Los territorios indígenas de la región enfrentan una presión extractiva sin precedentes, alerta nuevo informe global

Un informe publicado hoy por la Alianza Global de Comunidades Territoriales (GATC), Earth Insight, la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques (AMPB) y otras organizaciones lideradas por Pueblos Indígenas y comunidades locales, revela una presión industrial sin precedentes sobre los territorios de estos pueblos en Mesoamérica.

Solo en la Amazonía, 31 millones de hectáreas de territorios indígenas están bajo bloques petroleros y gasíferos, y en Mesoamérica, casi 19 millones están bajo concesiones mineras. A esto se suman amenazas por tala industrial, narcotráfico, acaparamiento de tierras, desplazamiento forzado y violencia hacia líderes y defensoras.

“Sin acciones decisivas para hacer respetar los derechos y apoyar la gestión indígena del territorio, la humanidad no cumplirá sus metas climáticas y de biodiversidad. Si el mundo sigue el liderazgo de quienes han protegido estos ecosistemas durante generaciones, existe una ruta viable hacia la regeneración”, afirmó Juan Carlos Jintiach, Secretario Ejecutivo de la GATC.

Radiografía de la presión territorial

El reporte, Territorios de Pueblos Indígenas y Comunidades Locales en la Primera Línea: Mapeo de amenazas y soluciones en las mayores selvas tropicales del mundo, ofrece un análisis geoespacial detallado de las amenazas en la ragión: 

• En la Amazonía, 31 millones de hectáreas están cubiertas por bloques petroleros y gasíferos.

• En Mesoamérica, 18,7 millones de hectáreas (17%) de tierras comunitarias están bajo concesiones mineras.

• En Ecuador, el 64% del territorio Waorani está dentro de concesiones petroleras.

En Perú, el corredor Yavarí-Tapiche, hogar de pueblos en aislamiento, enfrenta amenazas de expansión petrolera, pese a tener un 99% de cobertura boscosa.

En México, más de 90 concesiones mineras cubren territorios indígenas en 31 municipios de la Sierra Norte de Puebla.

• En Guatemala, el modelo forestal comunitario del Petén, con apenas 1,5% de deforestación, está en riesgo por inseguridad y falta de financiamiento.

• En Colombia, el 99,5% del bosque amazónico en territorios indígenas sigue en pie, gracias a 25 entidades territoriales, pero sin el respaldo necesario del Estado.

• En Nicaragua, el 78% de la pérdida de bosque primario en 2024 se concentró en Bosawas, territorio indígena.

“Se dice que la Madre Amazonía da lluvia a las nubes y crea ríos en el cielo. Si el bosque desaparece, se llevará la lluvia y los ríos con él. No es un acto de solidaridad, sino de supervivencia: si la Amazonía desaparece, se llevará con ella nuestro futuro compartido”, advirtió Fany Kuiru, Coordinadora General de la COICA.

Las soluciones ya existen, pero necesitan respaldo

El informe no solo denuncia: también documenta iniciativas de protección forestal lideradas por los pueblos mismos.

• En Guatemala, las comunidades de Petén gestionan 480.000 hectáreas con prácticas sostenibles.

• En Colombia, la gobernanza indígena ha mantenido intactos vastos territorios amazónicos.

• En Panamá, el territorio gunadule de Gunayala, con 100 años de autonomía, integra autogobierno indígena, turismo sostenible y conservación ambiental.

“Mesoamérica es un corredor estratégico donde bosques, arrecifes y culturas convergen. El equilibrio que hemos mantenido durante siglos hoy está bajo asedio. Protegerlo no es un favor: es una responsabilidad compartida con el planeta”, expresó Levi Sucre Romero, líder de la AMPB.

Publicada en vísperas de la COP30 en Brasil, esta evaluación busca influir en la agenda climática y de biodiversidad global con una advertencia clara: sin el respeto a los derechos territoriales, las metas climáticas no serán alcanzables.

