estamos trabajando con universidades para desarrollar plataformas blockchain que fortalezcan la trazabilidad, transparencia y certificación de productos locales, abriendo la puerta a su exportación y certificación internacional.
Desde su experiencia liderando procesos de incidencia y reformas normativas, ¿qué barreras regulatorias o estructurales considera más urgentes de eliminar para desbloquear el potencial innovador de las MiPyMEs dominicanas?
Las principales barreras son la burocracia, la falta de financiamiento formal y la ausencia de incentivos fiscales específicos para la innovación. Necesitamos avanzar hacia un marco regulatorio más ágil y digitalizado, donde los procesos de registro, permisos y tributación sean simples, interoperables y accesibles en línea.
Asimismo, urge establecer mecanismos diferenciados de crédito y capital semilla, especialmente para las startups tecnológicas y las microempresas lideradas por mujeres. Innovar debe ser un camino viable, no una carga administrativa.
Como CEO de Laga Corporation y especialista en certificaciones internacionales (ISCC, ISO), ¿cómo pueden las pequeñas y medianas empresas dominicanas utilizar la sostenibilidad y el cumplimiento regulatorio como ventajas competitivas para escalar regionalmente e internacionalmente?
La sostenibilidad y la certificación son hoy un lenguaje universal de competitividad. A través de Laga Corporation, acompañamos a las empresas a obtener certificaciones como ISO 9001, 14001, 45001 y muchas mas y ISCC PLUS, que no solo mejoran sus procesos, sino que las posicionan ante mercados internacionales y cadenas de suministro globales.
Una MIPYME que demuestra cumplimiento ambiental, social y de gobernanza (ESG) tiene acceso a nuevas fuentes de financiamiento, mejores contratos y alianzas regionales. Convertir la sostenibilidad en una ventaja estratégica es el camino hacia una República Dominicana más productiva y verde.
En su rol como Directora de la Cámara de Comercio Dominico-Guyanesa (GUYANACHAM), ¿qué oportunidades específicas ve para que las startups y MiPyMEs dominicanas aprovechen los corredores comerciales emergentes en el Caribe y cómo la tecnología puede facilitar esa expansión?
El Caribe está viviendo una nueva ola de integración económica y digital. Desde GUYANACHAM hemos identificado oportunidades concretas en energías renovables, agroindustria, servicios técnicos, turismo sostenible, infraestructura y formación técnica.
La tecnología actúa como puente: permite la exportación de servicios profesionales, el comercio electrónico regional y la gestión logística inteligente. Estamos promoviendo misiones empresariales y plataformas B2B entre República Dominicana y Guyana que conectan oferta y demanda con soluciones tecnológicas.
Con su formación como doctora en Derecho y su experiencia en articulación público-privada, ¿qué modelo de gobernanza o colaboración entre gobierno, sector privado y ecosistema emprendedor considera esencial para acelerar la transformación digital del país?
El modelo ideal debe basarse en una triple hélice de colaboración: Gobierno, Academia y Empresa. El Estado debe proveer el marco normativo y los incentivos fiscales, el sector privado aportar innovación, inversión y escalabilidad, y las universidades generar capital humano y conocimiento aplicado.
¿Qué señales o características identifican en una MiPyME que está verdaderamente preparada para adoptar modelos de negocio disruptivos, y cómo apoya CODOPYME ese proceso de transformación?
Una MiPyME preparada para la disrupción es aquella que cuestiona su modelo de negocio, mide sus resultados y se atreve a invertir en conocimiento. CODOPYME apoya ese proceso mediante capacitaciones en diferentes temas se interés vigentes para las Mipymes.
También promovemos la formalización digital, la bancarización y la transformación cultural de los equipos como pasos previos a la adopción tecnológica.
Reflexionando sobre su trayectoria como abogada, consultora, líder gremial y promotora de inversiones internacionales, ¿cuál ha sido el aprendizaje más significativo que ha moldeado su visión sobre lo que realmente significa innovar y desafiar el status quo en un contexto donde las pequeñas empresas luchan por sobrevivir y crecer?
El mayor aprendizaje ha sido entender que innovar no siempre implica crear algo nuevo, sino hacer las cosas de manera diferente, con propósito, coherencia y sensibilidad humana. La verdadera innovación ocurre cuando se logra equilibrar la estrategia empresarial con la empatía social y la visión sostenible, generando impacto real en las personas y en los ecosistemas productivos.
He comprobado que la formación académica en Derecho, negocios, sostenibilidad y cumplimiento se complementa de forma natural con la experiencia laboral, brindando una perspectiva integral que permite abordar los desafíos desde la legalidad, la eficiencia y la ética. Cada paso en mi trayectoria tanto en el ámbito gremial como en la consultoría y la cooperación internacional me ha reafirmado que la transformación no depende solo del conocimiento técnico, sino de la capacidad de escuchar, negociar, adaptarse y liderar con empatía.
Las habilidades blandas, como la comunicación asertiva, la adaptabilidad, la inteligencia emocional y la gestión colaborativa, son hoy tan determinantes como las competencias técnicas. Son estas las que permiten convertir las ideas en acción, los equipos en comunidades y los obstáculos en oportunidades.
En ese sentido, mi más reciente emprendimiento, Vysindra, una academia digital enfocada en educación STEM, innovación y transformación digital para MIPYMES y jóvenes, representa justamente esa visión: formar talento humano que combine habilidades técnicas con valores humanos y conciencia sostenible.
En contextos donde las MIPYMES enfrentan múltiples limitaciones, innovar se convierte en un acto de liderazgo humano y ético. Significa construir puentes, inspirar confianza y demostrar que el cambio sostenible surge cuando el conocimiento, la experiencia y los valores trabajan juntos al servicio de un propósito colectivo.
El recorrido de Isabel Puig demuestra que cambiar las reglas es profesionalizar al sector MIPYME con métricas formalización, certificaciones, compras públicas y tecnología útil IA aplicada, blockchain para trazabilidad bajo marcos regulatorios simples y predecibles. Su enfoque integra ESG y cumplimiento para abrir financiamiento y mercados, y suma gobernanza de triple hélice para escalar talento y adopción digital. La próxima frontera: consolidar corredores caribeños y plataformas B2B que exporten productos y servicios dominicanos con sello de calidad. Visión final: innovación con propósito, reglas claras y sostenibilidad como idioma común del crecimiento.