La Asociación Colombiana de Grandes Consumidores de Energía Industriales y Comerciales (Asoenergía) emitió una alerta sobre la situación de la seguridad energética en el país. De acuerdo con el gremio son varias las situaciones que han puesto en jaque al sector.
Por lo tanto, uno de los principales cuellos de botella que se presenta en la actualidad tiene que ver principalmente con la falta de la entrada en operación de nuevos proyectos de generación de energía.
“El incumplimiento de los cronogramas para la entrada en operación de los proyectos de transmisión no sólo genera retrasos en la infraestructura que comprometen la seguridad energética”, aseveró Sandra Fonseca, directora Ejecutiva de Asoenergía.
Además, esto no solo es para la generación de energía convencional, sino que esta situación también está afectando a las iniciativas de energía renovables, es decir, la que se produce por medio de recursos como el agua, el sol, el viento, la biomasa, entre otros.
“También pone en riesgo la transición porque los proyectos de energías renovables que no se conectan oportunamente, como los solares y eólicos, no contribuyen a garantizar la confiabilidad del sistema eléctrico nacional”, agregó la dirigente gremial.
Por consiguiente, Asoenergía le hizo un llamado al Gobierno Nacional con el fin de que se generen soluciones con el fin de que esta situación se logre evitar y se dé luz verde a los proyectos que se encuentran en stand by.
“Lo que estamos pidiendo y como solución es que las restricciones que se causen por los retrasos sean asignadas a los inversionistas que no cumplen y no sean transmitidas directamente y sin filtro a la demanda, comportamiento que ha generado un incremento en las tarifas de transmisión y restricciones”, destacó.
De acuerdo con el gremio, la no entrada de estos proyectos genera mayores incrementos en los costos de transmisión de la electricidad y dificulta la expansión en infraestructura del país.
¿Cómo está la seguridad energética en América Latina?
Sin embargo, esta situación no solo se vive en Colombia, también en Latinoamérica se vienen replicando estas dificultades para los proyectos de generación y transmisión de energía.
Con lo anterior, las asociaciones de grandes usuarios de energía de Chile (ACENOR), Argentina (AGUERRA), Colombia (ASOENERGIA) y Panamá (AGRANDEL), llamaron la atención sobre los problemas que afrontan los países de América Latina frente a los retrasos en los proyectos de transmisión de energía en todo el continente.
Los dirigentes gremiales en el marco de una reunión indicaron que la falta de infraestructura y los altos precios, son los principales cuellos de botella para garantizar la seguridad energética en América Latina.
“En Chile teníamos un modelo 100% estampillado a la demanda desde el 2016 y paulatinamente nos hemos dado cuenta que hay que asignar los precios y los costos de la transmisión también a la oferta, a la generación donde tiene que empezar a ver, por ejemplo, a pequeña escala sí es que genera necesidad de transmisión zonal en los pequeños medios de generación distribuidos y financiar estas obras, o en el caso de generadores que no pueden inyectar toda la potencia que tienen disponibles, también tienen la posibilidad de concretar obras a su cuenta y riesgo”, explicó Javier Bustos, representante de la Asociación de Clientes Eléctricos No Regulados (Acenor) de Chile.
Vale mencionar que durante el 2024 se aprobó en Chile la ley de transición energética, con la que se pasó a un modelo mixto de financiación de la transmisión donde el costo será compartido tanto por la demanda como por la oferta.
A su vez, Jorge Azcárraga, representante de la Asociación de Grandes Clientes Eléctricos (Agrandel) de Panamá, advirtió que el principal problema que tiene esta nación es la falta de planificación porque se está afectando el desarrollo de las renovables.
“El incentivo que se le está dando a la renovable para que puedan colocar generadores renovables, instalaciones donde no tiene que pagar la porción de transmisión, está afectando en estos momentos, la velocidad de conexión de estas empresas y eventualmente va a crear un problema a nivel de la transmisión porque alguien tiene que pagarla, entonces quien va a terminar pagando esto es el cliente, la demanda”, subrayó Azcárraga.
Y finalmente, Cristian Juárez, gerente de la Asociación de Grandes Clientes de Energía Eléctrica de Argentina (Agueera), señaló que la falta de infraestructura eléctrica también es un cuello de botella y un freno para un montón de nuevos proyectos y una operación eficiente del sistema.
“Hay un gran número de obras de alta tensión y extra alta tensión que están identificadas con ciertas prioridades que toda la demanda está pidiendo que se inicie los antes posible. Por fortuna este gobierno acaba de emitir una serie de resoluciones y ofrece un camino a que esas obras se comiencen a licitar con nuevo esquema de concesión de obras públicas para que puedan ser también abonadas por sus beneficiarios en todo lo que sea obra nueva, en lo que existe, actualmente también existe, el esquema de tarifas a modo estampillado que lo paga la demanda total. Así que este nuevo esquema esperamos que tenga respuestas y en el corto plazo comiencen a realizarse las obras de tantos proyectos y que la demanda lo está esperando”, dijo Juárez.