Los operadores del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría prevén un notable repunte en el tráfico de pasajeros para la próxima temporada alta, con proyecciones de 300.000 visitantes más que el año pasado. Este crecimiento del 4,5% refleja un renovado interés en Costa Rica como destino turístico, ya que el país se prepara para un período de alta demanda desde el 1 de noviembre hasta la Semana Santa de 2026.
Aeris, la empresa que administra el aeropuerto de Alajuela, publicó detalles para ayudar a los pasajeros a sortear las multitudes previstas. Las autoridades identificaron tres franjas horarias clave durante el día en las que las llegadas y salidas alcanzan su máximo nivel, y aconsejaron a los viajeros planificar sus viajes fuera de estas franjas horarias siempre que sea posible para reducir los tiempos de espera.
El primer periodo de mayor afluencia comienza a las 6:00 h, con personal atendiendo entre 1000 y 1600 personas. Por la tarde, la afluencia se intensifica de nuevo alrededor de las 14:00 h, cuando entre 1000 y 1900 pasajeros transitan por las instalaciones. El día finaliza con otro pico a las 16:00 h, con un aforo de entre 600 y 1000 personas.
Para gestionar el flujo, el aeropuerto ha implementado varias mejoras. Las estaciones de autofacturación agilizan el registro, mientras que los sistemas de monitoreo en tiempo real rastrean los patrones de tráfico. Los equipos de Aeris se coordinan estrechamente con la policía de inmigración, que ha asignado hasta 20 agentes para mantener la seguridad y la eficiencia. El Ministerio de Agricultura y Ganadería aporta más de 10 personas, junto con tres perros adiestrados, para inspeccionar la mercancía entrante.
Estas medidas buscan mantener los tiempos de procesamiento por debajo de los 45 minutos para la mayoría de los viajeros, incluso durante las horas punta. Los pasajeros deben prever tiempo adicional para vuelos internacionales y llegar con al menos tres horas de anticipación para evitar los controles de seguridad y las posibles filas.
El aumento proyectado se produce tras un año irregular para el turismo en Costa Rica. A principios de 2025, las llegadas disminuyeron debido a factores económicos y preocupaciones de seguridad en algunas zonas, pero las tendencias recientes apuntan a una recuperación. Las aerolíneas han añadido rutas estacionales, incluyendo vuelos más frecuentes desde Europa y Norteamérica, lo que refuerza la conectividad.
La expansión en curso del aeropuerto respalda este crecimiento. Obras valoradas en 309 millones de dólares están en marcha, de las cuales más de la mitad (166 millones de dólares) ya se han completado. Las mejoras incluyen un mejor manejo del equipaje y puertas adicionales para acomodar un mayor volumen de pasajeros sin mayores interrupciones.
Tanto para los locales como para los visitantes, la temporada promete beneficios económicos a través de empleos y gastos en las comunidades cercanas. Los negocios de Alajuela y alrededores anticipan la afluencia, preparándose para una mayor demanda en hoteles, restaurantes y tours.