Liderar con Propósito que Trasciende

 "La sostenibilidad dejó de ser un área: es una forma de gestionar el negocio."

                                                                                                                                     Cristian Retamal

Con más de 17 años como socio y director del Grupo Euro —empresa de real estate integrada en toda la cadena de valor, desde desarrollo inmobiliario y construcción hasta arquitectura, inversiones, multifamily y administración de activos— Cristian Retamal ha impulsado una estrategia de sostenibilidad que hoy se traduce en mayor crecimiento, eficiencia y confianza entre todos sus stakeholders. Paralelamente, como fundador de Consejo360, ha formado a una nueva generación de consejeros capaces de comprender el impacto de la gobernanza, el riesgo climático, las métricas ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) y la visión de largo plazo en la toma de decisiones empresariales.

En esta entrevista, Retamal analiza cómo la sostenibilidad se ha convertido en un activo estratégico, qué vacíos persisten en la gobernanza corporativa en América Latina y por qué el liderazgo del futuro exigirá coherencia, propósito y capacidad de anticipación. Su mirada articula experiencia empresarial, innovación y gobernanza consciente, ofreciendo un marco claro para entender los desafíos que marcarán el rumbo corporativo de la región.

Desde su experiencia como empresario y consejero, ¿cómo ha evolucionado la comprensión del liderazgo sostenible en las últimas décadas y de qué manera considera que los principios éticos y de propósito se han vuelto un activo estratégico para las organizaciones modernas?

En las últimas décadas, el liderazgo sostenible ha transitado desde una lógica centrada únicamente en el retorno financiero hacia una mirada más amplia, que integra de manera natural las dimensiones ambientales, sociales y de gobernanza. Este cambio no es cosmético; responde a una conciencia empresarial más profunda, donde el valor económico se sostiene en la confianza, la transparencia y la calidad ética de las decisiones. Actualmente la sostenibilidad es una convicción estratégica, no un recurso reputacional.

Desde mi rol como empresario, director y consejero, he visto que las organizaciones que incorporan propósito y coherencia en su estrategia logran equipos más comprometidos, mejor reputación y una capacidad superior para anticipar riesgos en un mundo volátil. La sostenibilidad dejó de ser una “área” para convertirse en una forma de gestionar el negocio.

Por eso, cada vez es más evidente que propósito y ética son activos estratégicos.
Las empresas capaces de vivir lo que declaran, que integran diversidad, colaboración e innovación desde una mirada de largo plazo, avanzan más rápido y con mayor resiliencia. Hoy, liderar con conciencia es liderar con ventaja competitiva.

En un entorno donde la sostenibilidad se asocia cada vez más con la credibilidad y la resiliencia empresarial, ¿cómo promueve que los directorios y equipos ejecutivos integren la sostenibilidad como parte esencial del propósito y la estrategia corporativa?

Integrar la sostenibilidad al corazón de la estrategia implica instalar una premisa clara en el directorio: la sostenibilidad no es un costo, es un habilitador de crecimiento, eficiencia e innovación. Para esto, es clave elevar el nivel técnico y el entendimiento en las mesas directivas, incorporando métricas verificables, análisis de riesgos climáticos, marcos internacionales y evaluaciones de impacto que permitan decidir con visión de futuro.

En los equipos ejecutivos, promuevo una integración práctica mediante gobernanzas sólidas: comités especializados, indicadores ESG asociados a los planes estratégicos, políticas coherentes con el propósito corporativo y una cultura orientada a la colaboración transversal. Cuando cada área logra entender cómo su quehacer y rol contribuye al valor económico, social y ambiental, la sostenibilidad deja de ser discurso y se convierte en gestión.

Finalmente la credibilidad se construye cuando hay coherencia entre lo que se declara y lo que se hace. Empresas que integran descarbonización, economía circular, diversidad, innovación y métricas reales en su estrategia logran mayor confianza y resiliencia, fortaleciendo su posición competitiva en mercados cada vez más exigentes.

A partir de la experiencia de Consejo360, ¿cuáles son los principales vacíos que ha identificado en la práctica de la gobernanza empresarial en América Latina y cómo está contribuyendo esta organización a transformar el rol de los consejeros?

