En la última década, Colombia bajó 1% sus exportaciones: panorama frente a otros países
Las discusiones sobre el futuro económico del país se concentraron en tres frentes en el marco del Congreso Nacional Exportador: La tributación, las exportaciones y la situación del sistema bancario. Los panelistas coincidieron en que Colombia enfrenta un entorno desafiante, marcado por la presión fiscal, la pérdida de competitividad en el comercio exterior y la necesidad de consolidar la recuperación del sector financiero tras dos años de contracción en la cartera.
José Ignacio López, presidente de Anif, sostuvo que la actual propuesta de ley de financiamiento tiene bajas probabilidades de ser aprobada en el Congreso. A su juicio, enfrenta un problema de legitimidad porque el Gobierno no ha logrado explicar cómo se compatibiliza un Estado que ha crecido en tamaño con deficiencias persistentes en seguridad, salud y subsidios. “Al pedir una contribución de $26 billones, que es una cifra no menor, creo que se enfrenta a un problema de legitimidad”, afirmó.
López advirtió que las iniciativas planteadas se concentran en impuestos indirectos y en gravámenes que calificó como confiscatorios para algunos sectores, lo cual desincentiva la inversión. Recordó que con la reforma anterior la declaración del impuesto al patrimonio pasó de $1,3 billones a $4,6 billones, y que la nueva propuesta implica reducir el umbral gravable, lo que consolidaría ese impuesto como permanente. “Eso le preanuncia a muchos colombianos que la encuesta patrimonial llegó para quedarse, pero que cada vez vamos a estar bajando los umbrales”, explicó.
El presidente de Anif subrayó que Colombia enfrenta un problema de competitividad tributaria, con un sistema que desalienta la llegada de capital y estimula la salida de rentas hacia el exterior. A ello se suma un entorno de tasas de interés altas, derivadas de la prima de riesgo del país y de factores internacionales, que elevan los costos financieros de las empresas.
Otro de los elementos mencionados por López fue la dificultad para realizar ajustes de austeridad en el gasto público debido a la existencia de múltiples inflexibilidades presupuestales. Recordó que recientemente se aprobó un acto legislativo de transferencias a las regiones que limita el margen de maniobra fiscal del Gobierno. “Es difícil hacer un ejercicio de austeridad porque hay muchas inflexibilidades en Colombia y poco se hace para enfrentarlas”, señaló.
Comercio exterior
El análisis sobre comercio exterior estuvo a cargo de César Pabón, director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, quien destacó que Colombia ha perdido terreno frente a otros países de la región en materia exportadora. “En las exportaciones totales de Colombia, desde el año 2014 hasta 2024, se redujeron en 1%. En todos los demás países de la región aumentaron en por lo menos 3%”, dijo.
Pabón advirtió que mientras países como México, Chile y Centroamérica han logrado incrementar sus exportaciones hacia China a niveles cercanos al 70% en algunos casos, Colombia se ha rezagado. En su opinión, el país debe diversificar su canasta exportadora, incluyendo productos minero energéticos tradicionales y no convencionales. Al mismo tiempo, alertó sobre los riesgos de deteriorar la relación comercial con Estados Unidos. “Estados Unidos es casi nuestro único socio comercial. Una tercera parte de las exportaciones va a ese país. Poner en duda esa relación es un riesgo”, puntualizó.
El directivo de Corficolombiana resaltó además que la carga burocrática es un obstáculo para la competitividad de las empresas.
“En Colombia, los trámites burocráticos que tiene anualmente una empresa formal llegan a cerca de 2.600 horas. Es decir que se necesita prácticamente un trabajador al año solo para cumplir con trámites”, señaló. En su concepto, mientras no se resuelva ese cuello de botella, será difícil alcanzar metas de diversificación y crecimiento exportador.
También se refirió a la importancia de iniciativas internacionales, como la Franja y la Ruta, pero advirtió que su implementación requiere una estrategia diplomática clara y acuerdos formales que hasta ahora no se han consolidado. A esto se suma el impacto de la seguridad interna sobre la competitividad, con cultivos de coca cercanos a 240.000 hectáreas en 2024, un factor que incide directamente en las decisiones de inversión y comercio exterior y en la decisión de descertificación.
Papel de la banca
Por su parte, Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, abordó tanto el tema tributario como la situación del sistema financiero. Señaló que, en promedio, los colombianos destinan cinco meses de su trabajo anual al pago de impuestos.
“Queremos que no sean cinco meses de trabajo, sino seis meses de trabajo. Queremos que todo el esfuerzo productivo de este país se vaya al gobierno. Esa es la pregunta de fondo: si ese es el modelo en el que queremos estar”, sostuvo.
Sobre el sistema financiero, Malagón recordó que en 2023 y 2024 la cartera presentó una caída en términos reales, un hecho inusual que solo se había registrado en los años de la Gran Depresión y el conflicto con Perú en la década de 1930.
“Son dos de los peores años de la historia del sistema financiero colombiano. Eso nunca lo habíamos visto”, indicó.
Sin embargo, aseguró que el sector ha empezado a mostrar señales de recuperación, con una reducción en la cartera vencida y una mayor capacidad de colocación crediticia.
“Hoy tenemos carteras que ya no están vencidas en el 5,5%. Ya van por el 4% y muy seguramente el año que viene tendremos mejores niveles. Significa menos provisiones, un sector financiero más estable y ciudadanos y empresas en mejores condiciones de crecer”, afirmó.
También subrayó el papel de la banca corresponsal en el comercio exterior. “No existe aliado más importante para el sistema financiero colombiano desde el punto de vista internacional que la banca corresponsal, principalmente la norteamericana. Buena parte del sector importador y exportador descansa sobre esas actividades”, concluyó.