Convierte corredores en embajadores e inversión

“Santo Domingo Corre es un proyecto de ciudad. OFIT es un proyecto de región.”

                                                                                                                    Ing. Modesto Reyes Fuerte

Ingeniero Civil (UASD), con formación en negocios y economía (Empire State College of New York) y Maestría en Finanzas (Universidad de Alcalá de Madrid y CIFF), Modesto Reyes ha construido, desde el emprendimiento joven, un puente entre movilidad, experiencia y reputación-país. Como presidente de la Asociación de Agencias de Intercambio Cultural (ADAIC) e integrante del Board of Director de CAPDL (The Coalition for American Public Diplomacy & Leadership), combina visión internacional con ejecución local. Maratonista de World Major Marathons, convirtió esa pasión en una plataforma que empuja a Santo Domingo como destino de turismo deportivo con métricas concretas: participación extranjera de 12%–18%, gasto promedio superior a US$900 por visitante y alzas hoteleras de 8%–15% en fines de semana clave. En Gente de Éxito, su historia aterriza el enfoque de la edición #81: cómo el turismo evoluciona del visitante al inversor, activando encadenamientos productivos, tecnología y valor sostenible 365 días al año.

¿Cuál es la diferencia fundamental entre el modelo de Santo Domingo Corre como evento emblemático en República Dominicana y OFIT como empresa multinacional? ¿Cómo se complementan ambas operaciones en su visión estratégica?

Santo Domingo Corre es un proyecto de ciudad. OFIT es un proyecto de región.

Santo Domingo Corre nace desde la pasión por el deporte, pero rápidamente entendimos que no estábamos organizando carreras: estábamos organizando experiencias que conectan personas con un destino. Cada corredor que llega a la capital no solo corre 42 kilómetros; vive la ciudad, consume en restaurantes, se hospeda en hoteles, invita a su familia y regresa.

OFIT, por otro lado, es una plataforma multinacional de movilidad internacional, intercambio cultural y turismo experiencial. Operamos en varios países y entendemos cómo conectar talento, jóvenes y viajeros con oportunidades globales.

Ambas operaciones se complementan porque comparten el mismo ADN: movilidad, impacto económico local y proyección internacional. Santo Domingo Corre es turismo deportivo. OFIT es turismo formativo y cultural. Juntas construyen un ecosistema que convierte visitantes en embajadores y, en muchos casos, en futuros inversores del país.

Con presencia confirmada en Jamaica, Colombia y Ecuador, y aperturas planificadas para 2026, ¿cuál ha sido la estrategia de expansión de OFIT y qué aprendizajes de Santo Domingo Corre se están replicando en otros mercados?

Nuestra expansión no ha sido improvisada; ha sido orgánica y basada en reputación.

En Jamaica, Colombia y Ecuador hemos replicado tres principios que aprendimos con Santo Domingo Corre:

  • Profesionalización operativa.
  • Construcción de marca sólida.
  • Relación estratégica con aliados locales.

Santo Domingo Corre nos enseñó que un evento solo crece cuando el destino se apropia de él. Eso lo llevamos a OFIT: no llegamos a un país a vender programas; llegamos a construir comunidad.

En 2026 proyectamos nuevas aperturas con un modelo híbrido: presencia local fuerte, alianzas institucionales y tecnología centralizada. El aprendizaje más valioso ha sido que la confianza es el activo más importante para escalar.

¿Cómo ha evolucionado Santo Domingo Corre de ser un evento local a convertirse en una plataforma que atrae corredores internacionales y genera impacto turístico medible? ¿Qué métricas de participación extranjera, ocupación hotelera o gasto promedio pueden compartir?

Santo Domingo Corre pasó de ser un evento local a una plataforma internacional cuando decidimos elevar estándares: certificaciones, rutas homologadas, experiencia del corredor, marketing internacional.

Hoy recibimos corredores de Estados Unidos, Colombia, Puerto Rico, Panamá y Europa. En nuestras ediciones principales, el porcentaje de participación extranjera ha oscilado entre 12% y 18%, con un gasto promedio estimado por visitante deportivo que supera los US$900 por estadía corta (inscripción, hotel, alimentación, transporte, ocio).

En fines de semana de maratón hemos visto ocupaciones hoteleras que aumentan entre 8% y 15% en zonas clave de la ciudad.

Pero más allá de las cifras, el verdadero impacto es intangible: posicionamiento internacional de Santo Domingo como ciudad activa, segura y vibrante.

¿Cómo posiciona OFIT a República Dominicana dentro del ecosistema regional de eventos deportivos? ¿Qué ventajas competitivas ofrece operar desde RD para la expansión multinacional?

