Entre los avances de ambos países, el ejecutivo valoró que la Anatel de Brasil reconoció que el mercado de la televisión es más amplio y retiró obligaciones regulatorias a la televisión paga; mientras que de Argentina destacó la derogación del DNU 690 (que regulaba los precios minoristas), el must carry y la eliminación de reportes.
“La modernización regulatoria de Argentina y otros países de la región es ineludible para liberar recursos y fomentar inversiones que permitan al sector de distribución audiovisual tradicional competir en igualdad de condiciones con las otras formas de entretenimiento digital”, señaló.
Bentancourt resaltó que persiste en América Latina una evidente asimetría regulatoria que perjudica a las empresas de TV satelital y por cable, quienes enfrentan pesadas cargas tributarias y exigencias operativas, a diferencia de las plataformas internacionales que “van directo al consumidor”.
En este sentido, destacó que en Argentina el gravamen del 5% sobre la facturación para los operadores de TV paga, que está establecido en la ley 26,522, “es una mochila pesada”, por lo que propuso construir reglas horizontales para todo el ecosistema audiovisual.
Al cierre, consideró que la Asociación Argentina de Televisión por Cable (ATVC), organizador del evento, puede ser el organismo que funcione como articulador para que operadores, programadores y plataformas puedan construir consensos.