Romper los silos: la clave para garantizar el acceso universal al agua y saneamiento frente al cambio climático
En Centroamérica, donde muchas familias aún enfrentan dificultades para contar con agua segura o servicios básicos, y donde el cambio climático amenaza con profundizar las desigualdades, esta conversación se vuelve más urgente que nunca.
Para comprender mejor el alcance de este encuentro y el papel que puede desempeñar la región, conversamos con Muyatwa Sitali, director ejecutivo interino de la alianza global Sanitation and Water for All (SWA). Desde su experiencia, Sitali destaca la importancia de unir liderazgos, sumar voluntades y transformar los desafíos en oportunidades sostenibles que aseguren un futuro más justo y resiliente para todos.
¿Cómo contribuye la Reunión de Ministros del Sector 2025 a promover soluciones concretas frente a los desafíos actuales de acceso al agua y saneamiento a nivel global?
La SMM 2025 representa una oportunidad histórica para crear y fortalecer políticas que puedan transformar las sociedades con resultados concretos, garantizando el derecho humano al agua y al saneamiento, así como fortaleciendo la resiliencia climática de las comunidades más vulnerables. Ofrece a los gobiernos la posibilidad de sumarse a la agenda climática global y mejorar las condiciones de los ciudadanos mediante acciones tangibles.
Este año, el tema de la Reunión de Ministros del Sector 2025 será “Rompiendo silos: uniendo el liderazgo político para integrar agua, saneamiento y acción climática.” Este tema es fundamental porque “romper silos” significa superar políticas y acciones fragmentadas integrando medidas de agua, saneamiento y clima. En lugar de soluciones aisladas que desperdician recursos y dejan a las poblaciones vulnerables expuestas a desastres, este enfoque coordina planificación, inversiones e infraestructura para ofrecer beneficios simultáneos en salud pública, resiliencia climática, seguridad alimentaria y energética, economía y confianza social. En países como Guatemala, donde millones aún no tienen acceso a agua potable y saneamiento, romper silos es esencial para abordar de manera efectiva y sostenible las crisis ambientales, sociales y económicas.
Durante estos dos días se presentarán casos de estudio y análisis de buenas prácticas adoptadas en varios países, junto con las soluciones encontradas y las experiencias adquiridas en este ámbito. Este enfoque de cooperación y fortalecimiento de la voluntad política establecerá un diálogo abierto y transparente entre gobiernos, autoridades de salud, líderes globales y expertos. Más importante aún, se centrará en las acciones que todos los actores pueden tomar para construir sociedades y economías más resilientes, basadas en la disponibilidad de sistemas de agua y saneamiento seguros y resistentes.
La agenda incluirá puntos relevantes como el lanzamiento del “Pacto de Líderes de Alto Nivel sobre Seguridad Hídrica y Resiliencia”, que busca compromisos concretos de los gobiernos; la implementación del “Mecanismo de Rendición de Cuentas Mutua”, diseñado para monitorear avances y garantizar transparencia en el cumplimiento de metas; y la vinculación con los procesos internacionales que alimentan la agenda de la COP30 en Brasil y la Conferencia del Agua de la ONU 2026. El evento está organizado por el Gobierno de España, UNICEF y la alianza Sanitation and Water for All (SWA).
Centroamérica enfrenta serios desafíos en el acceso al agua y al saneamiento, con particularidades propias en cada país respecto a sus recursos hídricos. ¿Cómo puede la SMM 2025 ayudar a reducir esta brecha?
Centroamérica es una región muy vulnerable a los efectos del cambio climático. Las sequías, las inundaciones y las lluvias más intensas amenazan la calidad del agua y el acceso equitativo y sostenible a este recurso vital. La SMM 2025 es un punto de encuentro clave para los líderes de la región, posicionando la seguridad hídrica en Centroamérica como un componente esencial de la adaptación al cambio climático y promoviendo alianzas, políticas y mecanismos de financiamiento que impulsen la inversión en esta área.
En países como Guatemala, el 44 % de los hogares aún no tiene acceso a agua potable segura, y un porcentaje similar carece de saneamiento básico. Esto resalta la importancia de los servicios de agua y saneamiento para prevenir enfermedades, mejorar la salud pública y garantizar nuestra supervivencia como especie.
