Diseñar ciudades deportivas que regeneran el Caribe
“El legado que aspiro a construir con el MLBSETGRM es demostrar que el Caribe puede crear ciudades inteligentes, regenerar sus ecosistemas y elevar la calidad de vida de sus comunidades.”
Luis A. Facundo
Arquitecto y urbanista dominicano-estadounidense formado en Nueva York, Luis A. Facundo regresa a Factor de Éxito en un punto de inflexión de su trayectoria. Con más de 30 años diseñando ciudades, comunidades sostenibles y proyectos de regeneración territorial, hoy lidera el MLB Sport Eco Resort, Golf & Marina, uno de los desarrollos más ambiciosos del Caribe y eje de la primera Ciudad Inteligente Tecnológica de la República Dominicana. Su visión conecta deporte, tecnología, turismo e infraestructura verde en un modelo capaz de transformar la vida de más de 200,000 personas y de atraer inversión institucional alineada con la sostenibilidad. En esta conversación, comparte cómo un dominicano en Nueva York piensa el futuro del territorio dominicano: desde la gobernanza basada en datos y los modelos financieros tipo REIT, hasta la restauración ecológica costera y la creación de comunidades deportivas y para retirados que convierten la sostenibilidad en resultados concretos para el país y la región.
El MLB Sport Eco Resort, Golf & Marina se presenta como un catalizador de transformación urbana y rural sin precedentes en el Caribe. ¿Cómo concibe usted el rol de este proyecto en la redefinición del desarrollo territorial de la República Dominicana y qué vacíos estructurales del modelo actual viene a resolver desde la sostenibilidad, la innovación y la planificación del largo plazo?
El MLB Sport Eco Resort, Golf & Marina nace como una respuesta estructural a los grandes desafíos del desarrollo territorial dominicano: la concentración desigual de oportunidades, la ausencia de planificación de largo plazo y la falta de modelos sostenibles que integren aspectos de relevancia global que hoy exporta la República Dominicana, como lo son el turismo, el futuro tecnológico, el deporte y la comunidad. Su rol no es únicamente construir un resort; es reconfigurar la relación entre ciudad, economía y naturaleza, demostrando que el crecimiento puede generar prosperidad sin destruir el entorno ni excluir a la población local. Este proyecto toma las lecciones del país —desde el nuevo Boca de Cachón hasta la red de Centros Tecnológicos Comunitarios—, muchas veces mal orquestado bajo la sombra de gestiones fragmentadas y poco eficientes, y las lleva a una escala superior, integrando vivienda accesible, infraestructura resiliente, energías limpias, marina ecológica, educación técnica, logística deportiva, transparencia financiera y económica en un ecosistema de innovación que posiciona al MLBSETGRM como la primera comunidad sostenible y eficiente del Caribe.
Al insertar un modelo basado en gobernanza, medición de impacto, alianzas público-privadas y una economía circular, el MLBSETGRM corrige vacíos que por décadas han limitado la supra competitividad del país: la informalidad territorial, el uso ineficiente del suelo, el turismo desconectado de la comunidad y la falta de polos tecnológicos fuera de Santo Domingo. Este proyecto propone una visión holística donde el deporte, la inteligencia artificial, el urbanismo bioclimático, la movilidad eléctrica, el manejo de agua y residuos, y la diversificación económica se convierten en un motor regional que en su inicio puede transformar la vida de más de 200,000 personas y puede activar el prototipo para integrar el plan nacional de comunidades sostenibles y eficientes a nivel nacional, avanzando hacia una economía inigualable por países de América Latina y generando la visión competitiva global de naciones en crecimiento. En síntesis, el MLBSETGRM abre la puerta a un nuevo paradigma dominicano: un territorio planificado, productivo y sostenible que genera riqueza medible y equitativa para las futuras generaciones.
La iniciativa plantea la creación de la primera Ciudad Inteligente Tecnológica del país, basada en IA, GIS, digital twins y smart zoning y communidad electrica. ¿Cuáles son los principios de gobernanza que deben acompañar este tipo de ciudades y qué capacidades institucionales, comunitarias y tecnológicas se requieren para garantizar resultados sostenibles y medibles?