República Dominicana tiene una ventaja poderosa: conectividad aérea, estabilidad macroeconómica y una industria hotelera madura.

Desde RD podemos conectar fácilmente con el Caribe, Centroamérica y Norteamérica. Además, el país tiene experiencia organizando grandes eventos internacionales.

OFIT posiciona a RD como un hub de turismo deportivo y formativo porque demostramos que aquí se pueden ejecutar eventos con estándares internacionales.

Nuestra narrativa es clara: el Caribe no es solo sol y playa; también es deporte, cultura y networking.

¿Cómo se traduce un evento como Santo Domingo Corre en oportunidades concretas para hoteles, restaurantes, transportistas, pymes locales en RD? ¿Qué evidencia pueden mostrar del impacto en empleo y consumo local?

Un evento como Santo Domingo Corre es una cadena de valor en movimiento.
Hoteles llenos. Restaurantes con reservas completas. Transportistas contratados. Empleos temporales en logística, montaje, seguridad, hidratación.

Trabajamos con decenas de proveedores locales: imprentas, diseñadores, empresas de sonido, fotógrafos, personal médico, voluntarios.

Un maratón bien organizado no es un gasto; es una inversión en dinamización urbana.
El turismo deportivo tiene una característica única: el visitante viene con propósito, gasta más y planifica con antelación.

Desde su experiencia operando en múltiples países, ¿qué capacidades o infraestructuras faltan en RD para competir como hub de turismo deportivo de clase mundial comparado con Jamaica, Colombia o Ecuador?

Nos falta infraestructura especializada en eventos masivos de gran escala: centros de convenciones integrados a zonas deportivas, planes municipales permanentes de movilidad para eventos y mayor articulación público-privada enfocada exclusivamente en turismo deportivo.

También necesitamos más data oficial consolidada que mida el impacto económico del deporte.

Pero tenemos lo más difícil: talento humano, hospitalidad y ubicación estratégica.”

¿Qué innovaciones tecnológicas o de experiencia ha implementado OFIT (plataformas digitales, data de participantes, marketing personalizado) que hayan mejorado la satisfacción del corredor o la eficiencia operativa a nivel multinacional?

Hemos implementado:

• Plataformas digitales de registro con trazabilidad.
• Base de datos segmentada para marketing personalizado.
• Integración de pagos digitales.
• Gestión de QR y control logístico.
• Análisis de comportamiento del corredor para mejorar experiencia.

La tecnología nos ha permitido operar multinacionalmente con eficiencia y mantener consistencia en la experiencia.

Mirando hacia adelante, ¿cuál es la apuesta más ambiciosa de OFIT como empresa regional y de Santo Domingo Corre como evento insignia en RD para los próximos 3 años? ¿Qué quieren que diga el sector turístico dominicano y regional sobre el aporte de Modesto Reyes cuando miren atrás en esta década?

En los próximos tres años queremos consolidar:

• Santo Domingo Corre como el principal maratón del Caribe.
• Expandir el modelo Running Fest a otras ciudades.
• Convertir a OFIT en la plataforma regional líder de movilidad internacional juvenil en Latinoamérica y el Caribe.

Personalmente, quiero que cuando el sector turístico mire atrás diga:

Hubo empresarios que entendieron que el turismo no era solo hotelería; era comunidad, deporte, juventud y visión.

Si algo quiero que se recuerde de esta década es que demostramos que desde República Dominicana se pueden construir plataformas regionales con impacto real en empleo, imagen país y oportunidades para nuestra gente.

Factores Clave

  • Participación extranjera entre 12% y 18% y gasto promedio superior a US$900 por visitante deportivo en estadías cortas.
  • Fines de semana de maratón con aumentos de ocupación hotelera entre 8% y 15% en zonas clave de Santo Domingo.
  • Escalabilidad basada en confianza: “tecnología centralizada + presencia local fuerte + alianzas institucionales” como modelo 2026.

El aporte de Modesto Reyes se siente en un punto poco común: une métricas turísticas, experiencia de usuario y ejecución tecnológica para convertir un evento en plataforma-país. Al profesionalizar el turismo deportivo —con data, pagos digitales, trazabilidad y segmentación activa una economía urbana que beneficia a hoteles, restaurantes y pymes, mientras posiciona a Santo Domingo como destino con propósito. Su legado apunta a lo más valioso: demostrar que desde República Dominicana se pueden crear modelos regionales replicables, con impacto real y reputación sostenible. El futuro se corre como se construye: con visión, método y comunidad.