Formar talento, activar productividad país

“La formación técnica no es un gasto social, sino una inversión con retorno medible en productividad y empleo.”

                                                                                                             Maira Margarita Morla Pineda

Con más de 40 años de trayectoria en el ámbito de la formación técnico profesional, y más de tres décadas dentro del INFOTEP, Maira Margarita Morla Pineda ha sido protagonista y hoy líder de una transformación estructural en la manera en que se concibe el talento en la República Dominicana. Su gestión no solo ha impulsado la modernización institucional, sino que ha alineado de forma estratégica la formación técnica con las necesidades reales del aparato productivo nacional.

Bajo su liderazgo, el INFOTEP ha consolidado un modelo basado en resultados medibles: más de 109,440 egresados en zonas francas en 2025, más de 509,000 personas impactadas a través de programas empresariales y niveles de satisfacción superiores al 97%. A esto se suma la incorporación de 70 nuevas carreras vinculadas a la industria 4.0, la inteligencia artificial y la transición energética, evidenciando una apuesta clara por el reskilling como eje de competitividad.

En un entorno donde el talento define la capacidad de crecimiento de las economías, su enfoque demuestra que la formación técnico profesional no solo transforma vidas, sino que se convierte en un activo estratégico para la productividad, la innovación y la reputación país. Desde esta visión, la conversación con Maira Margarita Morla Pineda revela cómo el capital humano deja de ser un componente operativo para convertirse en un verdadero motor de desarrollo económico.

¿Cómo ha liderado la transición del INFOTEP desde un modelo formativo tradicional hacia una estrategia de capital humano alineada directamente con la competitividad del sector productivo nacional?

He tenido el privilegio de vivir esta transformación desde adentro durante casi cuatro décadas, y hoy la conduzco desde la Dirección General con la responsabilidad que eso implica. A lo largo de mi trayectoria dentro del INFOTEP he liderado, o formado parte, de iniciativas como la modernización de talleres, actualización del currículo, ampliación de nuestra infraestructura o intercambios técnico-culturales, y otras acciones para promover la transformación digital, la inteligencia artificial y proyectos de innovación.

Además, cuando aún era subdirectora, en 2021, el INFOTEP desarrolló una estrategia clave para alinear el capital humano con las demandas actuales del sector productivo, que fue la Gran Consulta Nacional sobre el Futuro de la Formación Técnico Profesional.

Lo que hemos construido es un modelo que no forma por formar: alineamos cada carrera, cada acción formativa, con lo que el aparato productivo nacional está demandando hoy y lo que demandará mañana.

El carácter tripartito de nuestra institución sector empresarial, sindical y gubernamental es precisamente el mecanismo que nos permite que esa alineación no sea declarativa, sino estructural. Nuestro propósito es llegar más lejos, impactar más comunidades y seguir aportando talento calificado al aparato productivo nacional, porque cuando capacitamos transformamos vidas y dinamizamos la economía del país.

¿Qué indicadores clave utiliza para demostrar que la formación técnica impacta resultados económicos medibles?

Los números hablan con claridad. El Estudio de Seguimiento a Egresados 2025, realizado por el Departamento de Investigación de la Dirección de Planificación y Desarrollo del INFOTEP, indica que, en promedio, seis de cada diez egresados lograron insertarse en el mercado laboral, ya sea mediante un empleo formal, la mejora de sus condiciones de trabajo o el desarrollo de iniciativas productivas propias. En la modalidad de Formación Dual, los resultados son aún más contundentes.

A esto se suma el impacto en el sector empresarial: en 2025, el INFOTEP llevó a cabo más de 6,410 acciones formativas en zonas francas, registrando 109,440 egresados en todo el territorio nacional, a través del programa INFOTEP-Zonas Francas. Con relación a las empresas, 4,748 fueron atendidas, impactando a 509,380 personas, con más de 27,000 acciones formativas.

Estas cifras nos permiten afirmar, con evidencia, que la formación técnica no es un gasto social, sino una inversión con retorno medible en productividad y empleo.

¿Cómo ha rediseñado la oferta formativa del INFOTEP para incorporar reskilling en áreas como automatización, energías renovables o industria 4.0?

La respuesta ha sido decidida y con nombre y apellido. Para 2025 incorporamos 70 nuevas carreras técnicas orientadas al desarrollo de la inteligencia artificial y la industria 4.0, entre ellas Técnico en Telemática, Inteligencia Artificial, Movilidad Eléctrica, Manufactura y Empaque de Semiconductores, Infraestructura y Aplicaciones 5G, Machine Learning y Automatización de Procesos. Esto no fue una decisión improvisada: desde hace varios años el INFOTEP desarrolla programas especializados de la industria 4.0 que incluyen energías renovables, mecatrónica, manufactura automatizada, analítica y ciencia de los datos, entre otros.

A la par, la currícula del INFOTEP se mantiene en continua revisión para mantenerla actualizada de cara a las exigencias de un talento humano más capacitado. El reskilling, más que una moda para el INFOTEP, es una obligación institucional.

¿Cómo ha fortalecido la “marca país” del talento técnico dominicano a través del INFOTEP?

La marca de un país se construye con hechos verificables. En nuestra vida institucional, iniciada en 1980, se han otorgado 13,460,227 certificados. Esto tiene un efecto directo en la reputación del trabajador técnico dominicano ante los ojos del inversor extranjero.