La creación de la primera Ciudad Inteligente Tecnológica del país exige un marco de gobernanza que integre transparencia, métricas de desempeño, interoperabilidad tecnológica y participación ciudadana local. Una ciudad basada en IA, GIS, digital twins, smart zoning y una comunidad eléctrica inteligente no se sostiene únicamente con infraestructura: requiere instituciones capaces de tomar decisiones basadas en datos, regular la innovación sin frenarla y medir el impacto social, ambiental y económico en tiempo real. La gobernanza debe establecer reglas claras para el uso de datos, la gestión del territorio, la protección ambiental, la inversión privada y la integración social, evitando el error histórico de improvisar desarrollos sin continuidad ni evaluación.
En este modelo, el Estado, el sector privado y la comunidad forman un triángulo estratégico. Las instituciones necesitan capacidad técnica en gestión territorial digital, análisis geoespacial, planificación resiliente, regulación energética y administración de ecosistemas comunitarios. A nivel comunitario, se requieren centros de formación —inspirados en la experiencia de los Centros Tecnológicos Comunitarios y los GIS-Labs— donde la comunidad, jóvenes y adultos, empresarios e instituciones locales desarrollen competencias en IA aplicada, mantenimiento eléctrico, diseño urbano, turismo deportivo, logística y economía circular. Tecnológicamente, la ciudad debe operar sobre plataformas integradas de IA, sensores urbanos, gestión hídrica inteligente y un sistema energético capaz de producir, almacenar y distribuir energía limpia de forma autónoma.
El resultado es un modelo donde la tecnología no sustituye la gobernanza, sino que la fortalece. Una ciudad inteligente solo funciona cuando existe disciplina institucional, estándares, métricas públicas y una comunidad que entiende y participa en su propio desarrollo. Ese es el corazón del proyecto MLBSETGRM: una gobernanza moderna, medible y colaborativa capaz de transformar la región en un prototipo real de sostenibilidad para la República Dominicana.
El proyecto aspira a convertirse en un destino de peregrinación internacional para el turismo deportivo y regenerativo. ¿Qué tendencias globales en inversión turística, deporte y economía del bienestar están capitalizando, y qué hace a la República Dominicana un territorio competitivo para atraer capital institucional, fondos especializados y alianzas estratégicas?
El MLB Sport Eco Resort, Golf & Marina se inserta en tres tendencias globales en pleno auge: el turismo deportivo internacional, la economía del bienestar regenerativo y la inversión en destinos sostenibles con métricas verificables. A nivel mundial, el turismo deportivo mueve más de US$600 mil millones al año y se proyecta como el sector de turismo de mayor crecimiento para la próxima década, impulsado por atletas, academias, federaciones y aficionados que buscan experiencias de alto rendimiento y recuperación física. Paralelamente, la economía del bienestar supera los US$5 billones globales, orientada a salud preventiva, regeneración emocional, biohábitats, movilidad activa y destinos que integran naturaleza, tecnología y deporte como parte de una misma experiencia.
El MLBSETGRM capitaliza estas tendencias con una propuesta única en el Caribe: un ecosistema donde estadios, academias, centros de alto rendimiento, marina ecológica, hoteles boutique, espacios regenerativos y la primera Ciudad Inteligente Tecnológica convergen en un solo territorio planificado. Esta integración —sostenible, medible y respaldada por un REIT internacional— responde exactamente a los criterios que hoy buscan los fondos institucionales, inversiones ESG, capital deportivo global y alianzas público-privadas de gran escala.
La República Dominicana es un territorio altamente competitivo para este tipo de inversión por cuatro razones estructurales: liderazgo regional en turismo con infraestructura aérea y marítima consolidada; un ecosistema deportivo sin precedentes, con la mayor concentración de academias deportivas fuera de Estados Unidos; estabilidad macroeconómica, zonas francas especializadas y una plataforma legal atractiva para inversión extranjera; y un potencial de transformación territorial real, donde un proyecto bien diseñado puede elevar el valor del suelo, dinamizar cadenas productivas y mejorar la calidad de vida de más de 200,000 personas por áreas geográficas nacionales.
En conjunto, el MLBSETGRM no solo sigue tendencias globales: las traduce en un modelo caribeño de alto valor, posicionando al país como un nuevo eje internacional de turismo deportivo, bienestar regenerativo y sostenibilidad con impacto medible.
