Venezuela y Colombia avanzan en su agenda bilateral sobre comercio, energía y seguridad

Delegaciones de alto nivel de Venezuela y Colombia  se reunieron  el viernes 13 de marzo en el Palacio de Miraflores en Caracas para impulsar una hoja de ruta estratégica para la integración binacional.

La cumbre, que se centró en el comercio bilateral, la energía y la seguridad, culminó con el anuncio de la primera exportación de gas licuado de petróleo (GLP) de Venezuela a su vecino occidental.

La presidenta interina Delcy Rodríguez encabezó la delegación venezolana en las conversaciones, supervisando una transmisión vía satélite de los primeros camiones de la petrolera estatal PDVSA  que transportaban  gas butano a través del Puente Internacional Simón Bolívar, desde Táchira hasta Norte de Santander.

“Este es el primer paso… la primera exportación de GLP de Venezuela a Colombia”, declaró Rodríguez a los periodistas, calificando el envío como un símbolo del “espíritu bolivariano” de integración.

Más allá de los envíos inmediatos por camión, las autoridades anunciaron planes para revitalizar el gasoducto transnacional Antonio Ricaurte. El proyecto busca facilitar la exportación directa de gas natural venezolano a los mercados colombianos, una medida que ambos gobiernos consideran esencial para la seguridad energética regional.

Sin embargo, el presidente colombiano Gustavo Petro señaló en redes sociales que la interconexión total sigue supeditada al levantamiento de  las sanciones estadounidenses,  dada la necesidad de realizar obras de reparación de infraestructura. Por su parte, Rodríguez reiteró su llamado al gobierno de Trump para que retire las medidas coercitivas unilaterales contra la nación caribeña.

“Las medidas coercitivas unilaterales contra el pueblo venezolano afectan a los pueblos de América Latina”, afirmó.

El gasoducto Ricaurte, de 225 kilómetros de longitud, se terminó de construir en 2007 y se utilizó inicialmente para el transporte de gas colombiano a Venezuela. Los planes para invertir el flujo a partir de 2016 se vieron obstaculizados por las sanciones estadounidenses.

En la cumbre de Caracas, las delegaciones también analizaron la recuperación de los lazos comerciales desde la reapertura de la frontera en 2022. Según las cifras presentadas durante la reunión, el comercio binacional creció  de 220 millones de dólares en 2020 a más de 1.135 millones de dólares a finales de 2024.

Para mantener este impulso, las autoridades anunciaron que la Comisión Administrativa del Acuerdo Comercial se constituirá formalmente el  18 de marzo . La agenda de la agencia se centrará en lograr aranceles cero para productos específicos y en promover el turismo binacional.

La delegación colombiana también destacó la importancia de la empresa petroquímica Monómeros  , señalando que su operación a plena capacidad es vital para la seguridad alimentaria de Colombia. El expresidente colombiano Iván Duque puso a la productora agroquímica bajo el control de la oposición venezolana, respaldada por Estados Unidos. La empresa se vio envuelta en escándalos de corrupción antes de ser  devuelta  al control del gobierno venezolano en 2022.

Monómeros, un importante proveedor de fertilizantes para los productores colombianos de papa, café y aceite de palma, sigue sujeto a las sanciones estadounidenses, y los planes venezolanos de vender la empresa al Estado colombiano dependen de la aprobación del Tesoro de Estados Unidos.

Las delegaciones de ambos países también abordaron las preocupaciones comunes en  materia de seguridad  durante las conversaciones del viernes, activando un mecanismo de coordinación inmediato para el intercambio de información militar y policial.

El objetivo declarado es desmantelar las redes de narcotráfico y contrarrestar a los grupos armados irregulares que operan a lo largo de la región fronteriza de 2200 kilómetros. Petro  describió  la meta como la creación de una “Zona Binacional de Paz”, haciendo hincapié en la importancia de los esfuerzos militares integrados para proteger el territorio.

La cumbre de Caracas se celebró tras la suspensión de la reunión prevista entre Rodríguez y Petro en el puente Atanasio Girardot el viernes debido a "fuerza mayor". Medios colombianos informaron sobre problemas de seguridad, pero no ofrecieron detalles.

A pesar del  revés , el gobierno venezolano reafirmó que la invitación presidencial sigue vigente y que los grupos de trabajo en Miraflores habían logrado establecer la “hoja de ruta” para los próximos meses.

La canciller colombiana, Rosa Villavicencio, quien encabezó la delegación del gobierno de Petro, elogió la cumbre de Caracas como un "gran éxito" y prometió que "nadie puede dividir a los pueblos colombiano y venezolano" debido a su historia compartida.

Tras la reunión con sus homólogos colombianos, Rodríguez anunció el nombramiento del almirante Orlando Maniglia como nuevo  embajador de Venezuela en Colombia. Maniglia, quien anteriormente se desempeñó como ministro de Defensa y embajador en Alemania, reemplazará a Carlos Eduardo Martínez.

La agenda de integración de ambos países continuará con la reunión de una comisión bilateral los días 23 y 24 de abril en Maracaibo, estado Zulia. La próxima cumbre se centrará en la migración, los derechos de los ciudadanos y la facilitación de la libre circulación a través de la frontera.