Shyne Barrow insta a los líderes caribeños a modelar la construcción de economías creativas en Jamaica

El político beliceño e ícono del hip hop, el Honorable Dr. Moses “Shyne” Barrow, identificó a Jamaica como un modelo regional de cómo la cultura y la gobernanza pueden trabajar juntas para construir industrias sostenibles, durante su discurso de apertura en la Conferencia de Música de la Isla (IMC) de la semana pasada en Kingston.

En su intervención sobre el tema "Del escenario al estado", Barrow instó a los gobiernos caribeños a ir más allá del apoyo simbólico a las artes y a establecer alianzas público-privadas estructuradas. "Estas conferencias son sumamente importantes", declaró a los delegados, describiendo el intercambio de información como crucial en una economía musical global en constante evolución.

En respuesta a una pregunta sobre la influencia cultural como motor económico, Barrow afirmó: «La obra de grandes músicos como Bob Marley y Shabba Ranks, así como el desarrollo del reggae y el dancehall, han contribuido más al producto turístico jamaicano que cualquier otra cosa». Atribuyó la constante implementación de políticas en las distintas administraciones políticas a la inversión del sector privado en la industria musical: «Se enfrentaban entre sí, pero aplicaban la misma estrategia».

“No hay nadie en el mundo que desconozca Jamaica: su música, su gastronomía y su cultura”, declaró, enmarcando su propia evolución política como arraigada en el ADN emprendedor del hip hop. Al calificar su transición de artista a legislador como “hip-hop por excelencia”, Barrow dijo: “Pertenecemos al Parlamento. Pertenecemos al Gabinete. Pertenecemos a la oficina del Primer Ministro y a la del Presidente”.

Sobre los desafíos emergentes en el sector creativo, advirtió: «Necesitamos proteger nuestros derechos. Necesitamos proteger nuestro trabajo, y eso solo se puede legislar. Si no participamos en el proceso legislativo, un día nos daremos cuenta de que nuestros derechos han desaparecido». También destacó la importancia de la mente humana sobre la tecnología, calificándola de «lo mejor del planeta Tierra».

Al reflexionar sobre su pasado, incluyendo una década en prisión, Barrow compartió: «Para entonces, mis sueños ya se habían hecho realidad. Pero al observar mi país, vi que la gente seguía luchando. Así que elegí una vida de servicio».

Al concluir su discurso, instó a los líderes caribeños a diversificar los perfiles de quienes moldean la legislación: «La clase creativa del Caribe ya ha moldeado la cultura global. Ahora debemos moldear las políticas».

También reveló planes para regresar a los escenarios con una gira mundial para conmemorar el 25° aniversario de su álbum debut, reafirmando su compromiso con la música y el servicio público.