Conductores de Uber en Costa Rica se unen a un sindicato por sus derechos y beneficios laborales.
Un número creciente de conductores de Uber en la zona se ha afiliado al Sindicato de Empleados Públicos y Privados ( SIFUP ) para presentar una demanda colectiva contra la empresa por prestaciones laborales impagas. La iniciativa busca el reconocimiento de las vacaciones pagadas y las gratificaciones navideñas, con reclamaciones individuales que alcanzan hasta 6 millones de francos (unos 11.400 dólares) en algunos casos.
El abogado laboralista Roy Castillo, delegado nacional de SIFUP ante el Ministerio de Trabajo, lidera la iniciativa. Señala recientes fallos judiciales que establecen un vínculo laboral entre Uber y sus conductores. «Varias sentencias del Tribunal Laboral y de la Segunda Sala ya confirman la relación laboral para los trabajadores de la plataforma», afirmó Castillo. «Nuestro objetivo es reunir a 1.500 denunciantes para una acción conjunta, donde varias personas persigan el mismo fin».
La semana pasada, SIFUP comenzó a aceptar afiliaciones de conductores. Para el martes, 137 se habían afiliado, y otros 25 se unieron ese mismo día. El sindicato ahora celebra reuniones para preparar las acciones legales que emprenderá en las próximas semanas. Castillo añadió que buscan una audiencia con los representantes locales de Uber a través del Ministerio de Trabajo para llegar a un acuerdo amistoso y evitar un proceso judicial.
Los conductores quieren seguir trabajando en la plataforma, pero con las protecciones laborales estándar. Esta iniciativa surge tras una serie de victorias judiciales para los trabajadores independientes en Costa Rica. En agosto , la Corte de Apelaciones Laborales ratificó la relación laboral en un caso, obligando a Uber a cubrir los daños y perjuicios por un supuesto despido injustificado —considerado como una desconexión de la aplicación—, además de tres años de prestaciones laborales como vacaciones y bonos.
Una segunda sentencia emitida en octubre por el Tribunal Laboral de San José corroboró esta postura, ordenando pagos tras encontrar un acuerdo laboral con otro conductor. Estas decisiones se basan en precedentes anteriores, incluyendo una orden del Tribunal Laboral de 2023 que obligaba a Uber a pagar vacaciones, bonos y cotizaciones a la seguridad social a un conductor.
Castillo mencionó consultas de conductores de otras plataformas, insinuando posibles acciones similares contra esas empresas. Uber no ha respondido públicamente a las demandas del sindicato.
Este hecho pone de relieve las tensiones persistentes en la economía colaborativa de Costa Rica, donde plataformas como Uber entraron al mercado hace una década sin contratos laborales formales. Los conductores a menudo se enfrentan a horarios irregulares y carecen de garantías básicas, lo que ha generado peticiones de regulación.
Los legisladores han propuesto proyectos de ley para otorgar derechos a los trabajadores de plataformas digitales, como los de servicios de reparto como Uber Eats o Didi. Un proyecto reciente se centra en los salarios, los horarios y el seguro para los repartidores.
A medida que aumentan las afiliaciones, SIFUP planea presentar la demanda pronto si las negociaciones fracasan. Por ahora, los conductores continúan prestando sus servicios mientras se organizan para lograr un cambio.