En muchas empresas de América Latina aún persisten vacíos estructurales en la gobernanza: directorios con mirada de corto plazo, baja diversidad, poca evaluación del desempeño, limitada comprensión del riesgo climático y un abordaje incipiente de criterios ESG. Este desfase entre discurso y práctica debilita la capacidad estratégica de las organizaciones y reduce su resiliencia en entornos complejos.

Desde Consejo360 hemos asumido el desafío de ir disminuyendo estas brechas. Lo hacemos formando consejeros capaces de ejercer un rol activo, consciente y estratégico, mediante metodologías como el Peer Advisory Group y espacios de reflexión que combinan actualización técnica con pensamiento sistémico. Trabajamos en desarrollar habilidades fundamentales: integración, ética, gobernanza corporativa, gestión de riesgos, visión de largo plazo y liderazgo adaptativo.

Nuestro propósito es transformar al consejero empresarial en un verdadero agente de cambio, capaz de equilibrar rentabilidad, sostenibilidad y valor social. Buscamos instalar una nueva generación de liderazgos preparados para tomar decisiones con impacto, coherencia y sentido, capaces de construir organizaciones confiables, humanas y orientadas al bien común.

En su trayectoria, ha impulsado múltiples procesos de innovación organizacional. ¿Podría compartir un caso en el que la innovación haya sido una palanca efectiva para avanzar simultáneamente en sostenibilidad, eficiencia y competitividad empresarial?

Uno de los casos más significativos ha sido la transformación de la empresa Eurocorp, a través de la incorporación de tecnologías limpias, diseño eficiente y estándares internacionales de construcción sostenible como LEED, EDGE y GRESB. Esta decisión no solo elevó nuestro desempeño ambiental, sino que redefinió estratégicamente la compañía, integrando innovación desde la mesa de diseño hasta la operación de los activos.

Implementamos sistemas solares térmicos y fotovoltaicos, soluciones de eficiencia hídrica, arquitectura BIM, sensores ambientales y materiales de bajo impacto. Esto permitió reducir consumos, disminuir costos operacionales, mejorar la experiencia de los residentes y fortalecer nuestra posición competitiva. Este proceso demostró que sostenibilidad y rentabilidad no compiten: se potencian.

Al adoptar tecnología e innovación con propósito, logramos un modelo más eficiente, diferenciado y conectado con las necesidades reales del entorno y nuestros clientes. En definitiva, la innovación fue el puente que unió impacto, eficiencia y ventaja estratégica.

La sostenibilidad ya no se limita a una narrativa reputacional, sino a métricas verificables. ¿Qué indicadores considera más relevantes para evaluar la creación de valor sostenible y cómo influyen en las decisiones del gobierno corporativo?

Hoy evaluar valor sostenible implica medir con rigor. En lo ambiental, destacan los GEI (gases efecto invernadero), eficiencia energética y ahorro hídrico, gestión de residuos y certificaciones como LEED, EDGE y GRESB. En lo social, indicadores como equidad salarial, diversidad, bienestar, rotación, engagement y relacionamiento con comunidades y proveedores. En gobernanza, composición del directorio, independencia, prevención de delitos económicos, gestión de riesgos y calidad del reporte ESG.

Para los directorios estas métricas ya no son opcionales; se transforman en la base estratégica para definir inversiones, priorizar proyectos, diseñar políticas de compensación e incluso construir cultura. Cuando un directorio incorpora indicadores en su gestión e incentivos, acelera la transformación cultural y fortalece la capacidad de anticipación. En síntesis, las métricas permiten separar el relato de la realidad y permiten que el gobierno corporativo tome decisiones informadas, coherentes y de impacto sostenible en el largo plazo.

En entornos empresariales interdependientes, ¿cuál es el papel del consejo empresarial en la construcción de consensos y articulación de intereses hacia un desarrollo verdaderamente sostenible?

El consejo empresarial se ha convertido en el gran articulador de intereses. Su rol ya no es solo supervisar, sino integrar perspectivas diversas: accionistas, colaboradores, comunidades, reguladores, clientes y el ecosistema ambiental. En este escenario, la tarea del consejo es generar conversaciones profundas que permitan anticipar riesgos, identificar oportunidades y construir una visión compartida.

