Bancos destinan más de ₵548 mil millones para fortalecer a las mipymes en Costa Rica

El sistema bancario nacional ha canalizado ₵548.656 millones en créditos dirigidos a micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), una cifra que refleja el peso de este sector en la economía costarricense y el compromiso de las entidades financieras con su desarrollo.

Al cierre de junio de este año se contabilizaron 36.882 deudores activos con operaciones crediticias destinadas exclusivamente a este segmento, según datos de la Asociación Bancaria Costarricense (ABC) con base en información de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).

De ese total, más de 23.500 créditos corresponden a micro y pequeñas empresas, con un monto agregado de ₵257.868 millones, mientras que 13.379 deudores pertenecen al grupo de medianas empresas, que concentran ₵290.788 millones en financiamiento.

Estos fondos se utilizan principalmente para cubrir capital de trabajo, adquirir insumos, renovar maquinaria o ampliar operaciones, necesidades que suelen marcar la diferencia entre la subsistencia y el crecimiento de los negocios.

Otro dato relevante es que el 36% de las personas deudoras de créditos para mipymes son mujeres empresarias, lo que equivale a unas 13.360 beneficiarias.

Esta cifra evidencia un aumento en la participación femenina dentro del sector productivo, aunque también señala que aún persisten brechas en el acceso al financiamiento.

Frente a este panorama, las entidades bancarias han comenzado a implementar programas con enfoque de género para promover la inclusión financiera de las mujeres, ofrecer asesoría técnica especializada y facilitar condiciones de crédito acordes a sus necesidades.

Daniela Gutiérrez, economista de la ABC, explicó que los bancos del país ofrecen una amplia gama de productos adaptados a los distintos tipos de actividades económicas, así como herramientas de evaluación que permiten valorar el historial financiero y la capacidad de pago de cada negocio.

“Las mipymes pueden acercarse a cualquier entidad para explorar las alternativas disponibles. Existen opciones diseñadas específicamente para sus necesidades y condiciones preferenciales que buscan facilitar el acceso al crédito”, señaló.

Entre los beneficios que algunas instituciones ofrecen a este sector figuran tasas de interés más competitivas, tipos de cambio preferenciales y costos reducidos en los procesos de formalización.

Estas medidas, según Gutiérrez, pretenden incentivar la formalidad y fomentar la estabilidad financiera de los pequeños empresarios.

El respaldo de los bancos hacia las mipymes no se limita al crédito, pues las entidades afiliadas a la ABC también promueven programas de formación, asesoría técnica y acompañamiento personalizado para fortalecer la gestión empresarial.

En muchos casos, estas iniciativas se desarrollan en coordinación con el Sistema de Banca para el Desarrollo, lo que amplía el alcance y las oportunidades para los negocios de menor tamaño.

Las capacitaciones abarcan temas como administración financiera, comercio electrónico, transformación digital, mercadeo y cumplimiento regulatorio.

Estos servicios no generan un costo adicional para los clientes y representan una oportunidad para mejorar su planificación, modernizar sus procesos y desarrollar habilidades gerenciales que fortalezcan su crecimiento a mediano y largo plazo.