El informe se apoya en la Declaración de Brazzaville y articula cinco demandas clave:

1. Reconocer los derechos territoriales.

2. Garantizar el consentimiento libre, previo e informado.

3. Financiamiento directo a comunidades.

4. Protección de la vida de defensoras y defensores.

5. Integración del conocimiento tradicional en las políticas globales.

“La evidencia es clara: sin reconocer con urgencia los derechos territoriales, garantizar el consentimiento libre, previo e informado y proteger los ecosistemas que nos sostienen, las metas climáticas y de biodiversidad global no podrán alcanzarse”, declaró M. Florencia Librizzi, Subdirectora de Earth Insight.

El mensaje es claro: los pueblos indígenas y comunidades locales no solo están bajo amenaza, sino que también ofrecen soluciones reales para enfrentar la crisis climática y ecológica global. Este informe no es solo una advertencia: es una hoja de ruta.

Los mapas e imágenes descargables del informe están disponibles aquí

Acerca de la Global Alliance of Territorial Communities (GATC)

La Alianza Global de Comunidades Territoriales reúne a más de 36 millones de Pueblos Indígenas y comunidades locales en 24 países, que protegen 958 millones de hectáreas de bosques. Entre sus miembros regionales se encuentran la Alianza de los Pueblos Indígenas del Archipiélago Indonesio (AMAN); la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques (AMPB); la Articulación de Pueblos Indígenas de Brasil (APIB); la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA); y la Red de Poblaciones Indígenas y Locales para la Gestión Sostenible de los Ecosistemas Forestales de África Central (REPALEAC). Estas organizaciones trabajan de manera conjunta para proteger territorios, salvaguardar la biodiversidad y promover soluciones climáticas basadas en la gobernanza ancestral y el conocimiento tradicional.

Acerca de Earth Insight

Earth Insight desarrolla herramientas críticas de transparencia y promueve la limitación de la expansión de combustibles fósiles, minería y otras amenazas industriales a ecosistemas clave y a los Pueblos Indígenas y comunidades locales. Su labor de investigación, comunicaciones y participación es fundamental para respaldar intervenciones de actores políticos y financieros que puedan proteger ecosistemas vitales, constituyendo un paso esencial para abordar simultáneamente las crisis climática y de biodiversidad.

Acerca de COICA

La Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) representa a los Pueblos Indígenas de nueve países de la cuenca del Amazonas: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela. Fundada para promover los derechos, el conocimiento tradicional y el cuidado territorial de los Pueblos Indígenas y comunidades locales amazónicas, COICA impulsa reformas sobre tenencia de tierras, modelos de conservación indígena y soluciones climáticas basadas en conocimientos ancestrales. La organización trabaja para que los Pueblos Indígenas y las comunidades locales sean reconocidos no únicamente como beneficiarios, sino como arquitectos del futuro sostenible de los bosques amazónicos.

Acerca de APIB

La Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB) es la mayor organización indígena en Brasil, que vincula organizaciones indígenas regionales y nacionales en todo el país para defender los derechos, territorios y culturas de los Pueblos Indígenas. Fundada en 2005, APIB representa a más de 180 pueblos en todos los biomas de Brasil, incluidos la Amazonía, el Cerrado, la Mata Atlántica, el Pantanal, la Caatinga y los Pampas. APIB trabaja para garantizar la demarcación de tierras, proteger los territorios de invasiones y actividades extractivas, fortalecer los sistemas de gobernanza indígenas y promover soluciones climáticas y de biodiversidad basadas en el conocimiento ancestral. La organización impulsa la participación indígena en las políticas nacionales e internacionales y amplifica el liderazgo indígena en la respuesta a las crisis climática y de biodiversidad. La labor de APIB demuestra que proteger los territorios indígenas es esencial tanto para la supervivencia y continuidad cultural de los Pueblos Indígenas y las comunidades locales como para el futuro de Brasil y de toda la humanidad