Liderar riesgos con confianza y sostenibilidad

“La ética no es negociable; es la base para decisiones sostenibles y relaciones duraderas.”

                                                                                                                                          Vivian Acra

Con más de 20 años de experiencia en el sector asegurador, asesorando la gestión de riesgos complejos para grandes empresas y multinacionales, Vivian Acra encarna un liderazgo que une resultados, reputación y propósito. Ha ocupado roles clave como Managing Director, Senior Relationship Officer y Client and Business Development Leader, además de ser pasada presidente de la Asociación Dominicana de Corredores de Seguros. Bajo su liderazgo, Marsh República Dominicana se posiciona en el top 5 del Ranking Merco Companies del sector asegurador, mientras que ella es reconocida entre las líderes empresariales con mejor reputación del país. Su reciente promoción como CEO de Marsh McLennan para Centroamérica y El Caribe refuerza una visión donde la gestión de riesgos, la sostenibilidad y la confianza son pilares para prosperar en entornos de alta volatilidad. Esta entrevista explora cómo su enfoque estratégico conecta riesgos emergentes, talento, tecnología y valor sostenible para los negocios y la sociedad.

Marsh República Dominicana fue reconocida en el top 5 del Ranking Merco Companies del sector asegurador y usted figura entre las líderes empresariales con mejor reputación del país. Más allá del orgullo, ¿qué tipo de responsabilidad añade este reconocimiento a su rol como CEO? ¿Qué cosas siente que ya no se puede permitir “no hacer” a nivel de decisiones, ejemplo personal y relación con sus grupos de interés?

Ser reconocidos en el top 5 del Ranking Merco Companies y que yo figure entre las líderes con mejor reputación es un gran orgullo, pero también una responsabilidad mayor. Como CEO, debo elevar el estándar en cada decisión, liderando con integridad, transparencia y compromiso. No puedo permitirme dejar de fortalecer la cultura organizacional, promover la innovación y asegurar la sostenibilidad a largo plazo. No puedo permitirme postergar acciones que impacten la confianza de nuestros clientes, colaboradores y aliados estratégicos. Mi ejemplo personal es clave, por eso debo ser coherente y auténtica. Además, mantengo una comunicación cercana con todos mis grupos de interés para entender sus necesidades y generar valor real. Este reconocimiento me impulsa a seguir construyendo un liderazgo que inspire y transforme, contribuyendo al desarrollo sostenible del sector y del país.

Desde su experiencia de más de 20 años en la industria, ¿cómo ha cambiado la conversación sobre “riesgo” en República Dominicana? ¿Cuáles son hoy los riesgos emergentes (climáticos, tecnológicos, reputacionales, de talento, regulatorios) que todavía están subestimados por el sector privado y en los que usted insiste una y otra vez con sus clientes?

En más de 20 años en la industria, la conversación sobre “riesgo” en República Dominicana ha evolucionado de un enfoque reactivo, centrado en riesgos financieros y operativos, hacia una visión preventiva y estratégica. Hoy, el sector privado reconoce riesgos de propiedad, responsabilidad civil y laborales. Sin embargo, aún subestimamos riesgos climáticos, como eventos extremos; tecnológicos, especialmente ciberseguridad; reputacionales, por la velocidad de la información; y de talento, relacionados con retención y desarrollo. Los riesgos regulatorios también cambian constantemente y requieren atención proactiva. Insisto con mis clientes en anticiparse a estos desafíos mediante una gestión consultiva y proactiva para proteger la sostenibilidad a largo plazo. La resiliencia organizacional y la innovación son claves para enfrentar un entorno cada vez más complejo y proteger el valor empresarial.

                     

En sus mensajes destaca constantemente el trabajo en equipo, la confianza y la pasión. ¿Qué ha aprendido sobre construir una cultura de alto desempeño basada en la confianza y no en el control? ¿Puede compartir alguna decisión difícil que haya tomado para proteger esa cultura, aunque fuera impopular en el corto plazo?

