Liderazgo femenino y decisiones de vida, en el centro del foro 'Mujeres que marcan pauta'
El liderazgo femenino, los retos profesionales y las decisiones personales que marcan las trayectorias de las mujeres en cargos directivos fueron algunos de los temas centrales del foro “Mujeres que marcan pauta: el poder del liderazgo femenino que impacta el país”.
El encuentro fue una iniciativa de El Tiempo y Portafolio con el apoyo de la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas), Constructora Bolívar, el Consejo Colombiano de Seguridad, Mondelēz International Regional Wacam, Lili Pink y Porvenir.
Durante el evento, ejecutivas de distintos sectores compartieron experiencias sobre su camino hacia posiciones de liderazgo, los obstáculos que han enfrentado y las oportunidades que se abren para las nuevas generaciones de mujeres en el ámbito empresarial.
En el primer panel participaron María Gabriela Herrera, directora senior de Recursos Humanos de Mondelēz International Regional Wacam; Verónica Pachón, gerente de mercadeo de Lili Pink; y Luz Stella Murgas Maya, presidenta de la Asociación Colombiana de Gas Natural, Naturgas.
Las ejecutivas compartieron anécdotas y experiencias vividas alrededor de su condición como altas directivas, líderes y profesionales exitosas en sus campos. Verónica Pachón, por ejemplo, destacó la posibilidad de aportar con innovación al desarrollo de productos que responden a las necesidades más personales de las mujeres en las distintas etapas de su vida.
A su juicio, uno de los aciertos ha sido ver a la mujer como un vehículo social en el que se pueden generar transformaciones.
El trabajo, aseguró, se ha centrado en cómo hacerlo accesible. “Nos dimos cuenta de que había una brecha de acceso a la ropa interior en muchas comunidades. Casi un 60 % de la población colombiana está limitada en el acceso a ropa interior”, dijo.
Destacó que, a través del desarrollo de productos, se ha logrado una conexión con las mujeres y sus diferentes etapas de vida, lo cual ha permitido contar historias personales, con el reto de llegar a ser rentables.
Por su parte, Luz Stella Murgas, de Naturgas, destacó que el sector mineroenergético es mayoritariamente masculinizado, pero que el camino para las mujeres como ella se abre desde las oportunidades que se generan en las universidades para estudiar carreras como las ingenierías, tradicionalmente lideradas por hombres. “Creo que todo comienza desde la formación. Las universidades deben estar preparadas para que más mujeres entren a carreras que por tradición se asocian a los hombres”, señaló.
Igualmente, destacó la importancia de que desde entidades públicas y privadas se promueva el equilibrio de roles dentro de las familias, dado que su papel como cuidadora —de hijos y adultos mayores— ha sido una barrera para poder prepararse. Independientemente del género, lo clave es desarrollar las habilidades para ocupar cualquier cargo o tarea, resaltó.
Según explicó, en el sector del gas hay 7.000 mujeres, pero solo 600 ocupan posiciones de liderazgo. “Eso no se logra por cortesía ni solo por capacidades, sino por una preparación que genera confianza y que permite aportar ideas e iniciativas en la toma de decisiones para que se cumplan los indicadores de las organizaciones”.
“Hay mucho por hacer con acciones concretas y medibles… cómo damos resultados y arrojamos resultados efectivos”, dijo.
Reconoció que el momento más difícil que ha enfrentado en su camino al liderazgo en el sector del gas, durante su trayectoria en los últimos cinco años, ha sido romper con la polarización entre ambientalistas y quienes defendían el valor del gas por su impacto macroeconómico. Con una mirada más humana, puso sobre la mesa el indicador de la pobreza energética y la importancia del gas natural para mejorar las condiciones de la población y contribuir a la superación de la pobreza. Igualmente, destacó cómo ese planteamiento también le sirvió para posicionarse a nivel internacional.
María Gabriela Herrera, por su parte, con su experiencia en el manejo de talento de la multinacional de alimentos, invitó a las mujeres a educarse y a no perder la vulnerabilidad, la empatía y la cercanía con las personas y sus entornos.
Igualmente, planteó la importancia de que tomen decisiones de vida. “A veces no estamos satisfechas con la pareja o con el trabajo y hay que tomar decisiones”, dijo.
Recordó particularmente, al hablar sobre momentos desafiantes, cuando trabajaba en otra compañía y se fue a trabajar a Brasil con su esposo y sus dos hijos. Pese al ánimo y la disposición, el desempeño y los indicadores de su gestión no fueron los mejores.
En ese momento tuvo que enfrentar el sentimiento de haber fallado y reconocer que no estaba lista para ese papel y decidió regresar con su familia. Después de un proceso de reflexión se dio cuenta de algunos errores en los que había incurrido: no escuchar a la gente y no adaptarse a la cultura del país en donde estaba fueron factores que influyeron. De la experiencia quedaron aprendizajes, comentó.Otras reflexiones
Otras reflexiones que surgieron
En un segundo panel participaron Adriana Solano Luque, presidenta ejecutiva del Consejo Colombiano de Seguridad; Alejandra Robledo, directora ejecutiva de Sostenibilidad de Constructora Bolívar; y Lorena Botero, vicepresidenta de Clientes y Operaciones de Porvenir.
Adriana Solano, quien se identificó orgullosa como la mamá de Juan Andrés y Mariana, explicó que el Consejo Colombiano de Seguridad tiene 750 afiliados, de los cuales el 80 % pertenecen al sector mineroenergético, y una junta directiva integrada por 21 hombres, con una visión eminentemente técnica.
Destacó que en sus ocho años de trabajo se ha concentrado en “tener como propósito que la seguridad laboral genere cuidado. Todos salimos de la casa seguros de volver a abrazar a nuestros hijos”.
Señaló que desde hace tiempo le ha gustado el sector asegurador y ahora, con su trabajo en prevención, se ha inclinado por mejorar la vida de las personas.
También resaltó que desde la universidad siempre buscó ocupar posiciones de liderazgo y ser presidenta, y ha encontrado en su red de apoyo un soporte para cumplir sus retos laborales sin perder el acompañamiento a su familia.
“He estado en los lugares donde he querido estar”, expresó, aunque reconoció que ha tenido que superar ese sentimiento de culpa que tienen algunas mujeres por no atender sus obligaciones como madres por estar en el trabajo o viceversa.
Para Adriana Solano, el mayor logro como líder ha sido alcanzar los números y las metas, manteniendo una conexión cercana con la gente.
A su turno, Alejandra Robledo, alta ejecutiva de Constructora Bolívar, dijo que su pasión ha sido el desarrollo social y que encontró que la creación de capital social es lo más importante, teniendo como esencia la confianza. Además, resaltó cómo la construcción de vivienda de interés social ha sido una ruta para materializar esa aspiración y contribuir a un país diferente, que permita generar calidad de vida y beneficios para las personas.