Construir una ciudad que eleva la vida
“Espero que Larimar City & Resort sea parte angular de una transformación más profunda de la zona para mejor que alcance a la mayor cantidad de personas posible.”
Juan Andrés Romero Hernández
Arquitecto y empresario visionario, Juan Andrés Romero lidera CLERHP Estructuras, compañía fundada en 2011 que suma más de 200 proyectos ejecutados en cinco países y que hoy impulsa uno de los desarrollos urbanos más ambiciosos de la región: Larimar City & Resort. Con una inversión inicial de 600 millones de euros sobre 3.600.000 m² en Punta Cana, este megaproyecto integra ingeniería estructural, ciudad inteligente y sostenibilidad aplicada: eficiencia energética, gestión responsable del agua, alta densidad vertical y amplias áreas verdes. Su propuesta no solo redefine la calidad de vida, sino que también posiciona a República Dominicana como referente en urbanismo sostenible y destino de inversión de largo plazo, con impacto medible en empleo, divisas y desarrollo regional.
Larimar City & Resort ha sido descrita como “más que un proyecto, una visión hecha realidad” y como la primera Smart City de la República Dominicana diseñada con principios ecológicos avanzados. Desde su mirada de arquitecto y empresario, ¿cuál es el problema de fondo que Larimar viene a resolver en el modelo tradicional de desarrollo urbano y turístico del país, y qué significa en la práctica “redefinir la calidad de vida” para quienes decidan vivir, retirarse o invertir allí?
Larimar City & Resort ha sido diseñado desde el principio pensando en las personas, en la calidad de vida y en principios de sostenibilidad asociados al manejo de recursos, uso de vehículos, alta cantidad de áreas verdes, calidad visual, presencia de agua para refrescar el ambiente y mucho más. Esto se ha unido a una estructura ordenada para la optimización de las infraestructuras, tanto en su construcción como en la posterior explotación de las mismas. La concentración de densidad habitacional en torres permite cumplir estos requisitos y, a su vez, hacer que el coste para el usuario sea muy asumible, haciendo que el residente obtenga servicios de alta calidad a precios razonables.
Usted lidera CLERHP Estructuras y Larimar City & Resort, combinando ingeniería estructural de alto nivel con una propuesta urbana de ciudad inteligente. ¿Cómo se traduce esa integración en certezas técnicas y de gestión para el inversionista? ¿Qué elementos concretos equipo, estándares, certificaciones, socios financieros, gobierno corporativo le permiten decir que este megaproyecto tiene los cimientos (literal y figurados) para cumplir sus fases tal como han sido planteadas?
CLERHP es una empresa con más de 14 años de vida, fundada en 2011 por un grupo de empresarios e inversores del sector, por lo que aglutinamos décadas de experiencia. Con la marca CLERHP se han construido más de 200 proyectos en 5 países distintos. En la actualidad, mantenemos una integración vertical de toda la cadena de valor desde el diseño hasta la entrega, incluida la venta por medios digitales. CLERHP tiene un importante componente digital que nos permite hacer de forma diferente muchas de las actividades del sector.

Larimar City se presenta como una ciudad pensada para las personas: servicios sanitarios y educativos, espacios verdes, eficiencia energética, beach club, paseos elevados, amenidades y seguridad. Más allá del discurso aspiracional, ¿cómo se asegura que esa promesa se sostenga en el tiempo? ¿Qué modelo de operación, mantenimiento y gobernanza de la ciudad han diseñado para garantizar que la calidad de vida no se degrade y que la inversión de hoy mantenga y aumente su valor mañana?
Toda la construcción y operación de la ciudad se hace desde el mismo grupo empresarial. Para las actividades especializadas se realizarán contratos de servicio marcando estándares de calidad, de modo que, desde Larimar, actuamos como auditor de la calidad de esos servicios. Mantener la propiedad y el control de todas las amenidades y servicios permite mantener y adaptar esos niveles de calidad y realizar las inversiones necesarias en el mantenimiento, mejora y modernización que sean necesarios. Cualquier operador, ya sea de hostelería, mantenimiento, concierge, etc., se rige bajo las normas establecidas y no mantiene propiedad sobre los activos que opera, que se mantienen bajo Larimar City & Resort.