Construir una cultura de alto desempeño basada en la confianza implica empoderar a las personas, fomentar la autonomía y promover la responsabilidad compartida. He aprendido que el control excesivo limita la creatividad y el desarrollo del potencial, mientras que la confianza crea un ambiente donde el equipo se siente valorado y motivado, impulsando la innovación. Una decisión difícil que tomé fue permitir que un equipo de talentos jóvenes asumiera un proyecto clave con menos supervisión directa, a pesar de los riesgos iniciales. Aunque generó dudas internas, esta decisión protegió nuestra cultura de confianza y empoderamiento. A largo plazo, el equipo superó expectativas, fortaleciendo su sentido de pertenencia y demostrando que la confianza bien gestionada impulsa resultados superiores. Esta experiencia reafirmó que el liderazgo debe inspirar, no controlar.

El ranking Merco Leaders la reconoce por su reputación como líder. En un entorno donde los resultados se miden en números, ¿cómo se mide usted a sí misma en variables “intangibles” como ética, coherencia y calidad de las relaciones? ¿Ha habido algún momento en el que haya decidido sacrificar un resultado de negocio para proteger la reputación o los valores de la compañía?

Me mido a mí misma en variables intangibles como ética, coherencia y calidad de las relaciones a través de la congruencia entre mis valores y mis acciones diarias, por la coherencia entre lo que digo y lo que hago. La confianza y el respeto que construyo con mi equipo, clientes y aliados estratégicos son indicadores clave de mi liderazgo. La ética no es negociable; es la base para decisiones sostenibles y relaciones duraderas. Sí, he enfrentado momentos en los que decidí sacrificar resultados de negocio para proteger la reputación y los valores de la compañía. Por ejemplo, preferí rechazar oportunidades que comprometían nuestros principios, aunque implicara un impacto financiero a corto plazo. Priorizar la reputación y los valores de la compañía es fundamental para construir confianza a largo plazo.

                 

Marsh McLennan es sinónimo de gestión de riesgos, seguros y consultoría a nivel global. ¿Cómo se traduce esa visión global al contexto local dominicano? ¿En qué áreas siente que el mercado dominicano ya está a la altura de las mejores prácticas internacionales y en cuáles aún queda una brecha importante que cerrar?

La visión global de Marsh McLennan se adapta al contexto dominicano reconociendo las oportunidades únicas del país, como su crecimiento económico y apertura a la innovación. El mercado local ha avanzado en la profesionalización de la gestión de riesgos y en la adopción de seguros especializados, acercándose a estándares internacionales. Sin embargo, aún existen brechas importantes en la integración tecnológica, el análisis avanzado de datos y la cultura preventiva frente a riesgos emergentes, donde muchas empresas todavía reaccionan en lugar de anticiparse. También es vital fortalecer la educación sobre riesgos emergentes como el cambio climático y la ciberseguridad. Nuestro rol es acompañar a las organizaciones dominicanas para que transformen estos retos en ventajas competitivas, impulsando un liderazgo que combine experiencia global con soluciones locales efectivas.

Usted habla de “generar valor para clientes, colaboradores y comunidades, fortaleciendo relaciones basadas en la confianza”. ¿Cómo se materializa esto en decisiones concretas? Por ejemplo, ¿puede compartir alguna iniciativa reciente en la que hayan alineado negocio, bienestar del equipo y aporte a la comunidad, y qué aprendizajes dejó?

En Marsh McLennan República Dominicana, generar valor para clientes, colaboradores y comunidades es clave en nuestra estrategia. Recientemente renovamos nuestra propuesta de valor al colega, ofreciendo bienestar integral con apoyo a la salud mental, horarios flexibles y desarrollo profesional. Esto mejora el bienestar del equipo y la calidad del servicio, al contar con un equipo motivado y resiliente. Además, contamos con una plataforma tecnológica para voluntariado corporativo, donde colaboradores aportan tiempo y conocimientos a proyectos sociales cercanos a su corazón. Esto fortalece el sentido de propósito y compromiso, generando impacto positivo en la comunidad. Aprendimos que involucrar al equipo en causas sociales mejora su motivación, enriquece la cultura organizacional y refuerza la confianza con clientes. Este enfoque integral demuestra que el éxito sostenible surge al integrar objetivos empresariales, bienestar y comunidad.

