El sector agropecuario se consolidó como uno de los pilares fundamentales de la economía colombiana durante el año 2025. Según los informes más recientes de la Dian, con el análisis técnico de Analdex, el aguacate Hass emergió como uno de los productos con mayor dinamismo, registrando una variación positiva significativa en los mercados internacionales.
Las estadísticas revelan que las ventas externas de esta fruta alcanzaron los US$375 millones, lo que representa un incremento del 21,3% en comparación con el ejercicio de 2024. En términos de volumen, el salto fue aún más notable: se exportaron 201.479 toneladas, un aumento del 45,6% frente a las 138.315 toneladas reportadas el año anterior.
Al respecto, Javier Díaz Molina, presidente ejecutivo de Analdex, destacó la relevancia de estas cifras para el país: “El comportamiento de las exportaciones en 2025 fue relativamente positivo, pues logramos cruzar el umbral de los US$50.000 millones, cifra que no habíamos alcanzado en los últimos dos años. Sobre todo, es importante resaltar el crecimiento del sector agrícola, que fue del 33%, que se explica por el buen comportamiento del café, las flores, el banano y el aguacate Hass”.
El mercado europeo: Destino predilecto Europa se mantiene como el socio estratégico para el aguacate nacional, recibiendo más del 60% del total de los despachos. Los Países Bajos encabezan la lista de compradores con una participación del 35,8% (US$134,2 millones). No obstante, el crecimiento en Alemania fue sobresaliente, con un aumento del 39,5%, seguido por España, que elevó sus importaciones en un 44,9%.
A pesar de la tendencia positiva en Francia y Reino Unido, se registraron retrocesos en mercados específicos como Bélgica (-15,4%) e Italia, donde la caída fue del -57,5%.
Liderazgo regional y perspectivas
En el plano interno, Antioquia reafirmó su hegemonía en la producción exportable, concentrando el 47,3% del mercado con ventas por US$177,4 millones. Por su parte, el Eje Cafetero (Risaralda, Caldas y Quindío) aportó el 33,5% del total. En contraste, departamentos como Valle del Cauca y Cundinamarca presentaron variaciones negativas del 13,7% y 21,7%, respectivamente.
Frente a los desafíos de 2026, marcados por tensiones geopolíticas y el cambio climático, Díaz Molina enfatizó en la necesidad de mantener la competitividad: “El aguacate se ha convertido en un ejemplo de cómo el campo colombiano puede ganar espacio en mercados exigentes. Ahora el reto es sostener ese crecimiento con mayor valor agregado, diversificación y estabilidad en las reglas de juego del comercio internacional”.
Finalmente, el dirigente gremial concluyó que “las cifras demuestran que cuando hay articulación entre productores, exportadores y autoridades, los resultados llegan. Debemos seguir trabajando en acceso sanitario, infraestructura y facilitación del comercio para que 2026 no solo mantenga, sino que supere estos resultados”.