Todo proyecto de gran magnitud genera entusiasmo, pero también escepticismo. En el mercado se escuchan voces que dudan de plazos, entregas o incluso de la viabilidad de proyectos urbanos tan ambiciosos. ¿Qué les responde directamente a quienes miran Larimar con desconfianza? ¿Cuáles hitos ya cumplidos, contratos, avances de obra, permisos, alianzas con el Estado o con la banca pueden mostrar hoy como “pruebas tangibles” de que este proyecto es sólido y está avanzando según lo prometido?
Es normal que haya escépticos, algunos lícitos y otros por intereses contrapuestos. Larimar ya está en construcción y, si algo ha demostrado CLERHP a lo largo de su historia, es su capacidad para cumplir los plazos de construcción. Hay que recordar que el proyecto inició hace apenas tres años y, en ese corto tiempo, ya estamos tremendamente avanzados, construyendo las primeras torres, con un restaurante listo y construyendo el segundo, campo de golf en construcción y muchos proyectos arrancando con movimiento de tierras. En los próximos tres años estará terminada la fase 1 y en construcción la fase 2.
Larimar City & Resort se concibe como un referente de desarrollo urbano sostenible: equilibrio ecológico, infraestructuras innovadoras, parques urbanos, eficiencia energética y gestión responsable del agua. ¿Qué decisiones técnicas y de diseño —en movilidad, consumo de recursos, gestión de residuos, resiliencia climática— diferencian a Larimar de una urbanización tradicional? ¿Cómo se traducen esas decisiones en beneficios concretos para el residente y el inversionista (costos operativos, plusvalía, reputación ESG)?

El proyecto tiene una estructura urbana tipo peine que se entrelaza con una estructura de áreas verdes también tipo peine. Esta dualidad permite que las infraestructuras sean muy eficientes y que todos los edificios residenciales del proyecto tengan acceso a la red de áreas verdes. Se generan kilómetros de senderos, que recorren los parques de forma continua, facilitando paseos, ciclismo, “jogging”, etc. A su vez, estos senderos conectan diferentes amenidades dentro de los parques, como áreas infantiles, pistas deportivas, pequeños lagos y, en horario donde no se juega, el campo de golf se une a esta red, ampliándola aún más.
El proyecto cuenta con plantas de tratamiento de agua potable de última generación y garantizará la potabilidad del agua en las viviendas. A su vez, las plantas de tratamiento harán la purificación de aguas residuales que luego se utilizarán para riego. La gran cantidad de superficie permeable permite que la lluvia mantenga un gran nivel de reposición del acuífero. A pesar de la cantidad disponible de agua en la superficie del proyecto, la ratio de metros cúbicos utilizados por habitante es muy inferior a la de cualquier proyecto de la zona, gracias a un uso más eficiente de la misma, del mismo modo que la ratio de metros cuadrados de área verde por habitante en el proyecto es muy superior a la exigencia normativa y a la de los proyectos de la zona.
Se habla de una inversión inicial de 600 millones de euros, más de 3.600.000 m² de desarrollo y al menos 1.500 empleos en la primera fase. ¿Qué impacto económico e institucional visualiza usted para Punta Cana, Verón y la República Dominicana en su conjunto? ¿Cómo están integrando a proveedores, talento local, universidades y autoridades para que Larimar no sea una “isla de prosperidad”, sino un motor real de desarrollo para la región?
El impacto en empleo del proyecto debería alcanzar las 5.000 personas en fase de construcción. A su vez, el impacto económico es enorme, dado que se trata de una nueva ciudad con un poder adquisitivo alto. Esto impactará en la generación de empleos en diferentes áreas de servicios, a la vez que el consumo será muy importante en los comercios de la ciudad. El impacto se extenderá hacia el sector agropecuario, servicios, bienes de lujo y mucho más, y será un importante generador de recursos para el Estado vía impuestos.
A nivel país, dado que gran parte de los residentes de esta ciudad serán de origen extranjero, se prevé una importante entrada de divisas que favorecerán la balanza de pagos del país, ayudando a tener una estabilidad a largo plazo, dado que estos flujos son poco sensibles a la estacionalidad como lo son otros sectores.
En un contexto global de volatilidad económica, regulatoria y ambiental los grandes proyectos inmobiliarios se miden también por su capacidad de gestionar riesgos. ¿Cuáles son los principales riesgos que han identificado para Larimar (financieros, de mercado, normativos, climáticos) y qué estrategias concretas han implementado para mitigarlos? ¿Qué garantías puede ofrecer hoy a un comprador o inversionista que quiere estar seguro de que su decisión es responsable y está protegida frente a escenarios adversos?

