ENTRE LOS avances más significativos de la banca el año pasado es que alcanzó $134 billones en cartera sostenible a través de productos verdes y sociales. Vale la pena señalar que este monto irrigado en crédito sostenible representa alrededor del 19% de la cartera total de las entidades agremiadas, es decir que uno de cada $5 prestados es destinado para el financiamiento de sostenibilidad.
“De cara al futuro, el reto está en financiar la biodiversidad; por eso, en el marco de la COP16 lanzamos el Sinba (Sistema Nacional de Biodiversidad y Adaptación), un mecanismo que reúne a todo el sector financiero con el propósito de redirigir nuevos flujos de recursos hacia la naturaleza mediante esquemas de financiamiento combinado y modelos de riesgo alternativos y prospectivos”, puntualizó Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria.
Durante la instalación del 7° Congreso de Finanzas para la Equidad, Sostenibilidad y Transformación (FEST), Malagón, destacó los principales avances del sector financiero y el retroceso a nivel internacional en materia de sostenibilidad. El líder gremial resaltó algunas medidas que han impactado la agenda global en ese frente, como la nueva salida de Estados Unidos del Acuerdo de París, la flexibilización de la regulación sostenible en Europa y la derogación del plan para establecer una taxonomía verde en el Reino Unido.
Esto se ha reflejado, según Malagón, en una reducción del 40% en los activos totales de la Net-Zero Banking Alliance (más de US $27 billones), lo que en la práctica implica la salida de importantes instituciones financieras de Norteamérica y Europa. A pesar del complejo panorama global, recalcó que a nivel local se ha avanzado positivamente, pues el sector bancario ha diseñado estrategias que orientan los esfuerzos de la industria hacia la sostenibilidad.