Los sabores caribeños son protagonistas en el Festival de Comida y Bebida de Jamaica 2026
Cuando el Festival de Comida y Bebida de Jamaica (JFDF) regrese del 5 al 8 de marzo, la atención no se centrará solo en el público ni en la música. Se centrará en el plato.
Dos de los eventos emblemáticos del festival, KUYAH y DECADE 2.0, siempre han tratado de mostrar la comida jamaiquina de diferentes maneras.
KUYAH, ubicado en el Festival Marketplace, frente al mar, invita a los chefs a reinventar los sabores jamaicanos más conocidos. Se trata de una reinterpretación. Los ingredientes son reconocibles. La ejecución es más precisa. La presentación, más deliberada.
Este año, el chef Scotley Innis, de ascendencia jamaiquina, se une al elenco de KUYAH, cortesía de Scotiabank. Muchos lo conocerán de Hell's Kitchen y Food Network , pero su verdadero impacto se ha dado a través de sus restaurantes, Continent Atlanta y Continent Brooklyn.
Innis se ha forjado una carrera refinando los sabores caribeños en lugar de suavizarlos. Piense en: rabo de buey manipulado con precisión, jerk equilibrado con cuidado en lugar de agresivo, coco usado con moderación en lugar de exceso. Su cocina es audaz, pero controlada.
El viernes por la noche en el Parque Sabina, DECADE 2.0 adopta un enfoque diferente. Es más grande y expansivo. Diversos conceptos de festival se unen en una muestra integral que refleja la evolución de la gastronomía caribeña en los últimos 10 años.
Entre los chefs que contribuyen a esta evolución se encuentra la trinitense Brigette Joseph, cortesía de Visa, socio presentador. Su trayectoria abarca desde cenas diplomáticas hasta producciones culinarias a gran escala, y su cocina refleja esa diversidad. Los ingredientes caribeños se combinan con técnicas globales. El resultado es una comida que se siente segura y contemporánea sin perder sus raíces.
También regresa Patrick Simpson de The Simpson Brooklyn, continuando su trabajo con Walkerswood. Sus propuestas capturan algo familiar para muchos jamaicanos. Los sabores locales viajan, absorben influencias y regresan a casa ligeramente modificados, pero aún reconocibles.
El Festival de Comida y Bebida de Jamaica ha presentado desde hace tiempo a algunas de las figuras culinarias más respetadas de la isla, como Michelle y Suzanne Rousseau, Alexa Von Strolley, Oji Jaja y Brian Lumley, por nombrar solo algunas. Su trabajo ha contribuido a dar forma a la cocina jamaiquina moderna y a crear un espacio para la experimentación de nuevos talentos.
La directora del festival, Alicia Bogues, afirma que la inclusión de chefs internacionales es intencional. «Cada año, invitamos a chefs internacionales al festival, no porque Jamaica carezca de talento culinario, sino porque creemos en el intercambio. Nuestros chefs son excepcionales. Lo que estamos creando es diálogo. Brinda a los jamaicanos la oportunidad de experimentar diferentes técnicas y perspectivas, mientras que los chefs visitantes pueden conectar con la profundidad y la creatividad de nuestra propia cultura gastronómica».
La idea no es comparar. Es exponerse.
Durante cuatro días de marzo, Kingston se convierte en un lugar donde la comida jamaiquina resulta familiar e inesperada a la vez. Esa tensión es lo que la hace interesante.