De la policrisis a la permacrisis

La edición de febrero de PANORAMA, que mensualmente edita la firma PIZZOLANTE, está abocada a un tema global, como lo es el adiós inicial dado en DAVOS al viejo orden internacional y la bienvenida con mucha preocupación a un mundo con fronteras pero sin reglas, dominado por los intereses geopolíticos y geoeconómicos de las grandes potencias y sus consecuencias sobre el resto del planeta.

En materia de riesgos y asuntos críticos de alto impacto, el mundo actual ha dejado de transitar de la pentacrisis, o ese escenario de no más de cinco grandes riesgos dominantes versus los restantes; a la policrisis o combinación de crisis y riesgos globales interrelacionados. Ahora lo hace de la policrisis, que en su fase actual describe una gran cantidad de problemas y riesgos entrelazados, a la permacrisis, o capacidad de analizar la permanencia o duración del enjambre de riesgos en el tiempo.

Desde el extremo de la policrisis (o el qué) se observa la interconexión de las diversas crisis (guerras +inflación + clima + aranceles, por ejemplo) y se analiza el caos del enjambre de riesgos como una red: si se mueve una cuerda, vibran todas las demás. Y desde el ángulo de la permacrisis (el cómo), se examina la realidad de operar en una emergencia que no termina, sino que permanece por un tiempo impredecible e indeterminado. Es el caos en estado basal, intentando inhibir la capacidad de reacción de las organizaciones.

La transición a la permacrisis está modificando profundamente la realidad actual, desde el ángulo psicológico y economíco. ¿Por qué? Por varios fenómenos:

Fatiga adaptativa: las sociedades y las personas están agotadas de ser "resilientes". La capacidad de respuesta se desgasta cuando no hay periodos de calma para recuperarse de una crisis antes de entrar en otra.

Cortoplacismo forzado: en un mundo de permacrisis, planificar a diez años luce como una fantasía y, más bien, las empresas y gobiernos operan en un modo "gestión de daños" constante.

Normalización del riesgo: Lo que antes era un evento "cisne negro" (improbable y catastrófico), ahora se asume como parte del costo de hacer negocios o vivir en sociedad.

Así que desde esta perspectiva, en esta edición se le pasa revista a la realidad venezolana: “Un entorno de riesgo dinámico”; de República Dominicana: “¿Qué cambia para el empresariado en 2026?; y del Triángulo Norte en Centroamérica: “Claves de la actuación institucional”.

Fuente

Pizzolante