Economía Circular

La economía circular surge como respuesta al agotamiento del modelo lineal de producir y desechar. Busca mantener el valor de los materiales mediante rediseño, reutilización y reciclaje, reduciendo la dependencia de materias primas. Aunque sus bases se desarrollaron en los años 80, el concepto ha evolucionado incorporando enfoques como la biomímesis, que destaca que nada debe desecharse prematuramente. En Panamá, el primer Foro de Economía Circular marcó un hito al reunir a gobierno, empresas, academia y sociedad civil, quienes coincidieron en la urgencia de acelerar la transición para mantener el crecimiento y competir en mercados más exigentes. Esta estrategia extiende ciclos de vida, recupera valor antes de su degradación y recuerda que la materia y la energía solo se transforman.

El país enfrenta retos significativos: genera 1.83 millones de toneladas de residuos al año, con un 42 % manejado de forma inadecuada y numerosos vertederos a cielo abierto. La circularidad exige infraestructura, normas claras, financiamiento verde, apoyo a pymes y fortalecimiento tecnológico, además de capacidades profesionales especializadas. También requiere coordinación institucional y reglas estables para reducir costos y fomentar inversiones. Con proyectos estratégicos, estándares simples y mecanismos financieros adecuados, Panamá puede consolidar la economía circular como una vía para innovar, crear ventajas competitivas y mejorar la calidad de vida.