Las zonas francas son el mejor testimonio: más de 100,000 colaboradores formados anualmente en ese sector reflejan que las empresas multinacionales confían en que el INFOTEP les entrega trabajadores competentes.

Durante mi trayectoria he impulsado proyectos de modernización tecnológica, certificaciones internacionales de calidad bajo normas ISO 9001 y programas de articulación con sectores productivos. Esa certificación bajo estándares reconocidos internacionalmente es lo que convierte al técnico dominicano en un activo atractivo, no solo para el mercado local, sino para el regional y mundial, pues tenemos dominicanos y dominicanas aportando su talento en el país donde residen.

En todo este trayecto, hemos construido una marca de confianza y calidad en el empresariado. Según las encuestas, los niveles de aprobación de las empresas con el INFOTEP son de más del 97%.

¿De qué manera el uso de datos y analítica ha permitido anticipar necesidades del mercado laboral?

La evidencia es la base de nuestras decisiones. Contamos con un Departamento de Investigación dentro de la Dirección de Planificación y Desarrollo que produce estudios sistemáticos de seguimiento a egresados y análisis de demanda sectorial. Esos estudios nos han permitido identificar las áreas de mayor demanda por parte de la población y las empresas, lo que reorienta nuestra oferta hacia competencias que el mercado realmente absorbe.

Asimismo, tenemos disponible, no solo para el INFOTEP, sino también para los ciudadanos en sentido general, nuestro Observatorio de la Formación Técnico Profesional, que se alimenta de data aportada por el INFOTEP, Banco Central y la TSS.

El análisis estadístico no es un lujo institucional; es nuestra brújula estratégica.

¿Cómo ha evolucionado el modelo de liderazgo dentro del INFOTEP para asegurar calidad, innovación y alineación con estándares internacionales?

El liderazgo que ejercemos en el INFOTEP parte de una premisa sencilla pero poderosa: trabajar en equipo, dar continuidad a lo ya construido y renovarnos cada día, con respeto y vocación de servicio. Eso se traduce en una gestión orientada a la calidad certificada bajo estándares internacionales, lo que fortalece los procesos internos.

En el plano humano, nos ocupamos de que nuestros docentes realicen programas de formación continua, garantizando así su actualización y la calidad de los egresados. Un técnico es tan bueno como quien lo forma, y por eso la capacitación de nuestros instructores es una inversión irrenunciable.

Hemos participado además en espacios internacionales de gestión del conocimiento y formación profesional, lo que nos permite incorporar las mejores prácticas globales sin perder el anclaje en la realidad dominicana.

¿Qué procesos tradicionales decidió transformar o eliminar para enfocar recursos en programas de mayor impacto estratégico?

La transformación más importante ha sido cultural: pasar de una lógica de cobertura —cuántos cursos ofrecemos a una lógica de pertinencia y resultado cuántos egresados se emplean o emprenden.

Eso implicó rediseñar nuestra oferta formativa para eliminar duplicidades y concentrar recursos en las áreas de mayor demanda productiva. También hemos ido modernizando la infraestructura física con nuevos espacios de formación, incluyendo laboratorios y equipos de última generación.

Hoy el INFOTEP opera 62 centros propios y más de 200 Centros Operativos del Sistema en todo el país, lo que nos permite una cobertura nacional sin precedentes. El resultado es que, entre agosto de 2020 y agosto de 2025, más de 3,425,000 personas recibieron capacitación técnica.

¿Cuál considera que es el mayor legado de valor que está construyendo desde el INFOTEP?

El legado es que la formación técnico profesional se ha consolidado como una vía real de movilidad social en República Dominicana. Lo vemos en nuestro índice de empleabilidad y también en los egresados de los programas de emprendimiento.

Eso tiene un nombre: democratización del talento. Cada técnico que egresa y se inserta en el mercado laboral o genera y ejecuta su idea de negocio reduce la brecha de desigualdad, fortalece la base productiva del país y mejora la reputación del capital humano dominicano ante la inversión extranjera.

Nuestro propósito es llegar más lejos, impactar más comunidades y seguir aportando talento calificado al aparato productivo nacional, porque cuando capacitamos transformamos vidas y dinamizamos la economía de nuestro país. Ese es el legado que me comprometo a seguir construyendo: un INFOTEP que no solo forme, sino que transforme.

Factores clave

  • 60% de empleabilidad promedio en egresados (Estudio 2025).
  • +109,000 egresados en zonas francas y +509,000 personas impactadas en 2025.
  • 70 nuevas carreras vinculadas a IA, industria 4.0 y energías renovables.
  • +3.4 millones de personas capacitadas entre 2020 y 2025.

El liderazgo de Maira Morla redefine el rol de la formación técnica como infraestructura estratégica del desarrollo económico. Su gestión conecta métricas concretas empleabilidad, cobertura, productividad con una visión de país donde el talento es activo, no costo. Al integrar analítica, innovación curricular y estándares internacionales, posiciona al INFOTEP como un habilitador directo de competitividad. Su legado no es solo institucional: es social, al democratizar oportunidades y elevar la calidad del capital humano dominicano. Hacia adelante, el reto no será formar más, sino formar mejor y más rápido que el cambio. Porque en la nueva economía, quien lidera el talento, lidera el futuro.