Aunque el país es rico en recursos hídricos, la distribución desigual, la rápida urbanización, la deforestación y la vulnerabilidad al cambio climático han profundizado las desigualdades existentes. Hoy en día, millones de guatemaltecos, especialmente en comunidades rurales e indígenas, aún carecen de acceso a servicios de agua y saneamiento gestionados de manera segura, lo que los expone a riesgos para la salud y limita su plena participación en actividades económicas, ralentizando así el avance del país hacia sus metas de desarrollo.
La SMM ayudará a enfrentar estos desafíos elevando el agua y el saneamiento al más alto nivel político, creando una plataforma para intercambiar experiencias y fomentar la rendición de cuentas compartida, impulsando asociaciones e inversiones para fortalecer la infraestructura resiliente, especialmente en áreas rurales y de alto riesgo, movilizando financiamiento innovador para planes nacionales de agua y saneamiento, y reforzando el uso de sistemas de datos y alianzas para monitorear el progreso, guiar las inversiones y garantizar que los compromisos se traduzcan en resultados concretos para los hogares y las comunidades.
¿Cuál es el papel de Guatemala en esta conversación global?
Guatemala ocupa una posición estratégica debido a su alta vulnerabilidad climática y su experiencia en la gestión comunitaria del agua. Organizaciones como ADA2 y FUNDEMABV muestran cómo los actores locales impulsan modelos participativos de gobernanza ambiental. Estas experiencias colocan a Guatemala como una voz clave para orientar políticas de agua inclusivas y resilientes a nivel global. Al demostrar cómo las iniciativas lideradas por la comunidad pueden complementar los marcos nacionales e internacionales, el país comparte y a la vez adquiere valiosos aprendizajes para equilibrar la protección ambiental, la equidad social y las prioridades de desarrollo sostenible, que están en el corazón de la SMM 2025.
¿Cómo se reflejarán los principios del derecho humano al agua y al saneamiento en las propuestas y compromisos que se abordarán durante la SMM 2025?
Los ministros y sus socios analizarán cómo pueden alinearse mejor las políticas nacionales, los presupuestos y las estrategias climáticas para garantizar el acceso universal, especialmente para las poblaciones más vulnerables. Esto incluye fortalecer las instituciones, aumentar la inversión pública y asegurar que los servicios sean accesibles, confiables y resilientes frente a los impactos del cambio climático.
La SMM ayudará a enfrentar estos desafíos mediante:
- Liderazgo político y compromiso nacional: al reunir a ministros y jefes de agencias, la SMM contribuye a elevar el tema del agua y el saneamiento al más alto nivel político, alentando a la región a adoptar o fortalecer pactos o compromisos nacionales que establezcan metas medibles, plazos y estrategias de financiamiento para lograr el acceso universal.
- Aprendizaje entre pares y solidaridad regional: la SMM crea una plataforma para intercambiar experiencias y fortalecer la rendición de cuentas compartida, fomentando un enfoque centroamericano en materia de seguridad hídrica.
- Vincular el agua y el saneamiento con la resiliencia climática: las sequías, huracanes e inundaciones recurrentes de la región requieren una planificación integrada entre los sectores de agua y saneamiento, medio ambiente y cambio climático. La SMM puede impulsar alianzas e inversiones para fortalecer la infraestructura resiliente, especialmente en las zonas rurales y de alto riesgo.
- Movilización de financiamiento y alianzas: mediante diálogos con bancos de desarrollo, donantes bilaterales y otros actores económicos, la SMM puede ayudar a aprovechar nuevos recursos financieros para los planes de agua y saneamiento de la región, alineándolos con las prioridades de adaptación climática y salud pública.
- Rendición de cuentas y monitoreo: la SMM puede reforzar el uso de sistemas de datos y el Mecanismo de Responsabilidad Mutua para dar seguimiento al progreso nacional, orientar las inversiones y asegurar que los compromisos se traduzcan en resultados concretos para los hogares y las comunidades.
Por último, la SMM 2025 puede convertir los desafíos regionales en una oportunidad compartida de colaboración, en la que Guatemala y sus países vecinos se comprometan no solo a ampliar la infraestructura, sino también a garantizar que el acceso al agua y al saneamiento sea inclusivo, resiliente y sostenible para todos.