Bogotá tiene listo su proyecto de presupuesto para el 2026, según la Secretaría de Hacienda que radicó ante el Concejo el Proyecto de Acuerdo que define el uso de $40,4 billones, recursos con los que se busca garantizar la continuidad de programas e inversiones contempladas en el Plan de Desarrollo.
El documento fue presentado por el alcalde encargado, Gustavo Alberto Quintero Ardila, será discutido por el cabildo distrital durante el mes de noviembre y de acuerdo con la Secretaría de Hacienda, prioriza la inversión en sectores estratégicos que impactan directamente la calidad de vida de los bogotanos, en medio de un contexto económico nacional marcado por la desaceleración y las restricciones fiscales.
El monto total representa un incremento del 4,5% frente a lo aprobado para 2025, una variación que, según la Administración, permitirá sostener la ejecución de los programas más relevantes del distrito y fortalecer la capacidad institucional en los próximos meses. La estructura del gasto fue diseñada bajo criterios de eficiencia y austeridad, alineados con lo establecido en el Decreto 062 de 2024.
Del total de recursos, el 80,6% se destinará a inversión, un 13% a funcionamiento y el 6,4% restante al servicio de la deuda pública; apostando así por un esquema que consolida la tendencia de los últimos años en la capital, en los que la inversión social y la infraestructura han sido el eje del gasto público.
“La mayor parte de los recursos se concentrará en movilidad, educación, salud, integración social y hábitat, pilares fundamentales para el desarrollo de la ciudad. En conjunto, estos recursos garantizan la continuidad de proyectos clave en infraestructura, atención social y fortalecimiento institucional, bajo los criterios de eficiencia y austeridad establecidos por la Administración Distrital en el Decreto 062 de 2024”, manifestaron.
La Administración Distrital también enfatizó que el objetivo es sostener el ritmo de ejecución de las grandes obras de infraestructura vial, educativa y social, al tiempo que se refuerzan los programas de inclusión y atención a poblaciones vulnerables; con el fin de mantener el liderazgo de la ciudad como motor económico del país, pese a la incertidumbre fiscal que enfrenta el Gobierno Nacional.
Junto con el proyecto de presupuesto, la Secretaría de Hacienda presentó el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2026–2036, un documento que servirá de guía para la planeación financiera del Distrito en la próxima década y en el que se incluyen los principales balances fiscales y proyecciones económicas de la capital, así como los escenarios de ingresos y gasto que marcarán la sostenibilidad del modelo fiscal bogotano.
Este instrumento, explicó la entidad, busca planificar el uso responsable de los recursos teniendo en cuenta factores económicos globales y nacionales, y evaluar los posibles impactos de variables como la inflación, las tasas de interés o la dinámica del recaudo tributario sobre las finanzas del Distrito.
El comunicado oficial destacó que, pese a los retos económicos recientes, Bogotá mantiene una posición fiscal sólida y un crecimiento económico superior al promedio nacional; al tiempo que la disciplina en el manejo del gasto público y la ejecución sostenida de proyectos de infraestructura y educación han sido claves para sostener la estabilidad de las cuentas distritales.
Con todo esto, la discusión en el Concejo de Bogotá será determinante para definir los ajustes finales del proyecto, en particular en lo relacionado con la asignación de recursos a sectores sociales y estratégicos; mientras que la Administración Distrital espera que el presupuesto sea aprobado antes de finalizar noviembre, garantizando así la continuidad de la inversión y el cumplimiento de las metas del Plan de Desarrollo.
Con una ejecución del 80% orientada a inversión, la capital del país envía un mensaje de confianza y responsabilidad fiscal; dado que en un panorama nacional donde los presupuestos públicos enfrentan presiones crecientes, Bogotá busca mantener su senda de crecimiento equilibrado, consolidando un modelo de gestión que combina estabilidad, sostenibilidad y compromiso con el bienestar ciudadano.