La construcción de consensos requiere un liderazgo consciente, capaz de escuchar activamente, integrar miradas y promover acuerdos que equilibren rentabilidad con impacto social y ambiental. Los consejeros empresariales que preguntan “¿qué tan sostenible es este modelo?” o “¿qué riesgos emergentes estamos ignorando?” son los que realmente transforman organizaciones.

Finalmente, el consejo es responsable de asegurar que la empresa avance hacia un desarrollo sostenible en el largo plazo. Al promover alianzas, diversidad, cultura colaborativa y decisiones basadas en evidencia, se transforma en un agente que articula futuro e impacta más allá de los límites de la empresa.

Como mentor estratégico, ¿qué aprendizajes considera esenciales para formar una nueva generación de consejeros capaces de liderar con integridad, adaptabilidad y visión de largo plazo?

El primer aprendizaje es el autoconocimiento. Un consejero empresarial que no comprende sus sesgos, motivaciones y límites difícilmente puede ejercer un liderazgo equilibrado. La integridad se construye desde la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, especialmente cuando implica desafiar inercias, paradigmas o decisiones tradicionales.

El segundo aprendizaje es la adaptabilidad. Las organizaciones requieren consejeros que aprendan de forma continua, integren nuevas disciplinas; sostenibilidad, IA, riesgos emergentes y desarrollen pensamiento sistémico. En un entorno acelerado, escuchar, preguntar bien y conectar miradas diversas es tan relevante como dominar indicadores ESG.

El tercer aprendizaje es cultivar visión de largo plazo. Un consejero empresarial no cuida solo la rentabilidad presente, sino también el bienestar futuro de las personas, comunidades y ecosistemas. Liderar con propósito, humildad y espíritu de servicio es lo que permite construir organizaciones más resilientes y preparar directorios y Consejos Empresariales capaces de generar valor real y sostenible en el largo plazo.

Frente a los desafíos globales —sostenibilidad, transformación tecnológica y cohesión social—, ¿qué tipo de liderazgo demandarán las organizaciones del futuro y cómo deben prepararse los actuales directorios?

El futuro exigirá líderes capaces de integrar sostenibilidad, tecnología y cohesión social. Líderes conscientes, éticos y profundamente humanos, que sean capaces de equilibrar innovación con responsabilidad, velocidad con reflexión, y crecimiento con impacto positivo.

Los directores y consejeros empresariales deben evolucionar hacia un rol anticipativo y sistémico, actualizándose en temas clave: cambio climático, IA, ciberseguridad, modelos regenerativos y nuevas tendencias en gobernanza. Pero también deben fortalecer habilidades blandas avanzadas: escucha activa, pensamiento crítico, valentía para desafiar el statu quo y capacidad para sostener conversaciones difíciles.

La preparación implica construir directorios o consejos más diversos, colaborativos y deliberadamente orientados al futuro. En un mundo donde la confianza será el activo más escaso y valioso, las organizaciones que lideren desde la coherencia, el propósito y la innovación serán las que realmente podrán trascender.

Factores clave

  • Integrar métricas ESG en incentivos del directorio acelera la transformación cultural.
  • La innovación tecnológica aplicada (BIM, solar, eficiencia hídrica) puede reducir costos y elevar competitividad.
  • Los vacíos en gobernanza en la región siguen siendo diversidad, riesgo climático y evaluación del desempeño.
  • El liderazgo sostenible hoy es ventaja competitiva: construye resiliencia, confianza y crecimiento.

Cristian Retamal aporta una visión que conecta experiencia empresarial, ética directiva e innovación aplicada a la sostenibilidad. Desde su trabajo en Grupo Euro y Consejo360, demuestra que integrar métricas, tecnología y propósito no solo eleva la competitividad, sino que fortalece la confianza y la capacidad de adaptación en entornos cambiantes. Su enfoque invita a repensar el rol del liderazgo empresarial: pasar de administrar resultados a construir futuro. De cara a los próximos años, su llamado es claro: las organizaciones que alineen coherencia, impacto y visión sistémica serán las que generen valor real y legado duradero.