La Fundación Coca-Cola, el brazo filantrópico de The Coca-Cola Company, ha otorgado US$1 millón a la Fundación Panamericana para el Desarrollo (PADF) para apoyar el Proyecto de Reciclaje de Plásticos del Caribe, una iniciativa regional que tiene como objetivo ampliar la recolección de residuos plásticos y fortalecer los sistemas de reciclaje en todo el Caribe.
Esta inversión llega en un momento crítico, ya que las naciones del Caribe enfrentan crecientes costos de gestión de residuos, una creciente contaminación plástica y una creciente demanda de oportunidades económicas sostenibles.
“Al apoyar esta iniciativa regional, contribuimos a fortalecer los sistemas locales de reciclaje, empoderamos a los recolectores de residuos y apoyamos soluciones innovadoras que buscan proteger tanto a las comunidades caribeñas como a los recursos naturales de la región. Esperamos ver el impacto económico y ambiental a largo plazo que esta labor generará”, afirmó Carlos Pagoaga, presidente de la Fundación Coca-Cola.
Según el Grupo del Banco Mundial, más de 320.000 toneladas de residuos plásticos no se recogen cada año en el Caribe, lo que degrada los frágiles ecosistemas marinos y amenaza las industrias del turismo, la pesca y el transporte marítimo que sustentan las economías locales.
La dispersa geografía insular de la región, la limitada infraestructura de gestión de residuos y los pequeños mercados dificultan especialmente el reciclaje. El acceso limitado a la financiación, la escasa concienciación ciudadana y las regulaciones del transporte transfronterizo limitan aún más el desarrollo de una infraestructura de reciclaje sólida.
El programa, de un año de duración y que abarcará varios países, funcionará en Granada, Surinam, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago, Bahamas y Guyana.
Juntos, estos países representan oportunidades cruciales para fortalecer los sistemas de gestión de residuos, apoyar los medios de vida locales y proteger los entornos marinos. Mediante la colaboración regional, las alianzas locales y modelos innovadores de reciclaje, el proyecto busca aumentar la recuperación de plásticos, reducir la presión sobre los vertederos y ampliar las oportunidades económicas para mujeres, jóvenes y comunidades marginadas.
“Gracias a nuestros años de colaboración con la Fundación Coca-Cola, PADF está ampliando las oportunidades económicas para los recolectores locales, fortaleciendo los sistemas de reciclaje y construyendo comunidades y ecosistemas resilientes. Su apoyo y colaboración permiten empoderar a las personas y generar un impacto duradero en todo el Caribe”, afirmó Katie Taylor, directora ejecutiva de PADF.
El Proyecto de Reciclaje de Plásticos del Caribe está financiado por la Fundación Coca-Cola e implementado por PADF en colaboración con CircularPak, consultora de economía circular. El proyecto se centra en tres estrategias fundamentales que buscan fortalecer los sistemas de gestión de residuos y mejorar la recolección en toda la región:
Fortalecer a los “campeones del reciclaje” locales para implementar programas de reciclaje innovadores y mejorar la eficiencia de la recolección y el procesamiento.
Ampliar y apoyar las redes de recolectores de residuos, creando oportunidades de generación de ingresos y aumentando el volumen y la calidad de los plásticos recolectados, procesados y reciclados.
Fomentar vínculos regionales que posibiliten la colaboración transfronteriza, reduzcan los costos de flete y procesamiento y aumenten la viabilidad de los sistemas de reciclaje nacionales y regionales.
Una continuación de una sólida colaboración
Esta iniciativa se basa en la colaboración continua entre PADF y la Fundación Coca-Cola para ampliar las iniciativas de reciclaje y transformar los residuos plásticos en oportunidades económicas. Desde 2022, la alianza ha proporcionado capacitación, equipo y apoyo a cientos de recolectores de residuos y ha permitido la recolección de más de 2300 toneladas de plástico.
Estos esfuerzos han empoderado a las comunidades locales, incluidas las mujeres y los jóvenes, al tiempo que han ayudado a fortalecer los sistemas de reciclaje locales y han fomentado comunidades más resilientes en todo el Caribe.