La digitalización inteligente de la energía define el futuro de la construcción en Centroamérica

En un contexto donde el sector de la construcción en América Latina proyecta alcanzar los 384 mil millones de dólares para 2034, la región se enfrenta al reto de integrar la digitalización inteligente de la energía como eje central de su desarrollo. En Centroamérica, donde la industria aporta entre el 3.7% y el 12.5% del PIB en países como Costa Rica, Panamá y El Salvador, la automatización y la medición precisa de datos se presentan como las herramientas definitivas para la sostenibilidad.

De acuerdo con datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP), los edificios son responsables de entre el 37% y el 39% de las emisiones de CO2 relacionadas con la energía. Además, se estima que el 30% de la energía utilizada en infraestructuras comerciales se desperdicia, lo que subraya la necesidad de transitar hacia modelos operativos más eficientes.

El rol de los sistemas de gestión avanzada

La optimización energética actual se apoya en los Sistemas de Gestión de Edificios (BMS), el software de monitoreo avanzado (PME) y las herramientas de análisis (EAA). Estos sistemas funcionan como el centro neurálgico de las edificaciones, permitiendo el control en tiempo real de variables como la climatización, iluminación y calidad del aire.

Lady Campos, gerente de Desarrollo de Negocios para Centroamérica de Schneider Electric, explicó que al digitalizar la operación de edificios nuevos o existentes, los desarrolladores suelen identificar entre un 15% y un 30% de consumo eliminable mediante medidas sencillas. Campos enfatizó que estas tecnologías permiten gestionar la energía como una palanca de competitividad en lugar de un costo fijo, logrando reducir los gastos operativos entre un 30% y un 50%.

Resiliencia y tecnología IoT

Para Centroamérica, la adopción de estas soluciones responde también a la vulnerabilidad ante fenómenos climáticos extremos. La integración de tecnologías de Internet de las Cosas (IoT) e Inteligencia Artificial permite que los edificios aprendan patrones de uso y generen alertas automáticas ante anomalías. Lady Campos, en representación de Schneider Electric, agregó que incorporar criterios de construcción sostenible reduce los riesgos asociados a huracanes e inundaciones, fortaleciendo la infraestructura urbana frente al cambio climático.

La implementación de estas plataformas no solo agiliza el cumplimiento de normativas internacionales como la ISO 50001, sino que ofrece resultados financieros tangibles. Según los reportes de organizaciones que han adoptado estas tecnologías, los ahorros en costos energéticos durante los primeros 12 meses oscilan entre el 15% y el 30%, con casos de retorno de inversión alcanzados en tan solo seis meses.

Con una tasa de crecimiento anual proyectada del 4% para el sector construcción hasta 2034, el año 2026 se perfila como el punto de inflexión donde la gestión digital de la energía pasará de ser una tendencia opcional a un estándar indispensable para la inversión extranjera y el bienestar climático en la región centroamericana.