“Las organizaciones deben entender que incorporar a las mujeres y darles más espacio es algo positivo
y genera ganancias”

Oreana Rodríguez, de Oracle, habla sobre la necesidad de reducir la brecha entre la tecnología y la mujer para que niñas y jóvenes se apropien del mundo de la informática y que sean ellas las gestoras de los cambios.

La participación económica y oportunidades de las mujeres retrocedieron durante el 2020. Sólo algunos países se han acercado a la igualdad en este tópico, pero en sentido general el mundo necesitará 257 años más para lograrlo por completo, teniendo en cuenta que, un poco más de la mitad de todas las mujeres adultas están en el mercado laboral, en comparación con el 78% de los hombres. El dato lo ha ofrecido el Foro Económico Mundial (FEM) a través de su informe sobre la brecha global de género 2020. En este marco, FEM menciona temas como educación y responsabilidad corporativa para acelerar el paso de cara a disminuir la brecha de género.

“Hoy, los temas de diversidad e inclusión son materias que ninguna empresa puede ignorar. La ocupación femenina ha ido en aumento, sin embargo, queda mucho por hacer: las mujeres aún son mal remuneradas o sus posibilidades de crecer profesionalmente y de poder llegar a cargos directivos son escasas. Es importante que las empresas incluyan en sus estrategias corporativas cómo agregar valor a esas posiciones ocupadas por mujeres, de tal manera que reciban mejor capacitación y tengan la oportunidad de crecer en la organización y hacer carrera hasta llegar a cargos directivos”, asegura Oreana Rodríguez, Human Resources Business Lead Colombia, Centroamérica y Caribe de Oracle.

Para esta ejecutiva de una de las empresas líderes de tecnología, “las organizaciones deben estar conscientes que incorporar a las mujeres y darles más espacio es algo positivo y que genera ganancias. Datos de un estudio realizado por la Organización Internacional del Trabajo sobre mujeres en gestión empresarial, donde se encuestó a 13 mil compañías en 70 países distintos, arrojó que el 75% de las empresas que han promovido la presencia femenina en cargos directivos registró un aumento en beneficios de 5 a 20%. Por tanto, se impone un cambio cultural. Por ejemplo, las empresas tienen que trabajar en generar distintos programas que permitan a las mujeres estar tranquilas en el trabajo, en especial cuando son madres o cuidadoras, donde el rol de la mujer es fundamental para el crecimiento de los hijos”, agrega.

El papel de la mujer en el mundo de la tecnología

Oreana Rodríguez cita a Ada Lovelace, la madre de la programación informática; Edith Clarke, que en 1943 escribió un libro de texto de referencia en el campo de la ingeniería de la energía, Circuit Analysis of A-C Power Systems; Hedy Lamarr, la inventora de la primera versión del espectro ensanchado que permitiría las comunicaciones inalámbricas de larga distancia y a Joan Clarke, quien descifró el código Enigma que permitió el triunfo aliado en la II Guerra Mundial, junto a Alan Turing a la hora de citar ejemplos que muestran el impacto que ha tenido la mujer, desde siempre, en el ámbito de la tecnología.

“Hoy, gracias a los avances en tecnología, vivimos en ambientes digitales y cada vez más esta poderosa herramienta es la articuladora de soluciones y nuevas experiencias en el trabajo, en la casa, en el entretenimiento, en la educación, etc. Por eso la reflexión va más allá de la tecnología y su uso. Debemos incentivar y abrir escenarios para la creación de tecnología que es lo que va a contribuir a lograr la equidad de género y al empoderamiento femenino. Esto es importante porque está muy estudiado que una mujer empoderada, con capacitación y con capacidad de trabajo, es autónoma, pero, sobre todo, cambia su entorno, su economía y su comunidad”, añade.

Oreana llegó a Oracle y se enamoró de la tecnología, a pesar de ser graduada de Derecho. La cautivó la manera en la que, a través de ella, la empresa impacta la vida de las personas con programas para atraer talento femenino y potenciar sus capacidades para que estén en cargos de liderazgo. “Nuestro CEO es una mujer, Safra Catz y nuestro Vicepresidente Multi-country es Sandra Guazzotti. Como parte de mi compromiso está el que cada vez más mujeres ingresen a la compañía a través de los distintos programas. Con orgullo puedo decir que en América Latina hemos aumentado en un buen porcentaje la presencia de las mujeres en la organización. Somos conscientes de la tarea: reducir la brecha entre la tecnología y la mujer para que niñas y jóvenes se apropien del mundo de la informática y que sean ellas las gestoras de los cambios. Para esto tenemos que trabajar en la educación. Allí estamos con programas que enseñan desde temprana edad a codificar, a programar y a crear soluciones tecnológicas a problemas reales. Además, hace más de 11 años creamos OWL (Oracle Women’s Leadership), a través del cual se han realizado 110 comunidades pensadas en la mujer, a través de más de 420 eventos globales, buscando empoderarlas en la industria tecnológica donde aún existen brechas en cuanto al salario”. Otra iniciativa importante de la compañía ha sido GenOs (Generation Oracle), un programa de pasantías al que puede acceder cualquier apasionado de la tecnología e innovación.

“Al contar con diversidad de género, grupo etario, preferencia sexual y capacidades dentro de un equipo de trabajo, en todas las industrias, se añaden nuevas formas de pensar la manera en cómo hacemos negocios. Y esa es una ventaja fundamental para cualquier compañía. Tal es así que, de acuerdo con la consultora McKinsey, el aumento del 1% en la diversidad de género dentro de una planilla laboral estimula un crecimiento del 3% en las ventas en una empresa. Si este incremento llegara al 10%, se lograría un alza de 3,5% en las ganancias de una compañía”, añade.

En definitiva, para asegurar que las mujeres tengan un lugar protagónico en la cuarta revolución industrial, Oreana está segura de que “debemos cambiar los estereotipos de género relacionados con este sector (según la OCDE, menos del 5% de las jóvenes de 15 años aspira a una carrera en matemáticas o computación); cerrar la Brecha del Sueño, que es la brecha que existe entre lo que las niñas creen que pueden lograr vs su máximo potencial; y promover modelos de rol y asesoría en etapas tempranas de orientación profesional para que más mujeres se sientan identificadas con sus pares en la profesión y tomen una decisión más informada, entendiendo las oportunidades y el potencial que tienen”, concluye.