CEPAL actualiza las proyecciones de crecimiento para América Latina y el Caribe

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) actualizó sus proyecciones de crecimiento para la región, estimando que el Producto Interno Bruto (PIB) aumentará un 2,4 % en 2025 y un 2,3 % en 2026.

La nueva estimación para 2025 representa una revisión al alza respecto del 2,2 % previsto en el Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2025, publicado el 5 de agosto. Esta es la segunda revisión al alza desde abril, cuando la perspectiva de crecimiento regional era del 2,0 %. Con esta actualización, la expectativa de crecimiento regional es idéntica a la cifra presentada en diciembre de 2024 (2,4 %).

En un comunicado de prensa, la organización regional de las Naciones Unidas indica que este ajuste a las proyecciones refleja un entorno internacional menos adverso que el previsto en abril, pero no modifica el diagnóstico subyacente: los impulsores externos del crecimiento se han desacelerado y la región continúa creciendo a un ritmo lento. Para superar esta situación, se necesita una transformación productiva más acelerada que impulse el crecimiento económico y la productividad, diversifique las economías y cree más y mejores empleos.

Un entorno global adverso que sigue condicionando las perspectivas de crecimiento

Las revisiones de las proyecciones para 2025 reflejan cambios en las condiciones externas que enfrenta la región. Estas incluyen modificaciones en los escenarios de crecimiento del comercio internacional debido a los efectos de los anuncios arancelarios realizados por Estados Unidos desde abril de este año, así como ajustes en las perspectivas de crecimiento de los principales socios comerciales de la región, cuyo ritmo, si bien se ha desacelerado en comparación con 2024, ha mejorado en comparación con las estimaciones de principios de año. Además de estos factores, las expectativas de inflación a nivel mundial han disminuido a un ritmo menor al previsto, lo que ha afectado las reducciones de las tasas de interés por parte de los principales bancos centrales y la trayectoria del dólar en los mercados internacionales.

Si bien el contexto internacional ha sido el principal condicionante del presente año, la CEPAL destaca que determinantes internos –como el menor espacio disponible para las políticas fiscales y monetarias, la especialización productiva y el destino de las exportaciones– también explican las diferencias en el desempeño de las economías de la región.

Actuaciones diferenciadas por subregión

Las proyecciones actuales apuntan a un comportamiento heterogéneo entre las subregiones. En 2025, se prevé que América del Sur crezca un 2,9 %, por encima del 2,7 % previsto en agosto. Este aumento refleja un incremento del comercio entre los países de la subregión y China, así como un repunte de los precios de los metales preciosos y otros productos de los sectores extractivos.

Se prevé que la estimación del crecimiento del PIB para Centroamérica no varíe respecto a la cifra anunciada en agosto, manteniéndose estable en el 2,6 %. Por otro lado, se prevé que el PIB de México crezca un 0,6 %, lo que supone una revisión al alza de 0,3 puntos porcentuales respecto a la estimación presentada en el Estudio Económico, lo que refleja un resultado más favorable en términos de comercio internacional y un desempeño mejor de lo previsto de la economía estadounidense. Se prevé que el Caribe de habla inglesa y neerlandesa crezca un 4,7 %, o un 1,9 % si se excluye a Guyana, frente al 4,1 % y el 1,8 % de agosto, respectivamente, impulsado por un resultado más favorable de lo esperado en el sector turístico.

Para 2026, la CEPAL mantuvo su proyección regional sin cambios en el 2,3 %. De confirmarse esta estimación, sería el cuarto año consecutivo en que la región crece a tasas cercanas al 2,3 %, lo que resultaría en un crecimiento promedio del PIB regional del 1,6 % para el período 2017-2026. Por subregiones, se prevén tasas de crecimiento para 2026 del 2,4 % para América del Sur, el 3,2 % para América Central, el 1,3 % para México y el 8,2 % para el Caribe (1,7 % si se excluye a Guyana).

Mercado laboral: menor dinamismo y brechas persistentes

El moderado desempeño económico de la región se reflejará en el limitado dinamismo del mercado laboral. La CEPAL proyecta que el número de personas empleadas aumentará un 1,5 % en 2025 y un 1,2 % en 2026, con una desaceleración en la creación de empleo formal. Si bien se prevé una ligera reducción de la informalidad laboral y las brechas de género, se prevé que ambos indicadores se mantengan en niveles elevados, lo que indica los desafíos estructurales de los mercados laborales regionales.

Entorno incierto y llamado a la acción

La CEPAL advierte que el panorama internacional continúa dominado por riesgos a la baja, incluyendo la posibilidad de correcciones abruptas en los mercados financieros internacionales, presiones sobre la sostenibilidad fiscal en las economías avanzadas y posibles disrupciones comerciales adicionales, tensiones que podrían afectar la credibilidad de las políticas monetarias de los principales bancos centrales del mundo y los niveles de las tasas de interés.

Ante este escenario, la CEPAL insta a los países de la región a preservar la estabilidad macroeconómica, fortalecer sus instituciones fiscales y monetarias, y promover políticas de desarrollo productivo orientadas a aumentar la productividad, diversificar las exportaciones, impulsar el comercio intrarregional y fomentar la inversión sostenible. Además, reitera que la cooperación internacional y el multilateralismo son esenciales para sostener la recuperación y mitigar los efectos de la fragmentación geoeconómica.

En diciembre, la CEPAL publicará su informe insignia Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2025, en el que ofrecerá un análisis detallado de los resultados del año junto con nuevas perspectivas para 2026. Las proyecciones completas pueden consultarse en el comunicado de prensa publicado en www.cepal.org.