Más allá de las medallas, el legado de Daniel Dhers en Venezuela busca escribirse sobre el asfalto y en las nuevas generaciones. El medallista de plata de Tokio 2020 encabezó este domingo su tradicional rodada de fin de año en la capital, reafirmando su compromiso con la expansión del BMX Freestyle como una disciplina de alcance nacional.
El atleta de 40 años, quien se convirtió en referencia mundial del deporte, explicó a la prensa que su fundación mantiene una agenda activa de competencias y eventos al aire libre en todo el territorio. Aunque reconoce que el proceso de formación es arduo, se mantiene optimista sobre el futuro del deporte sobre dos ruedas en el país.
«Sé que va a tomar un tiempo para conseguir esa próxima medalla olímpica, pero había que comenzar», sentenció Dhers, dejando clara su visión a largo plazo.
Semilleros de talento en el interior
Como parte de este esfuerzo por descentralizar la práctica deportiva, el ciclista destacó el éxito de un torneo reciente en el occidente del país. Dhers informó que este mismo domingo concluyó una competición en la ciudad de Maracaibo, la cual se desarrolló durante dos semanas y logró posicionarse como la segunda «más asistida del país», un indicador clave del crecimiento de la afición.
Ruta nostálgica entre Altamira y Los Próceres
La convocatoria dominical en Caracas superó las expectativas. Al menos un centenar de personas se sumaron al recorrido, creando un pelotón heterogéneo que incluyó ciclistas de montaña, de ruta y de BMX de todas las edades.
El trayecto estuvo cargado de simbolismo personal para el campeón, pues replicó la ruta exacta que él solía transitar en sus inicios: partiendo desde la Plaza Francia de Altamira, en el este de la metrópoli, hasta finalizar en el monumental Paseo Los Próceres, en el suroeste.
«Cuando vengo trato de hacer actividades deportivas, especialmente que tengan que ver con la bicicleta y no me esperaba que viniera tanta gente, así que contento de que la gente se está movilizando en bicicleta», confesó el medallista ante la asistencia.
Resiliencia sobre ruedas
Para Dhers, estas actividades van más allá del ejercicio físico; representan una afirmación de la cotidianidad venezolana frente a la adversidad. El deportista reconoció las «complejidades para vivir» en Venezuela y el contexto «complicado a nivel mundial», pero valoró el espíritu de la ciudadanía para encontrar espacios de esparcimiento.
«Acá internamente estamos haciendo vida, estamos tratando de montar bici, hacer lo que se puede. Creo que ese es el punto: tratar de disfrutar», reflexionó al cierre de la jornada.
Cabe destacar que Dhers, quien subió al podio en los Juegos Olímpicos de Tokio —celebrados en 2021 por la pandemia— durante el debut de esta disciplina, oficializó su retiro de las competencias profesionales en 2024. Desde entonces, ha volcado su experiencia y energía en la formación de los futuros talentos del ciclismo venezolano.