Laura Fernández Delgado fue elegida presidenta de Costa Rica tras ganar la primera vuelta de las elecciones presidenciales del país. Fernández asumirá el cargo el 8 de mayo y se convertirá en la segunda mujer en liderar la nación centroamericana.
La candidata del Partido Pueblo Soberano, partido gobernante del presidente saliente Rodrigo Chaves, obtuvo el domingo alrededor del 49% de los votos válidos, lo que le permitió evitar una segunda vuelta y asegurar la continuidad del proyecto político del actual gobierno.
Según el Tribunal Supremo Electoral de Costa Rica, la participación electoral alcanzó cerca del 69% del padrón electoral.
Con más del 93% de los colegios electorales escrutados, Fernández obtuvo una clara ventaja sobre sus rivales. El candidato del Partido Liberación Nacional, Álvaro Ramos, quedó en segundo lugar con poco más del 32% de los votos. Claudia Dobles, de la coalición Agenda Ciudadana, le siguió con cerca del 4,7%.
Fernández, politóloga de 39 años y ex ministra de la Presidencia, construyó su carrera política dentro del círculo íntimo de Chaves después de ocupar puestos clave en el poder ejecutivo.
El partido gobernante presentó su candidatura como una apuesta por la continuidad durante una campaña marcada por la polarización política y una oposición fragmentada.
En el Congreso, los resultados no alcanzaron los objetivos del partido gobernante. El Partido Pueblo Soberano no alcanzó su objetivo de obtener 40 escaños en la Asamblea Legislativa de 57 miembros.
Ese umbral fue calificado en distintos momentos como necesario para avanzar en reformas importantes, incluidos cambios en el funcionamiento de las instituciones y el sistema de justicia, según declaraciones públicas de dirigentes del partido gobernante y análisis académicos citados por el diario local El Observador .
En su discurso de victoria, Fernández dijo que su elección abre el camino a una "Tercera República" en Costa Rica.
"El cambio será profundo e irreversible", dijo Fernández, prometiendo reformas al estado y un impulso a la libre empresa, el comercio y mayores oportunidades para los jóvenes y las mujeres, informó el medio digital CR Hoy .
La política económica ocupó un lugar destacado en sus comentarios y propuestas. Durante 2024 y 2025, Costa Rica registró un mayor crecimiento, una disminución del desempleo y una menor deuda pública, logros que Fernández ha atribuido al gobierno saliente.
Según el informe Estado de la Nación 2025, conocido como PEN, esas cifras convirtieron a Costa Rica en la economía de más rápido crecimiento entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
Fernández instó a la oposición a ejercer un papel de vigilancia sin obstruir la gobernanza. Defendió la libertad de prensa e instó a los legisladores recién elegidos a actuar con prudencia y responsabilidad en el nuevo panorama político.
Su administración enfrentará desafíos inmediatos, como el aumento de la violencia vinculada al narcotráfico y el crimen organizado. Costa Rica cerró 2025 con 873 homicidios, una de las cifras más altas de su historia reciente, con una tasa reportada de 16,7 por cada 100.000 habitantes, según las autoridades judiciales.
Varias figuras de la oposición han advertido que una victoria oficialista podría conducir a un "camino autoritario", informó Infobae , citando preocupaciones alimentadas por los repetidos enfrentamientos de Chaves con otros poderes del gobierno, incluido el Congreso, el Poder Judicial, el Tribunal Supremo Electoral y medios de comunicación críticos.
En sus primeras declaraciones tras el triunfo, Fernández dijo que planea seguir el legado de su predecesor durante los próximos cuatro años y rechazó las propuestas de una ruptura política abrupta.