En términos mundiales, estaría al nivel de Estados Unidos, Canadá, Japón o Australia, y en Europa, como Bélgica y Holanda. Esta es una de las principales conclusiones del ‘CofaceRiskReview’ de julio, elaborado por Coface.
En su análisis, la compañía prevé, además, que la economía española crezca este año un 2,6%, por encima de la economía mundial, cuyo crecimiento estimado es del 2,2%. Por otro lado, España sigue siendo el principal motor de la UE.
Si bien, los expertos de Coface indican en su documento que se empieza a observar una ralentización de la actividad industrial española, especialmente, en la automoción. De hecho, rebaja la calificación de riesgo de este sector de ‘riesgo alto’ a ‘riesgo muy alto’, aunque por el momento no tendrá impacto en la economía en su conjunto. Asimismo, señala que el país sigue favoreciéndose de la buena salud del turismo, de los fondos europeos, y la resiliencia del consumo de los hogares, sostenida por la inmigración y el aumento de la renta disponible.
Teniendo en cuenta el momento de incertidumbre en el que se encuentra la economía mundial y atendiendo a los datos de crecimiento previstos para el país, según Coface España repuntaría en 2025 más que Estados Unidos (+1%), Reino Unido (+1%), Alemania (+0,2%), o Francia (+0,5%). De cara a 2026, la compañía rebaja el crecimiento de España al 2%, aunque sigue siendo superior al resto de las principales economías. El incremento del PIB de Francia sería leve (+0,6%) y en el de Alemania, en un punto porcentual (+1,2%). Por su parte, en Reino Unido el crecimiento se mantendría igual (+1%) y Estados Unidos lo aumentaría (+1,3%).
Riesgo bajo del sector farmacéutico español
La publicación también evalúa el nivel de riesgo de los diferentes sectores productivos de todo el mundo, obtenido a partir de la combinación de datos relativos al nivel de insolvencias de las empresas e información económica que pueda tener un impacto en las industrias seleccionadas. En este caso, la clasificación de riesgo se divide en “bajo”, “medio”, “alto” y “muy alto”.
En el caso de España, solo hay un sector con ‘riesgo bajo’, el farmacéutico. Por su parte, también tienen una valoración ligeramente positiva el energético, las tecnologías de la información (TIC) y el retail, con ‘riesgo medio’.
En ‘riesgo alto’ se mantienen agroalimentación, la industria química, la construcción, la industria maderera, la papelera, la metalurgia, la textil y el transporte. Como se ha mencionado inicialmente, la peor parada es la industria de la automoción, calificada en ‘riesgo muy alto’, siendo la única que ha sufrido cambios respecto a la edición del informe del pasado febrero.