Remesas de colombianos en el exterior superan a exportaciones de Petróleo y café
El 2025, por segundo año consecutivo, fue en el que las remesas significaron el mayor ingreso en divisas a Colombia en comparación con las exportaciones de petróleo, café y carbón. Estas llegaron a US$13.098 millones, mientras que las demás transacciones representaron US$12.476, US$5.788 y US$4.902 millones, respectivamente, según datos del Banco de la República y el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).
Este último revela que al cierre del año anterior, las ventas externas totalizaron US$50.199 millones, lo que representó un leve crecimiento del 1,3 % frente a 2024 y aunque el valor exportado aumentó, el volumen cayó 13,2 % en toneladas.
El informe del DANE señala que las exportaciones de productos agropecuarios, alimentos y bebidas sumaron US$15.307,4 millones FOB y registraron un crecimiento del 33,2 % frente al mismo periodo de 2024. Este comportamiento estaría asociado al aumento de las ventas externas de café sin tostar, descafeinado o no (70,2 %), y de aceite de palma y sus fracciones (83,6 %), que en conjunto aportaron 24,2 puntos porcentuales a la variación del grupo.
Asimismo, los envíos al exterior de combustibles y productos de las industrias extractivas sumaron US$19.190,1 millones FOB, un 17,9 % menos frente al mismo periodo de 2024. Esto se habría dado según la entidad debido a la caída en las ventas externas de petróleo, productos derivados del petróleo y productos conexos (-17,0 %), así como de hulla, coque y briquetas (-31,0 %), los cuales aportaron 20,3 puntos porcentuales negativos a la variación del grupo.
En cuanto a los destinos de exportación durante 2025, Estados Unidos se mantuvo como el principal socio comercial, con una participación de 29,6 % del valor total exportado. Le siguieron en participación Panamá (7,3 %), India (4,3 %), Brasil (3,8 %), Países Bajos (3,7 %), Ecuador (3,7 %) y China (3,3 %). Cabe señalar que las ventas a China cayeron 30,8%, explicadas por la reducción en exportaciones de hulla, mientras que las ventas a Canadá aumentaron, impulsadas por oro y café.
Lo que refleja este fenómeno económico
De acuerdo con Luis Fernando Mejía, director saliente de Fedesarrollo y actual CEO y fundador de Lumen Economic Intelligence, en entrevista con EL NUEVO SIGLO, que las remesas hoy superen los ingresos por exportaciones de petróleo y carbón refleja un cambio estructural en las fuentes de divisas del país. “Colombia depende cada vez menos de commodities volátiles y más del ingreso que generan millones de colombianos que trabajan en el exterior. Es una señal de resiliencia externa, las remesas son más estables que los precios del petróleo, pero también evidencia límites del aparato productivo interno para generar suficientes exportaciones de alto valor agregado y empleo bien remunerado”.
Mejía explicó que, en cuanto al uso de esos cerca de US$13.000 millones anuales, la evidencia sugiere que una proporción importante se destina al consumo básico de los hogares: alimentación, arriendo, servicios, salud y educación, especialmente en hogares de ingresos medios y bajos. Esto tiene un impacto social positivo inmediato y sostiene la demanda interna, pero su contribución directa a inversión productiva y ahorro formal sigue siendo limitada. El reto de política pública es crear mecanismos para canalizar una mayor parte de esas remesas hacia ahorro, vivienda, emprendimiento y capital humano, sin desconocer que, para muchos hogares, esas transferencias son ante todo un ingreso de subsistencia.
Por su parte, José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda y rector de la universidad EIA, manifestó que, desafortunadamente, lo sucedido con las remesas significa una especie de centroamericanización del país: “Quiere decir que la capacidad productiva del país está siendo muy limitada y que el país está dependiendo de la migración y desafortunadamente de divisas seguramente provenientes del narcotráfico. Me parece que es muy importante que Colombia recupere su capacidad productiva local, porque depender de remesas, repito, es deteriorar la capacidad de crecimiento por la vida del sector empresarial”.
Agregó que esos US$13.000 millones muy seguramente tienen un gran acento en consumo, no tanto en inversión. “Luego, quedan circunscritos a una fuente de crecimiento por la vida de consumo, pero no tanto por la vida del ahorro, lo cual no es necesariamente tan conveniente para la economía. Habría que lograr generar incentivos de ahorro para esos recursos de tal manera que también le generen capacidad de inversión al país”, enfatizó.
Las remesas han evolucionado y aumentado durante estos diez años de manera significativa. Si se compara con el valor de diciembre de 2015, las remesas de los colombianos aumentaron hasta cuatro veces su valor, ya que, para este año estuvieron en US$3.313,72 millones, pero, a pesar del repunte que hubo en las remesas en diciembre, no fue suficiente para ser el trimestre más alto.
Según los datos presentados por el Banco de la República, las remesas se ubicaron en US$3.336,18 millones en el último trimestre del año. El tercer trimestre del año fue el que más tuvo movimiento al registrar US$3.354,00 millones ingresos en remesas. En lo corrido del año, los ingresos en remesas aumentaron más de US$1.600 millones ya que, en enero, se ubicaron en US$1.009,66.
Según BBVA Research, Estados Unidos continúa siendo el origen dominante de las remesas que recibe el país con el 53 % de los envíos provenientes de ese mercado. En total, la diáspora colombiana se estima en 3,7 millones de personas alrededor del mundo, y el dinero que envían equivale al 2,8 % del Producto Interno Bruto, una proporción que ubica a las remesas al nivel de actividades económicas estratégicas para el país.
La Migración colombiana
El mayor flujo de remesas va de la mano con un fenómeno migratorio sin precedentes en Colombia. Entre 2022 y 2024, cerca de 1,33 millones de colombianos emigraron de manera permanente, configurando el episodio de salida poblacional más significativo de la historia reciente del país.
Cifras del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac) y de Migración Colombia muestran que, en solo tres años, el número de personas que abandonaron el país representa casi dos tercios de todo el flujo migratorio acumulado entre 2012 y 2021, lo que pone en evidencia un cambio profundo en los patrones de movilidad de la población.
A este panorama se suma el aumento de los viajes al exterior. Durante 2025, las salidas de colombianos crecieron 4,3 %, al llegar a 5,8 millones de viajeros, frente a los 5,6 millones contabilizados en 2024, según registros oficiales de Migración Colombia. Ese flujo de dinero es cada vez más importante para la economía colombiana. De hecho, ya equivalen a cerca del 3,1 % del PIB. Una realidad impulsada por un reciente pico migratorio de connacionales que se radicaron en el exterior.
Las proyecciones apuntan a una moderación en el ritmo de crecimiento. De acuerdo con los análisis de BBVA Research, la migración colombiana continuará, pero a un paso menos acelerado. En ese escenario, “las remesas provenientes de Estados Unidos tenderían a desacelerarse, mientras que las enviadas desde otros países mostrarían mayor resiliencia, aunque también con una dinámica más lenta que en los años recientes”.