Un total de 114 micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) fueron beneficiadas por el Centro Latinoamericano de Innovación y Emprendimiento (Celiem) durante 2025, como parte de un programa de capacitación y acompañamiento empresarial orientado a fortalecer su estructura, competitividad y proyección de crecimiento.
Las empresas atendidas avanzaron en su evolución empresarial, pasando de fases iniciales hacia etapas de mayor desarrollo y consolidación.
El proceso se ejecutó mediante un modelo integral implementado por el Centro de Innovación y Emprendimiento (CIE), operado en conjunto con la Universidad Latina de Costa Rica, con énfasis en la mejora de capacidades gerenciales y organizativas.
Las mipymes que participaron presentaban distintos niveles de trayectoria. El 51% contaba con más de tres años de operación, mientras que un 19% se ubicaba entre uno y tres años.
El resto correspondía a emprendimientos en etapas tempranas, donde el acompañamiento se enfocó en fortalecer bases empresariales para facilitar su posicionamiento.
Los resultados evidenciaron una transformación en la etapa de desarrollo de los negocios:
96% de las empresas finalizaron con un modelo de negocio y propuesta de valor claramente definidos.
69% desarrollaron un plan de inversión proyectado a 12 meses, fortaleciendo su toma de decisiones financieras.
66% contaron con un plan estratégico básico.
62% lograron ordenar y clarificar sus estados financieros.
54% avanzaron en la definición de su estrategia de mercadeo.
El impacto económico también se reflejó en el empleo. En conjunto, las mipymes beneficiadas representaron más de 500 puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos, lo que evidencia su aporte a la dinamización productiva.
Paralelamente, el proceso impulsó la formalización: aumentó la cantidad de empresas registradas ante el Ministerio de Economía, Industria y Comercio, ampliando su acceso a servicios y su integración al ecosistema empresarial.
Las empresas atendidas pertenecen principalmente a los sectores de servicios y comercio, seguidos por actividades agroindustriales, industriales, turísticas y de economía creativa.
El balance 2025 también incluyó el acceso a capital semilla mediante el programa Fondo Impacto.
Ocho microempresas obtuvieron recursos no reembolsables del Sistema de Banca para el Desarrollo, por un total de ¢31 millones (cerca de ¢4 millones por negocio), destinados a fortalecer procesos productivos, adquirir equipos y ampliar su oferta.
Este financiamiento estuvo acompañado de asesoría técnica para orientar su ejecución estratégica.
Los resultados del año reafirman que el acompañamiento empresarial integral puede acelerar la madurez de los negocios, fortalecer su gestión y ampliar sus oportunidades de crecimiento, elementos clave para el desarrollo sostenido del sector pyme.
“Las mipymes que acompañamos no solo mejoraron su estructura empresarial, sino que también hemos hecho una apuesta fundamental en fortalecer las competencias de las personas emprendedoras, para que hagan un buen uso de las herramientas gerenciales, fortalezcan su capacidad de negociación y mejoren su gestión como gerentes y verdaderos gestores del crecimiento de las empresas. Sabemos que trabajar únicamente en el modelo de negocio sería un proceso incompleto, porque necesitamos también personas emprendedoras con mejores competencias y mejores decisiones; y eso es parte de lo que hemos impulsado”, dijo Luis Álvarez Soto, director ejecutivo de Celiem.