El master plan incorpora restauración de ecosistemas costeros, descontaminación marina, regeneración de arrecifes, manejo de sargazo y una playa ecológica creada con reciclaje plástico. ¿Cómo se estructura la hoja de ruta ambiental del proyecto y qué métricas, certificaciones o indicadores permitirán demostrar retorno ecológico, circularidad y resiliencia climática a nivel regional?
La hoja de ruta ambiental del MLB Sport Eco Resort, Golf & Marina está diseñada bajo un enfoque de restauración ecológica integral y de economía circular aplicada al territorio, comenzando con la descontaminación de la franja marina, la regeneración de arrecifes artificiales, el manejo inteligente del sargazo y la creación de una playa ecológica fabricada a partir de reciclaje plástico certificado. Este plan ambiental se implementa en fases y combina investigación científica, tecnología aplicada y alianzas con instituciones académicas, ONGs marinas y organismos internacionales que elevan los estándares de supervisión y transparencia. Cada componente —manglares, calidad del agua, arrecifes, fauna marina, erosión costera, residuos sólidos y sargazo— cuenta con un protocolo de intervención y monitoreo continuo basado en sensores oceánicos, imágenes satelitales y análisis GIS.
La estructura de gobernanza ambiental se apoya en métricas internacionales como ESG, certificaciones LEED, sistemas EDGE, así como indicadores de circularidad material, huella hídrica, huella de carbono, calidad de aguas costeras, índices de biodiversidad marina (IBR), regeneración de corales por metro cuadrado, porcentaje de sargazo transformado en biomateriales y reducción anual de residuos plásticos ingresados al océano. Además, el proyecto establecerá un Living Lab Costero, donde universidades y organizaciones independientes validarán avances, generando datos abiertos que documenten retorno ecológico y resiliencia.
Este marco técnico permite medir con precisión el impacto de cada intervención y demostrar que la restauración ambiental y el desarrollo turístico no solo pueden coexistir, sino potenciarse mutuamente. En conjunto, el MLBSETGRM transforma la costa de la región en un modelo de regeneración climática de modelo nacional y regional, con beneficios tangibles para el ecosistema, las comunidades y la economía del país.
El MLBSETGRM integra parques ecológicos culinarios, accesos sostenibles a playa, villas ecoeficientes y soluciones urbanas bajas en carbono. ¿Qué innovaciones arquitectónicas y urbanísticas diferencian este modelo de otros desarrollos en el Caribe y cómo se asegura que la infraestructura verde genere beneficios económicos tangibles para las comunidades y los inversionistas?
El MLBSETGRM se diferencia de otros desarrollos del Caribe porque no solo incorpora arquitectura verde, sino que la convierte en el motor económico principal del territorio. Su diseño urbano se basa en principios de baja huella de carbono, bioarquitectura, eficiencia energética, movilidad eléctrica y paisajismo regenerativo, integrando parques ecológicos culinarios, accesos peatonales y de bicicletas sostenibles a la playa, villas ecoeficientes y corredores verdes y zonas urbanas que conectan el resort con la comunidad, especialmente en la movilidad humana. A nivel arquitectónico, introduce innovaciones como microclimas pasivos, edificaciones orientadas para optimizar iluminación natural, techos verdes, sistemas de captación pluvial, reutilización del sargazo como biomaterial y el uso de tecnologías GIS e IA para planificar densidades, flujos urbanos y consumo energético en tiempo real.
A diferencia de los modelos turísticos tradicionales que operan de forma extractiva, este master plan funciona como una infraestructura económica viva: la marina limpia, los parques culinarios, los senderos verdes y el manejo costero inteligente aumentan el valor del suelo, prolongan la estancia del visitante y crean nuevas economías locales basadas en gastronomía, deporte, cultura, energías renovables y servicios ambientales. La infraestructura verde se monetiza mediante una combinación de certificaciones sostenibles, reducción de costos operativos, valorización de activos para el REIT y creación de empleo técnico y comunitario en manejo ambiental, agroturismo y tecnología urbana.
El resultado es un modelo arquitectónico y urbanístico que trasciende la estética: cada intervención verde genera beneficios económicos tangibles, fortalece la confianza de los inversionistas y garantiza que el crecimiento turístico mejore la calidad de vida de la población local. En su conjunto, el MLBSETGRM crea un paradigma de desarrollo donde la naturaleza no es un telón de fondo, sino la infraestructura esencial que sostiene prosperidad, resiliencia y competitividad regional.
