Investigadores de la Universidad de Costa Rica (UCR) rediseñaron una prueba molecular PCR para detectar bacterias “superresistentes” a los antibióticos.
Este proyecto permite identificar microorganismos que antes pasaban inadvertidos por los sistemas comerciales diseñados en el extranjero.
El ajuste fue necesario al detectar que la variante genética IMP-18, muy frecuente en Costa Rica, no era reconocida por los reactivos internacionales. Esta omisión impedía que los pacientes recibieran el tratamiento oportuno, lo que ponía en riesgo su recuperación y vida.
La nueva prueba alcanzó un 100% de sensibilidad en las validaciones, superando el 0% de efectividad del sistema automatizado previo para dicha variante.
Además, el rediseño reduce el tiempo de detección de varios días a solo dos horas, agilizando la respuesta hospitalaria.Este logro científico ya está disponible para laboratorios clínicos del país, y según los científicos fortalece la vigilancia epidemiológica nacional.
El proyecto es resultado de una colaboración entre la UCR, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y laboratorios privados.