Venezuela, el segundo país con mayor movilización Cripto P2P en Latinoamérica

Venezuela se destaca notablemente en el mercado global de criptomonedas como uno de los países con mayor volumen de transacciones P2P (peer-to-peer). Este modelo de intercambio, que consiste en transferencias de fondos directas entre dos usuarios sin la intervención de la banca tradicional, sitúa al país en una posición relevante a nivel mundial. A nivel regional, únicamente Brasil lo supera en la cantidad de operaciones de este tipo.

El experto en inversiones y conocedor del tema, Eleazar Colmenares, comentó en el programa «A Tiempo» de Unión Radio que esta tendencia es una muestra de cómo la tecnología se ha democratizado, haciéndose accesible para todos.

Colmenares también citó datos de CAVECOM, señalando que la población venezolana posee un alto nivel de acceso a servicios bancarios.

Analizando la trayectoria de esta adopción, Colmenares recordó que, según un informe de Chainalysis, en 2020 Venezuela se ubicó en el tercer puesto global de 154 naciones en cuanto a la adopción de criptomonedas.

Desde ese momento, el país ha mantenido una presencia constante entre los mayores participantes del mercado P2P, especialmente en plataformas como Binance. A pesar de una ligera baja, el informe de 2024 aún coloca a Venezuela en la decimoctava posición mundial.

Cifras y estabilidad

El especialista reveló que el país ha movilizado cerca de 44.600 millones de dólares en criptoactivos. Un dato significativo de 2024 es que el 47% de las operaciones P2P que manejaron montos inferiores a $10.000 se efectuaron utilizando monedas estables (stablecoins), lo que implica una paridad de valor de 1 a 1 con la moneda de referencia (generalmente el dólar).

Colmenares concluyó su análisis enfatizando que «el dinero ya no tiene fronteras», resaltando la velocidad y la evolución de esta tecnología.

Como ejemplo de su eficiencia, mencionó la capacidad de realizar transferencias en cuestión de segundos y la seguridad que aporta el blockchain, al que describió como un «libro de contabilidad» inmutable.