Una de las apuestas centrales es crear comunidades deportivas-turísticas, comunidades para retirados y ecosistemas laborales alrededor del proyecto. ¿Qué enfoque de desarrollo humano y prosperidad compartida guía el diseño de estas comunidades y cómo se articula la inclusión laboral, la formación técnica y la integración comunitaria dentro del modelo?
El MLBSETGRM adopta un enfoque de desarrollo humano y prosperidad compartida que coloca a las personas en el centro del diseño urbano, turístico y deportivo. Las comunidades deportivas-turísticas, las villas para retirados y los ecosistemas laborales que rodean el proyecto se conciben como espacios donde calidad de vida, inclusión social y oportunidades económicas evolucionan simultáneamente. El modelo parte de la premisa de que un territorio solo es sostenible cuando su población puede acceder a educación técnica, empleo formal, vivienda digna, espacios verdes, cultura, tecnología y salud preventiva. Por eso, el plan integra formación continua en áreas como hotelería avanzada, IA aplicada, gestión marina, mantenimiento eléctrico, logística deportiva y economía circular, siguiendo la experiencia de los CTC y GIS Labs implementados previamente en el país en una forma inadecuada, pero que han dejado las huellas para el crecimiento de estas iniciativas visionarias de desarrollo.
El diseño comunitario se estructura alrededor de zonas mixtas donde viviendas, centros deportivos, parques, comercios y espacios productivos conviven, reduciendo desplazamientos y generando un ecosistema económico diversificado. Para los retirados, el proyecto incorpora servicios de bienestar, movilidad asistida, salud preventiva y acceso a actividades físicas, creando una oferta única en el Caribe. Para los jóvenes y adultos en edad laboral, la estrategia incluye rutas claras de capacitación tecnológica e inserción, acuerdos con academias profesionales, alianzas público-privadas y un sistema de certificación técnica que facilita la empleabilidad en todas las fases del proyecto.
La integración comunitaria se garantiza a través de gobernanza participativa, programas culturales, microemprendimientos locales y cooperativas vinculadas al turismo, la gastronomía, el deporte y la gestión ambiental. Así, el MLBSETGRM no solo crea empleos: crea movilidad social, reduce brechas territoriales y establece un modelo donde el crecimiento turístico genera beneficios económicos medibles tanto para la población local como para los inversionistas. Es una visión de territorio donde la prosperidad deja de ser un privilegio y se convierte en una infraestructura compartida.
El proyecto propone alianzas con instituciones deportivas globales, organismos de sostenibilidad y entidades de inversión. ¿Qué tipo de diplomacia urbana y frameworks de cooperación propone para conectar este modelo con redes internacionales y posicionar a la República Dominicana como referente de innovación sostenible?
El MLBSETGRM se apoya en un modelo de diplomacia urbana que conecta territorio, deporte, sostenibilidad e inversión internacional bajo un mismo lenguaje estratégico. Este enfoque reconoce que los grandes proyectos del siglo XXI no se desarrollan aislados, sino en redes globales donde participan instituciones deportivas, organismos multilaterales, centros de innovación, fondos ESG, universidades y plataformas de sostenibilidad y desarrollo de destinos tecnológicos. Por eso, el proyecto propone un marco de cooperación basado en tres pilares: intercambio técnico, inversión responsable y gobernanza colaborativa. A través de alianzas con entidades deportivas globales, organizaciones ambientales y laboratorios de ciudades inteligentes, el MLBSETGRM busca crear puentes entre la República Dominicana y los ecosistemas de innovación más avanzados del mundo.
Estos “frameworks” incluyen convenios de investigación con universidades internacionales, programas de certificación conjunta, acuerdos con federaciones deportivas para el desarrollo de talento, memorandos de entendimiento con organismos de sostenibilidad marina y esquemas de inversión conjunta con fondos especializados en infraestructura verde e innovación territorial. Se plantea también la creación de un Consejo Internacional de Sostenibilidad y Deporte, que permita estandarizar métricas, validar avances y posicionar la Ciudad Inteligente Tecnológica de la región dentro de redes como C40, ICLEI, la Alianza Global de Ciudades Inteligentes o el Global Sport Innovation Hub, Microsoft, NVIDIA Omniverse Technical Documentation y facilitadores de tecnologías para fabricación de drones e impresoras industriales.
