Cuenta regresiva y ajustada para Caldera: nuevo contrato se refrendaría 5 días antes de que venza actual contrato

Agosto del 2026 será un mes clave para el Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (Incop), para el comercio nacional y para el país en general. El día 11 vence el contrato con la Sociedad Portuaria de Caldera (SPC), encargada de operar la terminal desde el 2006.

Según los cálculos del Incop, cinco días antes —el 6 de agosto— la Contraloría General de la República (CGR) refrendaría el nuevo contrato de concesión. Este documento permitirá a la nueva empresa no solo operar la terminal, sino también ejecutar el plan de modernización y ampliación.

La semana anterior, la Contraloría rechazó el último recurso presentado contra el pliego de condiciones establecido por el Incop para este concurso. Con esa resolución, la institución puede avanzar en las etapas finales del proceso de contratación.

El cronograma para Caldera

El Incop facilitó a El Observador el cronograma previsto para la licitación:

7 de noviembre: recepción y apertura de ofertas

Segunda semana de diciembre: evaluación de las ofertas

Cuarta semana de enero: informe de recomendación de la oferta adjudicada

Segunda semana de marzo: acto motivado de selección del adjudicatario

Tercera semana de abril (estimado): aprobación de la CGR del dictamen de adjudicación

Primera semana de junio: constitución de la sociedad concesionaria

Segunda semana de julio: firma y formalización del contrato de concesión

6 de agosto (estimado): refrendo del contrato por parte de la CGR

11 de agosto: cierre del contrato actual e inicio de la nueva concesión

El Incop informó que su Junta Directiva “se encuentra evaluando los cursos de acción técnicos y legales correspondientes ante alguna nueva eventualidad en el cronograma actual para la entrada del nuevo concesionario”. La aclaración se dio luego de que El Observador consultara sobre una posible ampliación del contrato vigente.

Incertidumbre en el sector empresarial

La Cámara de Comercio Exterior de Costa Rica (Crecex) manifestó su preocupación por el deterioro de las instalaciones de Puerto Caldera y por la posibilidad de que el nuevo concesionario no esté definido antes del 11 de agosto del 2026.

“La incertidumbre generada por la posibilidad de no adjudicar la nueva concesión antes de agosto de 2026, fecha de vencimiento del contrato actual, crea un escenario de alto riesgo”, señala un pronunciamiento emitido por la agrupación.

Entre los principales riesgos identificados por el sector comercial destacan:

Afectación a la seguridad de la cadena de suministro

Pérdida de confianza de los socios comerciales

Impacto social derivado de una posible parálisis del comercio exterior

“La saturación de Caldera no es un problema aislado, sino una amenaza directa a la seguridad de la cadena de suministro nacional. Esta crisis operativa, que erosiona la competitividad del país día a día, se ve agravada por una parálisis administrativa que ha impedido ejecutar los planes de modernización necesarios”, agregó Crecex.

¿En qué consiste el proyecto?

Las obras en la terminal más importante del Pacífico tendrán un costo de $600 millones. Contemplan intervenciones en las terminales de contenedores, la granelera y la de carga general.

En la primera fase de la terminal de contenedores se construirá un nuevo frente de atraque, se ampliará el patio de contenedores, se pavimentará y se instalarán nuevas grúas.

También se hará una explanada y nuevos accesos viales para la terminal granelera. Se le instalarán nuevos postes de amarre, dos grúas adicionales y dos tolvas.

Mientras que en la terminal general, la primera fase contempla la construcción de un nuevo muelle de buques de 250 metros de longitud y 13,6 de profundidad.

La contratación incluye tanto la operación de la terminal existente cuando termine el contrato actual, así como la construcción y operación de la nueva terminal.

De 600 a 900 buques por año

El Gobierno aseguró que con estos cambios en la infraestructura se pasará de atender 600 buques por año a 900. Además, las toneladas atendidas pasarán de 6 millones a 11 millones.

Se calcula que los efectos de la nueva terminal en la operación del puerto se reflejen hasta el año 2029, debido a que se deben atravesar las etapas administrativa y constructiva.

En el intermedio (2025-2029) existe incertidumbre. La administración Chaves Robles tiene planificada una inversión cercana a los $14 millones para hacerle mejoras paliativas, pero el sector empresarial lo considera insuficiente.

Debido al colapso que ya reporta el Puerto de Caldera y los atrasos en cargas y descargas las empresas están incurriendo en altos gastos adicionales, que se recargan a los consumidores y les genera pérdida de competitividad.

Esta licitación se tramita bajo el expediente No. 2024-LY-CAL-000001-INCOP.