Creo que República Dominicana vive un momento muy importante de su historia. La situación geográfica, con un clima muy benigno, estabilidad social, política y económica, unido a que los países del entorno no cuentan con estas características, convierte el país en un foco de atracción de inversión inmobiliaria desde países como Estados Unidos, Canadá, España y otros países europeos e, incluso, de otros países de Sudamérica.
El mayor riesgo, según mi opinión, es la inflación tanto en coste como en precios. Al tratarse de una isla, existe vulnerabilidad a incrementos de precio en las materias primas. En CLERHP mitigamos este riesgo haciendo acuerdos marco a largo plazo con los fabricantes, gracias a la escala del proyecto. Los costes también pueden verse incrementados por la disponibilidad de la mano de obra. Aquí la solución debe venir del marco regulatorio, permitiendo que pueda entrar mano de obra cualificada que evite que se disparen los costos, dado que para tecnificar el sector y aumentar la productividad hace falta mano de obra cualificada.
Estos riesgos en los costes pueden empujar los precios de venta al alza, pero también pueden hacer que algunos proyectos tengan problemas de rentabilidad, dado que la mayor parte de los proyectos se venden en plano por la fuerte demanda existente. Si los precios de venta suben demasiado rápido, los clientes potenciales pueden valorar inversiones en otros países que actualmente son más caros que República Dominicana.
Imaginemos Larimar City & Resort en 10–15 años: la primera fase entregada, la ciudad viva, familias residiendo, turistas disfrutando, negocios operando. ¿Cómo se imagina ese día usted, personalmente? ¿Qué le gustaría que dijera entonces un residente, un comerciante y un inversionista sobre la decisión que tomaron hoy? Y, para quien todavía tiene dudas, ¿cuál sería su mensaje final para que pueda evaluar Larimar con información, confianza y perspectiva de largo plazo?
Bueno, en 10–15 años estará todo el proyecto listo. Espero que la gente que viva en Larimar City pueda disfrutar de un maravilloso estilo de vida. Que la forma de vivir que hemos diseñado les permita tener buena salud gracias a los paseos, al contacto con la naturaleza, a la buena comida, agua de buena calidad, clima excepcional y a poder dedicar unos minutos al día a contemplar la vista y relajarse.
También espero que la gente que haya invertido en negocios sea próspera y que el impacto que haya causado el proyecto en la zona sea reconocible y positivo, que haya más oportunidades laborales, mejores salarios y más calidad en los servicios en general. Espero que Larimar City & Resort sea parte angular de una transformación más profunda de la zona para mejor que alcance a la mayor cantidad de personas posible.

Factores clave
- Más de 14 años de trayectoria y más de 200 proyectos ejecutados con la marca CLERHP en 5 países.
- Megaproyecto de 3.600.000 m², inversión inicial de 600 millones de euros y hasta 5.000 empleos en fase de construcción.
- Modelo de ciudad inteligente con densidad vertical, amplia red de áreas verdes, plantas de agua de última generación y uso eficiente de recursos.
- Gobernanza integrada: Larimar mantiene propiedad y control de amenidades y servicios, asegurando estándares de calidad, mantenimiento y evolución a largo plazo.
Larimar City & Resort encarna una visión donde la ingeniería, la planificación urbana y la sostenibilidad se convierten en palancas de desarrollo económico y bienestar social. Bajo el liderazgo de Juan Andrés Romero Hernández, el proyecto trasciende la lógica de la “urbanización vacacional” para proponer una ciudad viva, conectada y resiliente, capaz de generar empleo, divisas y oportunidades para la región. Su legado se medirá tanto en metros cuadrados construidos como en calidad de vida, confianza inversionista y estabilidad de largo plazo para República Dominicana. Si la siguiente década consolida lo que hoy se está sembrando, Larimar puede convertirse en un nuevo estándar de cómo construir ciudades que cuidan a las personas y al territorio al mismo tiempo.