Desde esta diplomacia urbana, la República Dominicana deja de ser vista solo como un destino turístico y se proyecta como un laboratorio regional de innovación sostenible, capaz de exportar conocimiento, atraer capital institucional, participar en consorcios internacionales y convertirse en un punto de referencia para el Caribe y América Latina. El MLBSETGRM se convierte, así, en una plataforma estratégica donde la cooperación global y el desarrollo territorial se potencian mutuamente.
Usted lidera estructuras avanzadas como MLBDR REIT y modelos de inversión especializados. ¿Cómo se articula la arquitectura financiera del proyecto para garantizar trazabilidad, retorno, gobernanza y acceso a inversionistas institucionales que buscan activos sostenibles de largo plazo?
La arquitectura financiera del MLBSETGRM está diseñada para cumplir con los estándares más altos de trazabilidad, gobernanza y acceso a capital institucional mediante la estructura del MLBDR REIT, un vehículo regulado que permite atraer inversión sostenible de largo plazo. El REIT funciona como la columna vertebral financiera del proyecto, ya que centraliza la adquisición del suelo, asegura la valorización ordenada del territorio y establece un marco transparente para la entrada de inversionistas ancla, fondos ESG, family offices, atletas profesionales e instituciones globales que buscan portafolios con impacto medible. Su estructura combina activos inmobiliarios, infraestructura verde, operaciones turísticas y modelos de comunidad sostenible con métricas claras de retorno económico, social, ambiental y tecnológico.
El diseño financiero se apoya en una gobernanza robusta basada en auditorías independientes, reportes trimestrales, métricas de impacto, controles de cumplimiento y un sistema de “asset management” que opera bajo principios internacionales de sostenibilidad. La trazabilidad se garantiza mediante el uso de IA, GIS, Digital Twins y sistemas contables integrados que permiten validar en tiempo real el avance de obras, la eficiencia energética, el uso del suelo y el desempeño ambiental. Esta transparencia genera confianza y reduce riesgos para los inversionistas, fortaleciendo el apetito de capital institucional.
Además, la estructura del REIT crea un mecanismo escalonado de retornos donde la valorización del suelo, el crecimiento del ecosistema turístico-deportivo, los ingresos operativos y la certificación verde de los activos elevan su atractivo para inversionistas que priorizan estabilidad, gobernanza y resiliencia climática. En conjunto, la arquitectura financiera del MLBSETGRM no solo garantiza retorno; convierte la sostenibilidad en un activo bancarizable, alineado con las nuevas tendencias globales de inversión de impacto regional y urbano.
Con más de 30 años de trayectoria y una visión que integra urbanismo, ecología, tecnología y economía creativa: ¿Cómo visualiza el futuro del urbanismo caribeño en la próxima década y qué transformaciones deben priorizar los países de la región para avanzar hacia ciudades más eficientes, resilientes y competitivas?
El urbanismo caribeño de la próxima década estará marcado por una transición inevitable hacia ciudades eficientes, resilientes y tecnológicamente integradas, donde el clima, la economía creativa, la movilidad inteligente y la sostenibilidad definirán la competitividad regional. Después de más de 30 años trabajando en planificación, ecología urbana, tecnología y desarrollo territorial, visualizo un Caribe que deberá abandonar la improvisación para adoptar modelos basados en datos, regeneración ambiental, infraestructura verde y gobernanza colaborativa. Las ciudades del futuro en la región no pueden limitarse a corregir deficiencias; deben convertirse en plataformas de innovación productiva, talento local, turismo sostenible y nuevas cadenas de valor.
Los países caribeños deben priorizar cinco transformaciones: desarrollo territorial inteligente con sistemas GIS, IA y Digital Twins C40, ICLEI, la Alianza Global de Ciudades Inteligentes o el Global Sport Innovación Hub, Microsoft, NVIDIA Omniverse Technical Documentation, facilitadores de tecnologías para fabricación de drones e impresoras industriales, para planificar crecimiento, riesgos y recursos de forma precisa; infraestructura resiliente y baja en carbono, capaz de responder a huracanes, aumento del nivel del mar y estrés hídrico; economía creativa, cultural y deportiva como motor de ciudad, generando empleo, identidad y valor agregado competitivo; comunidades sostenibles y eficientes, con vivienda digna, movilidad eléctrica, energía limpia y acceso a tecnología para todos; y una gobernanza con métricas, donde la transparencia, los indicadores de impacto y la cooperación público-privada sean la regla, no la excepción.