Como mujer líder en una industria históricamente masculina, ¿qué sesgos sutiles o barreras invisibles ha tenido que enfrentar y cómo los ha gestionado? ¿Qué cambios le enorgullece haber impulsado dentro de Marsh McLennan República Dominicana para abrir camino a más mujeres en posiciones de decisión?

Como mujer líder en una industria tradicionalmente masculina, he enfrentado sesgos sutiles como la subestimación de mi voz, la expectativa de ajustarme a roles predefinidos y la presión constante para demostrar mi capacidad. Los he gestionado con firmeza, apostando por la excelencia, la confianza en mí misma, mis power skills y el diálogo abierto, demostrando que el liderazgo se basa en la capacidad de lograr resultados a través de otros, no en género. En Marsh McLennan República Dominicana, me enorgullece haber impulsado políticas de equidad de género, como programas de mentoría y procesos de selección con enfoque en diversidad, que han aumentado la presencia femenina en liderazgo a más del 52%. Fomentamos una cultura que valora la diversidad y crea espacios seguros para el desarrollo femenino, abriendo camino a más mujeres en posiciones de decisión y fortaleciendo nuestro liderazgo.

Cuando mira hacia adelante, pensando en la próxima década, ¿qué tipo de liderazgo cree que necesitarán las organizaciones dominicanas para “prosperar unidos”? ¿Qué capacidades —personales y organizacionales— está intencionadamente desarrollando hoy para asegurarse de que su legado no sea solo una buena gestión, sino una plataforma de crecimiento para quienes vienen detrás?

Para que las organizaciones dominicanas prosperen unidas en la próxima década, el liderazgo debe ser colaborativo, flexible e inspirador. Se necesita una visión que integre diversidad, fomente la confianza y promueva la innovación constante en un entorno cambiante. Personalmente, desarrollo capacidades como empatía, resiliencia y comunicación efectiva, esenciales para movilizar equipos diversos. Organizacionalmente, impulsamos culturas ágiles que valoran el aprendizaje continuo, la transparencia y la responsabilidad compartida. Además, promovemos el desarrollo de talento joven y la diversidad en todos los niveles para asegurar la sostenibilidad del liderazgo. Mi objetivo es dejar un legado que trascienda, creando una plataforma sólida que forme futuros líderes capaces de alcanzar su máximo potencial y generar un impacto positivo en nuestra sociedad y país.

                     

Factores Clave

  • Más de 20 años asesorando la gestión de riesgos complejos para grandes empresas y multinacionales.
  • Liderazgo que posiciona a Marsh República Dominicana en el top 5 del Ranking Merco Companies y la reconoce en Merco Leaders por su reputación empresarial.
  • Impulso decidido a la equidad: más del 52% de los puestos de liderazgo en la compañía están hoy ocupados por mujeres.
  • Enfoque preventivo en riesgos emergentes (climáticos, tecnológicos, reputacionales, de talento y regulatorios), con la sostenibilidad y la resiliencia como ejes de valor para el negocio.

Desde la gestión de riesgos hasta la construcción de confianza, el liderazgo de Vivian Acra demuestra que la sostenibilidad no es un discurso, sino una forma de tomar decisiones en contextos de alta complejidad. Su capacidad para integrar métricas, tecnología y desarrollo de talento en una misma agenda la convierte en una arquitecta de valor para empresas, personas y comunidades en Centroamérica y el Caribe. Al apostar por culturas diversas, ágiles y éticas, su legado va más allá de los resultados financieros: prepara una nueva generación de líderes capaces de prosperar unidos, innovar con responsabilidad y convertir la gestión del riesgo en una palanca real de desarrollo sostenible.

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