Telefónica se despide de Colombia tras dos décadas y Millicom asume el control

La operación, valorada en USD 214,4 millones, marca el fin de una etapa clave para el sector de telecomunicaciones del país y abre un nuevo capítulo bajo el control de Millicom (Tigo), que espera completar en los próximos meses la segunda fase del proceso de privatización para adquirir las acciones restantes.

Movistar dice adiós

Desde sus cuentas de LinkedIn, los principales directivos de Telefónica destacaron el carácter histórico de la decisión. Fabián Hernández, CEO de Telefónica Movistar Colombia, señaló que el cierre del proceso “marca la culminación de dos décadas de trabajo que nos permitieron consolidarnos como el operador líder en conectividad e innovación tecnológica”.

Hernández subrayó que, durante este período, Telefónica impulsó la digitalización de más de 26 millones de hogares y empresas en el país, y resaltó el impacto social de la compañía a través de la Fundación Telefónica Movistar.

También agradeció al Estado colombiano, representado por el Ministerio de Hacienda, y dio la bienvenida a Millicom, al que le deseó éxito en “un proyecto empresarial que seguro va a seguir impulsando la digitalización de Colombia”.

El ejecutivo confirmó además que deja su cargo como CEO de Movistar Colombia con el cierre de la transacción, agradeciendo a clientes y colaboradores por “el compromiso y la pasión que nos permitieron construir una historia que hoy cerramos con la frente en alto”.

Por su parte, Alfonso Gómez, CEO de Telefónica Hispanoamérica, sostuvo que el legado de Telefónica en Colombia “ya forma parte del ecosistema digital del país” y calificó la transición como una oportunidad para “construir el operador más importante de Colombia de la mano de Millicom”, grupo que describió como un actor con liderazgo consolidado en el sector de telecomunicaciones.

La salida de Telefónica se produce tras una trayectoria iniciada en 2005, que incluyó el despliegue de fibra óptica, la expansión de tecnologías 4G y 5G, la implementación de VoLTE, la operación de cables submarinos estratégicos y el desarrollo de una red móvil compartida junto a Millicom, considerada la primera de este tipo en Hispanoamérica.

Millicom toma el control 

Por su parte, Millicom señaló que la adquisición de Coltel busca fortalecer el sector de telecomunicaciones en Colombia mediante la creación de un operador financieramente sólido, con la escala necesaria para acelerar el despliegue de fibra y 5G y mejorar la calidad de los servicios. La compañía aún espera la segunda fase del proceso de privatización, prevista para abril, para adquirir las acciones restantes en manos del Gobierno colombiano.

“Esta adquisición marca un paso decisivo en nuestro compromiso de largo plazo con Colombia”, aseguró Marcelo Benítez, CEO de Millicom, quien destacó que el país es un mercado estratégico para la compañía y que la operación permitirá impulsar la competencia.

Con esta operación, se consolida la salida de Telefónica de uno de sus mercados clave en América Latina y se redefine el mapa competitivo de las telecomunicaciones en Colombia.