La región debe moverse hacia un urbanismo que combine naturaleza y tecnología, que regenere ecosistemas en lugar de destruirlos y que convierta sus ventajas climáticas y culturales en oportunidades de inversión global. Proyectos como el MLBSETGRM demuestran que el Caribe, principalmente la República Dominicana, puede liderar un nuevo paradigma urbano donde desarrollo, inclusión y sostenibilidad convergen en un mismo territorio. El futuro de RD, Cuba, Puerto Rico, Jamaica y las islas del Caribe dependerá de su capacidad de planificar a largo plazo y de transformar el talento local en el recurso más valioso de la región.
Usted define el desarrollo sostenible como una responsabilidad generacional y un legado para el Caribe. ¿Cuál es el legado que aspira dejar a través del MLBSETGRM y qué mensaje envía a los líderes públicos, inversionistas y actores del ecosistema que tienen en sus manos el futuro sostenible de la República Dominicana?
Para mí, el desarrollo sostenible es una responsabilidad generacional: la obligación de dejar a nuestros hijos un territorio más digno, más resiliente y más próspero del que recibimos. El legado que aspiro a construir con el MLBSETGRM es demostrar que el Caribe puede crear ciudades inteligentes, regenerar sus ecosistemas, atraer inversión global y, al mismo tiempo, elevar la calidad de vida de sus comunidades. Mi visión es dejar un modelo territorial que integre deporte, tecnología, ecología y economía creativa en un solo sistema, un ejemplo real de cómo un país pequeño puede pensar en grande, planificar a largo plazo y convertirse en referente regional de innovación sostenible.
Deseo que RD se convierta en el primer país con la primera comunidad sostenible y eficiente de las Américas, un territorio donde jóvenes encuentren oportunidades, donde el medio ambiente sea restaurado, donde la inversión sea transparente y donde la gente viva con orgullo de lo construido. Ese es el legado: un país que demuestra que la sostenibilidad no es un discurso, sino una arquitectura económica, social y ambiental que puede medirse, replicarse y escalarse.
A los líderes públicos, inversionistas y actores del ecosistema les envío un mensaje claro: el futuro de la República Dominicana depende de la capacidad de unir visión, disciplina y colaboración. El país tiene talento, tiene clima, tiene ubicación estratégica y tiene espíritu; lo que necesita es continuidad, gobernanza y alianzas de largo plazo. El momento de actuar es ahora. Si hacemos este trabajo juntos, dejaremos un Caribe más resiliente, más competitivo y más humano para las próximas generaciones.
Factores clave
- Un modelo territorial que puede impactar directamente la vida de más de 200,000 personas, integrando vivienda, deporte, tecnología y regeneración ambiental.
- Articulación de tres megatendencias: turismo deportivo global (>US$600 mil millones al año), economía del bienestar (>US$5 billones) e inversión sostenible con métricas verificables.
- Estructura financiera vía MLBDR REIT, diseñada para atraer capital institucional, fondos ESG y atletas inversionistas, con trazabilidad en tiempo real mediante IA, GIS y digital twins.
- El MLBSETGRM como eje de la primera Ciudad Inteligente Tecnológica del país, combinando gobernanza basada en datos, energía limpia, restauración marina y comunidades sostenibles para residentes, retirados y talento local.
En la voz de Luis A. Facundo convergen la mirada de un dominicano formado en Nueva York y la experiencia de un urbanista que entiende la sostenibilidad como responsabilidad generacional. Su propuesta con el MLB Sport Eco Resort, Golf & Marina demuestra que métricas, tecnología y gobernanza pueden traducirse en empleos, inversión confiable, regeneración ecológica y ciudades más justas. Al articular deporte, turismo, IA y modelos financieros de largo plazo, plantea un camino posible para que la República Dominicana lidere un nuevo urbanismo caribeño. El reto ya no es imaginarlo, sino decidirse a construirlo juntos.