El regulador de telecomunicaciones de Costa Rica pronostica que las conexiones a internet satelital alcanzarán las 40.000 para 2030, con Starlink a la cabeza. La Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) publicó esta proyección en medio de un aumento repentino de la demanda de acceso de alta velocidad en zonas remotas.
A junio de 2025, el país contaba con 26.928 suscripciones a internet satelital. Starlink, operado por SpaceX, representa la mayoría de estas. El servicio ha crecido de forma constante desde su lanzamiento en Costa Rica hace dos años, cubriendo las necesidades de los proveedores tradicionales en las zonas rurales y montañosas.
Sutel atribuye este auge a la capacidad de Starlink para ofrecer conexiones confiables donde las redes de fibra óptica y celulares son insuficientes. Agricultores de las tierras altas, pequeños negocios en pueblos costeros y familias en comunidades aisladas ahora dependen de la tecnología para tareas cotidianas como la educación en línea y el teletrabajo.
La perspectiva del regulador apunta a una expansión continua. Dado que la diversidad geográfica de Costa Rica plantea desafíos para la infraestructura terrestre, las opciones satelitales abordan las necesidades de conectividad. Sutel prevé un aumento en las suscripciones a medida que más hogares y empresas adopten el servicio.
Starlink ingresó al mercado costarricense tras recibir la aprobación en 2023. La compañía inició operaciones ese mismo año, ofreciendo planes desde ₡23.000 al mes para usuarios residenciales. Los kits de equipo, que incluyen una antena parabólica y un router, tienen un costo único. Las velocidades de descarga suelen oscilar entre 50 y 200 Mbps, según la ubicación y el uso.
Los usuarios reportan mejoras en zonas con un servicio tradicional deficiente. En regiones como Guanacaste y la Península de Osa, donde las fuertes lluvias suelen interrumpir la señal, Starlink ofrece una alternativa estable. Esto ha impulsado actividades económicas, desde operadores turísticos que gestionan reservas hasta exportadores que coordinan envíos.
El crecimiento se alinea con las tendencias más amplias en Latinoamérica. Países vecinos, como Panamá y El Salvador, también han adoptado Starlink. En Costa Rica, el servicio complementa los esfuerzos de las empresas locales de telecomunicaciones para ampliar su cobertura.
Los funcionarios gubernamentales locales consideran el internet satelital como una herramienta para reducir la brecha digital. Según datos recientes, alrededor del 20% de la población aún carece de banda ancha adecuada. La proyección de Sutel supone una inversión constante y apoyo regulatorio para integrar estas tecnologías.
Aún persisten desafíos. Los altos costos iniciales disuaden a algunos suscriptores potenciales, aunque Starlink ha introducido planes flexibles para usuarios móviles, como aquellos en vehículos recreativos. Las preocupaciones ambientales sobre las constelaciones satelitales han surgido a nivel mundial, pero Costa Rica no ha reportado problemas importantes.
A medida que nuestro país avanza hacia su objetivo de 2030, Starlink planea nuevas mejoras. La compañía busca añadir más satélites a su red, aumentando la capacidad y reduciendo la latencia. Esto podría atraer aún más usuarios en zonas desatendidas. Por ahora, la cifra de 40.000 suscripciones representa un hito en los objetivos de conectividad de Costa Rica. Señala el progreso en la accesibilidad a internet de alta velocidad en todo el país, impulsando el crecimiento de la educación, la salud y el comercio.